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Desconecta en tu hogar

La sociedad vive en un estrés continuo, como si corriéramos en una rueda de hámster infinita. Sentimos una presión constante sobre lo que hacemos, cómo lo hacemos, qué decimos, cómo vestimos… incluso cómo vestimos y decoramos nuestro hogar. Es nuestro palacio, y en él no solo vivimos, sino que sentimos, tenemos seguridad y encontramos la calma. Por eso, queremos darte pautas para que gracias a la decoración de tu casa puedas encontrar la paz de tu morada.

El origen del pensamiento Zen y su relación con la decoración del hogar para desconectar de la rutina

Esta creencia, o disciplina, proviene de una escuela del budismo originaria de la China, que alcanza su máxima expresión en el Japón del siglo XIII. Su popularidad en Europa no llegaría hasta el siglo XX. El objetivo último, o su principio, es encontrar la armonía, el equilibrio y nuestra paz interior a través de las pequeñas cosas del día a día. De hecho, uno de los principios de la filosofía Zen -de la misma manera que también lo incluye el mindfulness- es: “Lo único que tenemos es el momento presente, el que estamos viviendo, únicamente existe el presente”.

Hoy en día, se siguen sumando adeptos al estilo de vida alejado del estrés diario, basado en la filosofía Zen y en el mindfulness. Y, dentro de este estilo de forma de vida que nos aporta paz y armonía, se integran otras disciplinas como la decoración, o la arquitectura.

Consigue un hogar para desconectar en armonía en el que disfrutar de tu infusión preferida

La mayoría de la gente se siente segura y feliz en su hogar, incluso si su decoración no es perfecta o acorde a una revista. Lo que queremos es encontrarnos a gusto, descansar bien y poder desconectar. Si queremos el antídoto de toda la vorágine del día a día, lo podemos encontrar en la filosofía Zen. Tu hogar será tu santuario, y el estrés tiene que quedarse tras el umbral de la puerta. Para conseguirlo, la decoración debe crear ambientes de tranquilidad. Veamos algunos tips para conseguir un hogar con estilo zen.

  • En un hogar zen se prioriza el orden, la sencillez y la pureza. Para conseguir un hogar en armonía debes tener en cuenta que las cosas materiales no son lo más importante, lo relevante es su significado. Así que, deshazte de lo que no te aporta nada.
  • Tu dormitorio es el lugar de tu descanso, por lo que, debe tener el ambiente más relajado de la casa. Intenta guardar todo en los armarios, cuanto más ordenado más serenidad te aportará. Elige colores cálidos, pero neutros, y opta por lámparas para crear espacios de relax. Evita los aparatos tecnológicos para que nada perturbe tu mente antes de dormirte, o tu rutina al despertarte.
  • Las plantas embellecen y purifican el ambiente, además, como debemos reservar un rato para cuidarla todos los días, puedes añadir esa tarea a tu ritual de meditación. Es una forma genial de desconectar de todo por un momento.
  • Utiliza pocos objetos, simplifica. Los ambientes zen no son recargados porque se pretende crear un entorno puro y agradable. Es una corriente absolutamente minimalista, donde lo superfluo no tenga sitio.
  • Debes reforzar la sensación de cocooning. Es mejor que los pavimentos estén acabados en madera, o que los cubras con alfombras de lana, o algodón. Caminar descalzo es una de las mejores experiencias sensoriales, además, de ser muy saludable. Usa los materiales que te recomendamos para que tus pies siempre mantengan el calorcito.
  • Es preferible emplear materiales naturales y sostenibles, como la madera, el bambú, el mimbre y la piedra. Los muebles, con líneas sencillas, deben tener colores neutros o, monocromáticos, para que sugieran calma y sosiego.
  • Aprovecha al máximo la luz natural. Cuando oscurezca utiliza luces indirectas, incluso puedes ocultarlas detrás de algún elemento. La iluminación debe ser suave y tenue, poco invasiva.
  • Reduce los sonidos exteriores con cortinas y estores. Elige siempre tejidos naturales y ligeros; como lino, algodón y lana.
  • Recuerda que debes estimular todos los sentidos, así que, ¡no olvides los aromas! Las velas y el incienso son buenas herramientas, pero cuida que la fragancia sea la sutil.
  • Incorpora, también, los sonidos. Puedes utilizar pequeñas fuentes para conseguir ligero sonido de agua corriendo.
  • Concédete un deseo: un rincón para ti. Un refugio donde meditar, leer o donde practicar tu afición preferida. Puedes colocar, simplemente, una butaca frente a una ventana desde la que verás el horizonte al tomarte una taza de té, o una infusión que te ayudará con tu equilibrio interior. Estos rincones te llenarán de bienestar y energía.
  • Y, si nunca lo habías pensado… “somos lo que comemos”, así que incluye en tu alimentación ingredientes que te llenen de energía, pero, facilitando tu digestión. Es muy importante, cuidar tu dieta desde el momento de la preparación hasta su ingesta. Cereales, verduras, arroz o legumbres forman parte de la dieta zen, también carne o pescado, de forma ocasional, y té.

 

Es fácil encontrar un lugar para vivir, pero es difícil encontrar un verdadero hogar. Si buscas decorar tu casa con un estilo que transmita paz y tranquilidad, la decoración zen no puede faltar en todas tus estancias. Ahora que ya tienes todos los tips, ¡anímate a crear tu propio espacio en casa!

Prepara tu piel por dentro y por fuera. ¡Se acercan los días de sol!

¡Debes conocer estos consejos para los días de sol!

Se aproximan los días de sol, y tras meses de frío ha llegado el momento de lucir de nuevo nuestra piel. El viento y el frío favorecen que sintamos la piel seca, agrietada o incluso con una ligera tirantez. Durante el invierno es especialmente importante focalizarnos en la hidratación de nuestro organismo, tanto a nivel exterior como interior.

Con la llegada de la primavera es posible que abandonemos nuestras rutinas de skincare al realizar más vida en el exterior de nuestras viviendas. No obstante, con la llegada de la primavera no debemos relajarnos en el cuidado de nuestra piel ¡Debemos seguir nuestras rutinas!

Tu piel, el órgano más grande del cuerpo

Hasta hace poco, el órgano más grande del cuerpo ha sido el gran olvidado dentro del autocuidado personal. Afortunadamente, hoy en día tenemos más consciencia de la importancia de las rutinas de cuidado de la dermis. Pero, cuidar la piel no solo es tener unas las rutinas faciales, sino que engloba todos los actos -internos y externos- que llevamos a cabo en nuestro rostro.

La epidermis es nuestra capa más externa, por lo que, está constantemente expuesta a las agresiones externas como los efectos del frío, el calor, el viento, la contaminación, y la radiación solar. De hecho, esta última, es la que más influye en el envejecimiento de la piel y en el desarrollo de las arrugas faciales. Si quieres mantener una piel sana, rejuvenecida y sin manchas, debes proteger tu piel con un protector solar durante todo el año.

Cómo preparar la piel del rostro para la primavera

La gran mayoría de los signos del envejecimiento dependen de los factores externos, o radicales libres. Hay que tener en cuenta que los factores externos -el tiempo, la humedad, la contaminación, etc.- afectan a nuestro sistema cutáneo. Por eso, aunque estemos acostumbrados a una serie de productos que nos ayudan a tener una tez radiante, es posible que a lo largo del año debamos hacer algunos cambios.

Con la llegada del buen tiempo, nuestro cuerpo se expone largamente a los radicales libres, Por eso, nuestra piel debe estar preparada para lucir lo mejor posible durante los meses de calor, y nada mejor que comenzar a prepararla y cuidarla durante la primavera ¿Cómo puedo hacerlo?

  • Es conveniente que te realices algún tratamiento exfoliante para eliminar las células muertas y combatir la piel apagada; así lucirá más luminosa y radiante.
  • Hidrata tu piel con alguna crema, o aceite específico, para tu tipo de piel. Es mejor que hidrates tu rostro por la mañana y antes de acostarte. Para el cuerpo puedes utilizar una crema corporal después de la ducha. Es muy aconsejable hidratarnos en profundidad antes de comenzar a exponernos al sol. Así lucirá tersa y saludable.
  • El sol nos comienza a atacar. Debemos proteger nuestro rostro -y las partes expuestas- de los rayos UV.

Tu cuidado a través de la alimentación

Una dieta sana y equilibrada es fundamental para tener una piel sana y joven. Por eso, es importante evitar el consumo de alimentos ricos en azúcares libres y ultra procesados. Así mismo, es necesario aumentar el consumo de vegetales y frutas que nos aportan los antioxidantes que retrasan el envejecimiento, y protegen a las células del cuerpo de la acción de los radicales libres.

A veces parece que el cuidado de la piel solo podemos hacerlo a través de cremas y productos, sin embargo, olvidamos la parte más importante… El cuidado de la epidermis comienza con la alimentación sana ¿Quieres algunos consejos?

– Incluye más frutas y verduras crudas. Contienen potentes antioxidantes que aportan vitamina C. Puedes encontrarla en alimentos como las fresas, naranjas, o los pimientos. Te damos ideas de recetas en nuestro blog.

– ¡Más vitamina A! Ayuda en la síntesis de la formación del colágeno, que le aporta elasticidad a tu piel. Incluye alimentos con vitamina A en tu dieta cómo, por ejemplo, las zanahorias.

Omega-3. Puedes encontrarlo en las nueces, el atún y el salmón. Este famoso ácido graso reduce los compuestos inflamatorios del organismo que se traduce en una mejora a nivel general del estado de la piel.

– Bebe suficiente agua. Asegúrate de beber líquidos durante todo el día. Lo mejor es que tomes unos dos litros al día entre agua o infusiones sin azúcares. Puedes probar con la infusión Antiox que dispone de cúrcuma para mantener tu piel saludable. Como ves, es muy importante que te hidrates tanto por fuera cómo por dentro.

Mantener en buen estado tu piel es fundamental para que luzca radiante, además, de garantizar que realice sus funciones esenciales. Cuidarla debe ser tu prioridad.

 

 

Lo que no sabemos de la nutrición: prebióticos, probióticos y simbióticos

Quizás no sabías que el cuerpo humano alberga un ecosistema muy diverso de microorganismos en su interior, el ‘microbioma humano’. Están por todas partes, pero la gran mayoría viven en el aparato digestivo. El colon humano es uno de los lugares con mayor densidad microbiana del planeta: en él habitan microorganismos como los hongos, o los virus. No obstante principalmente está poblado por bacterias; ¡miles de millones de bacterias! ¿Quieres conocer más de los prebióticos, probióticos y simbióticos que puedes encontrar en nuestro interior? ¡Te lo explicamos!

La microbiota intestinal

El ecosistema de microbios que viven en nuestro intestino grueso se llama ‘microbiota intestinal’, también conocida como ‘flora intestinal’, y tiene un papel activo en nuestro estado de salud:

 

  • Hace de barrera inmunitaria en el último tramo del sistema digestivo, evitando la entrada de patógenos.
  • Colabora en los procesos de digestión, liberando sustancias beneficiosas al tejido intestinal.
  • Ayuda a nuestro sistema inmunitario frente a infecciones.
  • Se ha visto una relación entre ella y la salud mental del huésped.

 

La composición de la flora intestinal de cada individuo es tan distinta como las huellas dactilares humanas. Factores como la alimentación, el estilo de vida, los fármacos o el estado del medio ambiente, pueden influir en su composición y diversidad. Puede verse afectada por el uso de medicamentos, especialmente después de tandas de antibióticos que debilitarán su población.

Al recibir tratamiento antibiótico se reduce notablemente la población de bacterias de nuestro colon. La medicación acabará con el patógeno, pero, también dificultará la reproducción y supervivencia de nuestras bacterias beneficiosas. Los expertos gastroenterólogos y la comunidad científica ya consideran recomendable acompañar el tratamiento antibiótico con probióticos. Así mismo, reconocen que los prebióticos y los simbióticos pueden contribuir en una mejor evolución y calidad de vida de personas que sufren patologías digestivas crónicas.

La relación de los probióticos, prebióticos y simbióticos con la microbiota

Los probióticos, prebióticos y simbióticos cada vez se hacen oír más en las consultas y farmacias por su contrastada efectividad en la evolución de procesos diarreicos. Además, son efectivos en la prevención de brotes y síntomas digestivos muy molestos de ciertas patologías como el colon irritable o la colitis ulcerosa.

Un desequilibrio en este ecosistema microbiano se conoce como ‘disbiosis’. Los probióticos, prebióticos y simbióticos, en forma de complementos dietéticos, o en los alimentos, se destinan precisamente a retornar el equilibrio a la zona, repoblando el intestino y nutriendo a sus habitantes.

¿Qué son los probióticos?

Se utiliza el término ‘probiótico’ de forma general para referirse a bacterias vivas beneficiosas que pueden llegar hasta el colon, sobreviviendo a los procesos de digestión, e instalarse allí ayudando a nuestra microbiota.

Los probióticos pueden recetarse como suplemento, o complemento alimenticio, para poder controlar que llega una cantidad significativa de bacterias vivas al colon, y de una cepa determinada. Los probióticos en forma de suplemento se conforman habitualmente de Bifidobacterias y Lactobacillus, y llevan cantidades suficientes que aseguren su efecto.

Pueden considerarse alimentos probióticos – siempre que se consuman en suficiente cantidad y en línea a recomendaciones – los lácteos fermentados como el kéfir y el yogur, con lactobacilos y estreptococos.

También, pueden aportar fermentos vivos alimentos que se elaboran con la fermentación. Por ejemplo, el chucrut crudo (col fermentada), o el té kombucha (bebida fermentada).

En resumen, los probióticos son microorganismos vivos que, al ingerirse en suficiente cantidad, ¡ayudan a tu microbiota!

¿Y los prebióticos?

Nuestras bacterias se alimentan de los restos de nuestra digestión, sobre todo de fibra y otras sustancias que no digerimos. Los prebióticos son toda aquella sustancia que servirá de sustrato alimentario para las bacterias buenas que residen en los intestinos. En su mayoría se compone de fibra vegetal como los fructooligosacáridos (FOS) y la inulina.

Estos dos elementos están presentes en alimentos como la cebolla, el puerro, el ajo, la alcachofa, los espárragos, o alguno menos corriente como la raíz de achicoria. Nuestras bacterias intestinales, también hacen su propia fermentación de los elementos que ingieren, liberando así sustancias beneficiosas al intestino como vitaminas y antioxidantes.

 

¿Qué significa simbióticos?

El simbiótico es la combinación de probióticos y prebióticos; es decir, es un producto que cumple con ambas funciones. Permite o favorece la repoblación del microbioma intestinal, y también le sirve de alimento.

4 consejos para mejorar tu salud digestiva

  • Incluir alimentos fermentados en tu alimentación, y utilizar probióticos en momentos de vulnerabilidad.
  • Favorecer la presencia de vegetales en tu dieta que actuarán como prebióticos
  • Mantener una óptima hidratación durante todo el día ingiriendo líquidos a menudo. Para asegurar la ingesta de líquido diaria recomendada, te proponemos que eches un vistazo a nuestras infusiones funcionales. ¡Puedes empezar probando la infusión prebiótica ‘Vientre Sano’, con jengibre y fibra! Es una infusión para el estómago inflamado.
  • Escuchar siempre a tu intestino: las molestias digestivas o el exceso de gases pueden estar avisándote de algún desajuste en la comunidad microbiana de tu interior. ¡Consulta con tu dietista o tu médico digestivo para actuar en consecuencia! Y si quieres reforzar el equilibrio de tu tránsito intestinal y eliminar toxinas puedes probar con una infusión Laxana.

Ahora ya sabes la importancia de tu estilo de vida para tu microbiota, y cómo los probióticos y prebióticos de los alimentos pueden ayudarte a cuidarla ¡Ayuda a nuestro pequeño ejército protector!

Re-calientar las infusiones, una opción saludable - Susarón

¡Me olvidé de mi infusión! ¿La re-caliento?

A todos nos ha pasado alguna vez… ¡Preparamos una deliciosa infusión y se nos olvida tomarla! ¿Qué hacemos? ¿La podemos recalentar? La respuesta es si, pero ten en cuenta que si a infusionado mucho tiempo puede haber cogido mucho sabor, e incluso pueden llegar a amargar algunas de ellas. Comprueba su sabor y aroma y si es correcto… ¡Adelante!

Si después de preparar la infusión le has extraído la bolsita de la infusión (sin prensar), y has olvidado la taza en el despacho… ¡No la tires! Cuando extraes la bolsa se conserva perfectamente durante ese mismo día. No obstante, si la guardaste en la nevera, lo mejor es que cuando vayas a tomarla al día siguiente la calientes en un cazo, o simplemente un minuto en el microondas.

Recuerda que también puedes preparar una infusión y guardarla en un termo para mantenerla caliente durante unas horas. En este caso podrás tomar la infusión a lo largo de todo el día.

Si has preparado una infusión y la has consumido, por ejemplo, hasta la mitad, al haber estado en contacto con tu saliva deberás consumirla ese mismo día. Si quisieras tomarla al día siguiente podría estar en mal estado al haber estado en contacto con las bacterias de tu boca.

Pasadas las primeras 24 horas recomendamos que no consumas esa infusión. Coge otra deliciosa infusión y prepárate este “caldo mágico del bienestar” y añádele tu endulzante natural.

¿Cómo preparar tu mejor infusión?

Cuando nos tomamos un té o una infusión, al sacar la bolsita de la taza, primero la estruja para obtener todo el líquido de su interior. Sin embargo, el té contiene taninos que dan amargor a la bebida, por lo que, al exprimir estás extrayendo el residuo de taninos que queda, lo que hará más amargo tu té.

Si puedes, es mejor preparar tu infusión con agua de baja mineralización para que puedas extraer sus verdaderos sabores. Además, es importante guardar las infusiones en un lugar fresco, seco, y alejado de la humedad o del calor. Intenta guardarlo en un lugar hermético para que no se pueda contaminar su aroma

 

La fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente

En la mayoría de las infusiones no encontramos la fecha de caducidad, sino la fecha de consumo preferente. Hasta esa fecha se recomienda consumir el producto, ya que, después empieza a perder sus propiedades organolépticas (de sabor y aroma). Pasada la fecha de consumo preferente, podemos seguir consumiendo el producto, pero deberemos tener presente que puede haber perdido sabor o aroma.

En caso de que se nos pase la fecha de consumo preferente miraremos el estado del té, o la infusión: Su aspecto, su aroma, o si tiene algún tipo de insecto o larva en su interior.

Si la has conservado en un lugar seco y oscuro, fácilmente aguantará más tiempo, pasada la fecha de consumo preferente. Pero las infusiones no duran eternamente.

Ideas de infusiones inolvidables

A continuación, te damos algunas ideas de infusiones deliciosas para que prepares en casa ¿Preparado?

Infusión de manzanilla y canela

Ingredientes para 4 raciones: 4 bolsitas de manzanilla Susarón, 5 g de Endulzante Natural de Susarón, 1 rama de canela.

Preparación:

  1. En un cazo, o tetera, calienta 4 tazas de agua hasta que hierban.
  2. Repártelas en 4 tazas y añade 1 bolsita en cada taza, junto con un trocito de rama de canela. Deja infusionar durante 5 minutos.
  3. Retira la bolsita y la rama de canela.
  4. Endulza con un toque de Endulzante Natural de Susarón.

Consejo: Puedes preparar la infusión y guardarla en la nevera para consumir fría al día siguiente.   

Saca el máximo partido a tus tés e infusiones con estas ideas, y disfruta hidratándote con un toque delicioso de sabor.  

10 tips para el cuidado de tu piel en invierno

10 tips para el cuidado de tu piel en invierno

Nuestra piel recorre distintas etapas según van pasando los meses, por eso, el cuidado de tu piel debe ser distinto según estemos en la época veraniega, o cuando apriete el frío. Con la llegada del invierno nuestra piel se deteriora haciendo que la sintamos seca favoreciendo irritaciones, sequedad y aparición de rojeces.

Además del frío que siente todo nuestro cuerpo, lo cierto es que la piel sufre mucho con la exposición a temperaturas bajas. Por otro lado, al utilizar calefacción en los interiores, nuestra piel sufre cambios bruscos de temperatura que alteran nuestro equilibrio cutáneo.

Nunca está de más saber algunos trucos para cuidar la piel en invierno, por eso, te daremos consejos para protegerla y mantenerla sana.

Cómo debemos cuidar la piel en invierno

Una de las dudas más frecuentes que tenemos con la llegada de esta estación es si debemos seguir con la misma rutina facial que utilizamos en verano, o si debemos realizar algún cambio.

Cómo norma general, la piel en invierno es más frágil. Las bajas temperaturas hacen que los capilares se contraigan y no llegue el mismo riego sanguíneo a todas nuestras células. La falta de nutrientes y de oxigenación hace que se acumulen células muertas en la superficie de la piel lo que provoca una baja hidratación de la epidermis.

Nuestra piel acaba resecándose y, consecuentemente, sufriendo descamación, tirantez y escasa luminosidad. Debido a este aumento de sequedad, es indispensable establecer como pilar de nuestra rutina invernal la hidratación profunda. Es necesario mantener correctamente hidratado todo el cuerpo, prestándole especial atención a la zona de la cara y las manos por su sobreexposición al viento, la lluvia y la humedad. En todo caso, es crucial la hidratación de la epidermis después de la ducha.

Otra forma de cuidar a nuestra piel de la exposición al frío son los antioxidantes saludables que podemos encontrar, por ejemplo, en alimentos como las frutas y las verduras. Además de hidratar nuestra piel por fuera, debemos realizar una correcta nutrición e hidratación que ayude a mantener la epidermis protegida y radiante.

¿Por qué debemos proteger nuestra epidermis?

Durante el invierno debemos cuidar nuestra piel, ya que, la sequedad y el frío pueden generar su envejecimiento prematuro. Pero ¿por qué es necesario preservar la dermis? No hay que olvidar que estamos ante el órgano más grande de nuestro cuerpo, y el más visible. Nos protege y nos defiende de factores exteriores como la contaminación, la radiación, el tabaco, etc. A través de ella sentimos y nos conectamos con el exterior gracias al tacto.

 

Consejos para el cuidado de la piel

El cuidado del rostro es fundamental en invierno, ya que, nuestro cutis es la parte más expuesta a las inclemencias del tiempo. Pero, veamos otros consejos para cuidar tu piel en invierno.

 

  • Es recomendable que tu estilo de vida sea tranquilo, sin estrés ni fatiga para no generar radicales libres que empeorarían el estado de nuestra piel en invierno.
  • Los labios son más delicados y sensibles al frío. Mantenlos hidratados y protegidos, pero no los tengas mojados continuamente porque esto no empeorará la sequedad.
  • Las manos es otra zona del cuerpo que merece una debida atención. Procura utilizar un jabón no abrasivo para que no se sequen y aplícate una crema hidratante cada noche.
  • Evitar el agua muy caliente es un gran remedio para que la dermis y el rostro estén cuidados. Las temperaturas tan altas deshidratan la piel y colaboran a que pierda lubricación.
  • Después de cada baño con agua caliente es importante secarse bien, ya que, las altas temperaturas la deshidratan.
  • Opta por productos suaves, hidratantes o emolientes, que contengan ingredientes como el ácido hialurónico o la glicerina. Y, por supuesto, no olvides ponerte protección solar aunque no veas el sol.
  • Hay que tener un especial cuidado con la exfoliación. Si eres de piel seca, o sensible, lo mejor es que solo realices una exfoliación una vez a la semana. Las células muertas se eliminarán y así penetrarán mejor

 

Cada persona tiene un cutis o una dermis diferente, por eso, debes buscar las cremas o productos más aconsejables para ti.

No podemos dejar pasar que además del cuidado de la piel, en invierno es necesario cuidar también de nuestro cabello para que permanezca fuerte, vigoroso y brillante. Puedes cuidarlo gracias a la alimentación, o tomando una deliciosa infusión que te ayudará a mantener un pelo fuerte y sano. Proteger a tu piel es protegerte a ti misma.

 

Ayunos intermitentes saludables

Mitos y verdades del ayuno intermitente

En los últimos tiempos, el ayuno intermitente se ha convertido en una auténtica tendencia dietética. ¡Todo el mundo ha escuchado a hablar de él! Algunos utilizan esta “dieta” para bajar de peso, otros para mejorar el rendimiento deportivo, incluso hay quienes usan este método para mejorar su salud. Las personas que utilizan este método defienden que tiene varios beneficios para el cuerpo humano, así como, que se adapta mejor a nuestra naturaleza. ¡Revisa con nosotros qué es el ayuno intermitente y en qué se fundamenta según sus defensores!

¿Qué es el ayuno intermitente?

El ayuno intermitente es una estrategia dietética que no prescribe qué comer, sino que se centra en cuándo hay que comer. Se puede definir como la abstinencia voluntaria de la ingesta de alimentos y bebidas durante periodos de tiempo específicos y recurrentes. A nivel práctico, podemos decir que, quienes practican este método, fijan un período pequeño de horas al día que pueden comer y otro período de horas del día más grande donde ayunan. Este método se remonta sus bases en nuestros antepasados, quienes no consumían tres comidas abundantes al día, ni vivían una vida sedentaria.

¿Sabías que los cambios evolutivos se llevaron a cabo en entornos donde los alimentos eran escasos? En la evolución del Homo sapiens se produjeron diversos avances como, el desarrollo de la creatividad o los cambios físicos que permitieron mejorar el rendimiento del hombre.

Tipos de ayuno intermitente

Existen diversas maneras muy distintas de llevar este método a la práctica. A continuación, te explicamos los diferentes tipos de ayuno intermitente que existen en la actualidad:

  • Método “Come-Para-Come”. Son ayunos de 24 horas una o dos veces por semana. Suelen ser dos días de ayuno mezclados en 5 días no restrictivos. Es decir, durante 5 días de la semana la persona come en el horario que mejor le convenga, e intercala 2 días durante la semana de ayuno completo.
  • Método 5:2. Consiste en comer cinco días la alimentación habitual de la persona y dos días a la semana consumir entre 500 y 600 calorías al día.
  • Método 20:4. Se rige por 20 horas de ayuno y solo 4h al día donde la persona puede ingerir alimentos. En este caso no se habla de la cantidad de alimentos que puede ingerirse.
  • Método 16:8. Suele ser el más utilizado, ya que, psicológicamente es más llevadero. Consiste en hacer 16 horas de ayuno y 8 horas donde las personas pueden comer.

Independientemente del periodo de horas que dure el ayuno no se permite la ingestión de ningún alimento. Con una excepción, es posible ingerir café, té y agua, eso sí, sin añadir ni azúcar ni leche.

Beneficios de seguir el método del ayuno

En los últimos años, se han hecho bastantes estudios científicos para comprobar si el ayuno intermitente podía tener beneficios. Sus defensores alegan que los principales beneficios de hacerlo incluyen mejoras en la regulación de la glucosa, también en la presión arterial. Además, existe la creencia de que mejora la frecuencia cardíaca.

Este método también se asocia a una mayor eficacia del entrenamiento de resistencia y, por supuesto, el objetivo más conocido es que tiene efectos sobre la pérdida de peso.  ¿Qué hay de cierto en todo ello? ¡Revisemos la evidencia científica actual en tres áreas importantes para la salud!

Efectos del ayuno en algunas patologías

  • Obesidad y diabetes: se ha observado que el ayuno intermitente es igual de eficaz para perder peso como las dietas estándar que se utilizan. No obstante, se ha visto que llevar a cabo ayuno intermitente puede revertir la resistencia a la insulina en pacientes prediabéticos, o pacientes con diabetes tipo 2. También se ha visto reflejado que el ayuno intermitente reduce los síntomas de asma en pacientes que padecen obesidad.
  • Enfermedad cardiovascular: se ha comprobado que realizar ayuno intermitente mejora múltiples indicadores relacionados con la salud cardiovascular como la presión arterial, los niveles de colesterol, triglicéridos, glucosa, entre otros.
  • Enfermedades neurodegenerativas: hay datos epidemiológicos que sugieren que una ingesta excesiva de energía, sobre todo en la mediana edad, aumenta los riesgos de padecer accidentes cerebrovasculares, enfermedad de Alzheimer y enfermedad de Parkinson. Se ha visto que el ayuno intermitente aumenta la resistencia al estrés neuronal, estimulando así la reparación del ADN, entre otros beneficios.

Efectos sobre el rendimiento deportivo

Algunos estudios afirman que las capacidades físicas mejoran con el ayuno intermitente. Se ha visto que algunas personas que ayunaban diariamente durante 16 horas y llevaban a cabo entrenamientos de resistencia, perdían tejido graso mientras que mantenían la masa muscular. Si quieres conocer algunas rutinas para quemar grasas puedes mirar nuestro blog.

Efectos del ayuno intermitente sobre la función cognitiva

Se ha visto que, en adultos con sobrepeso y deterioro cognitivo leve, tras doce meses de restricción calórica obtuvieron mejoras en la memoria verbal y en la cognición global.

¿Debemos seguir este tipo de métodos?

Esta no es una pregunta fácil de responder. Ante el deseo de mejorar nuestra salud, y hacer un cambio tan importante en nuestro estilo de vida, siempre es recomendable dejarse aconsejar por un profesional sanitario especialista en el tema, como un Dietista – Nutricionista. Más aun cuando es necesario evaluar a la persona, sus horarios y actividades, para hacer una recomendación y estrategia individualizada.

¿Conocías el ayuno intermitente? En cualquier caso, no olvides que puedes tomar café, té y agua durante los períodos de ayuno. Si además quieres ayudar a tu organismo te recomendamos nuestra infusión Quemagrasas para comenzar un nuevo año con nuevos hábitos saludables

 

Beneficios de la Salvia: mejora tu digestión naturalmente - Infusiones Susarón

Beneficios de la Salvia: mejora tu digestión naturalmente

La rebotica de las abuelas estaba siempre a rebosar de plantas, y de hierbas, con propiedades magníficas para el organismo. Esta sabiduría popular ha traspasado los hogares y han llegado a convertirse en el manual para la creación de nuevas fórmulas naturales que podemos encontrar en productos para el cuidado de nuestra salud. Y una de las plantas con grandes beneficios es la salvia ¡Descubre sus propiedades!

Hablemos de qué es la salvia

La salvia es una planta que se utilizaba -y se utiliza- en la medicina tradicional, además de ser usada por muchos sus propiedades aromáticas. Es una de las plantas que desde la antigüedad se le atribuyen más propiedades para la mejora de muchos síntomas, o dolencias. De hecho, Hipócrates, en sus escritos, recomendaba su uso en cataplasmas o apósitos, para la curación de las llagas.

Curiosamente, su nombre, Salvia, viene del latín, que hace precisamente referencia a las propiedades que se le confieren a esta planta: “salvar” (salvere).

Propiedades de la salvia

Las partes de este arbusto perenne que se suelen emplear para aliviar las dolencias son las hojas y las flores. Sus componentes principales son aceites esenciales, flavonoides y principios amargos.

A la Salvia se le atribuyen propiedades medicinales. Veamos algunos de sus principios activos:

  • Antisudorífica

Este efecto se debe a que el aceite esencial que contiene actúa en las terminaciones nerviosas de las glándulas sudoríparas.

  • Antiespasmódica

Gracias a su aceite esencial posee un efecto inhibidor de espasmos y calambres.

  • Astringente y antiséptica

Su acción astringente se ha empleado para enjuagues bucales o, como ya recomendaba Hipócrates, para cicatrizar heridas abiertas o de difícil cicatrización.

  • Mejora de los trastornos digestivos

Por su composición en taninos y sustancias astringentes, la salvia calma problemas gastrointestinales, vómitos, problemas de acidez, flatulencias, hinchazón abdominal o hernias de hiato. Si quieres conocer más de cómo cuidar tu salud digestiva puedes consultar nuestro blog.

  • Hipoglucemiante

Este es un efecto que se consigue dado que compite por el control de la glucosa y esto le confiere una propiedad hipoglucemiante. Es decir, que puede ayudar a reducir el nivel de glucemia en nuestra sangre.

  • Efecto de mejora de los síntomas de la menopausia

Tiene un efecto ligado a su actividad estrogénica, es decir, que tiene compuestos similares a los estrógenos, por lo que se unen a los receptores de estos. Al unirse a los estrógenos se mejoran los síntomas y molestias asociadas al climaterio.

¿Cómo podemos usarla?

La manera de utilizar la Salvia dependía del tipo de cura que se quería realizar. Como hemos visto, se podía aplicar en apósitos, pero también, una de las maneras de tomarla ha sido desde siempre en forma de infusión.

Y, actualmente, también podemos incluirla en nuestro día a día, por ejemplo, si tenemos problemas digestivos, digestiones pesadas, acidez… Vientre Sano de Susarón es una opción ideal para incluir esta Salvia en tu día a día. Así te beneficiarás de sus propiedades en la mejora de la digestión y del dolor de estómago. Esta infusión, con un toque de limón, contiene además jengibre y una fuente de fibra, que le confieren un efecto prebiótico que promueve una flora intestinal saludable.

Haz lo mismo que hacían nuestras sabias abuelas con la salvia ¡No puede faltarte en la rebotica para mejorar tu salud!

Propositos de año nuevo con Susaron

Cómo hacer tu lista de propósitos de Año Nuevo

Muchas personas cuando está terminando el año, y otro está a punto de empezar, comienzan a hacerse diferentes preguntas: ¿debo seguir con las mismas rutinas?, ¿con el mismo trabajo?, ¿Debo hacer ejercicio?… A veces son tantas las cosas las que nos preguntamos que a veces es muy positivo aterrizarlo en una lista de propósitos para Año nuevo.

Sin duda, cada año se presenta como una oportunidad para volver a empezar, trazarse nuevas metas y trabajar por los sueños y los objetivos personales. No obstante, no siempre es fácil trazar las finalidades u objetivos a los que deseamos llegar en la vida, y sobre todo, si pensamos en los temidos “contras”

¿Cómo exteriorizar tus deseos en tú lista de propósitos?

La navidad es una de las mejores épocas del año para muchas personas. Evoca recuerdos, emociones y sentimientos y es el momento perfecto para compartir la vida con la familia y amigos.

También, es el momento perfecto para buscar y comprobar las posibilidades que te ofrece el mundo, ver más allá de lo que vemos cada día e incluso soñar con lo que “nos gustaría ser de mayores” … que mejor que al inicio de año para elaborar la lista de propósitos, planes o retos para año nuevo.

Sin duda, la vida ofrece un mar de posibilidades, aunque deberías elegir aquellos que sean más interesantes, y que más se adapten tus deseos y sueños. O ¡todo lo contrato! Tal vez es un gran momento de huir de toda la rutina y dar un guro de 180º.

En definitiva, ¿qué puedo hacer? Haz una lista de cosas que hacer a lo largo del año y piensa en rellenar también una lista de tareas que deberás realizar a lo largo de la vida, lo que significa que tendrás mucho tiempo para llenar tu vida con actividades, y experiencias divertidas. Cómo te decíamos, también puede haber algo que cambie completamente tu mundo, y de repente se puedan alcanzar metas poco realistas hasta ese momento.

Piensa siempre en los desafíos que te motivarán a convertirte en la mejor versión de ti mismo, e imagina que, en lugar de buscar inspiración, tú puedes ser una inspiración.

¿Cómo implementar la lista de propósitos grandes objetivos?

Lograr su lista de propósitos es una de las cosas más inspiradoras que puedes hacer. Por un lado, llenas el día a día de cosas que te darán mucha alegría y satisfacción. Por otro lado, te conoces a ti mismo, e incluso defines tu lugar en el mundo.

Pero eso no es todo, cada objetivo alcanzado es una información sólida, para ello deberás afirmar y decir yo puedo, yo actúo, y puedo hacer muchas cosas en mi vida. Aunque sea difícil, debes visualizar eventos importantes, bonitas experiencias y momentos satisfactorios que te permitan crecer, y alcanzar la lista de propósitos planteada.

Algunos consejos para elabora la lista de propósitos

 

Te damos consejos para que puedas realizar mejor tu lista de propósitos:

  • Tómate un tiempo para mirar tus deseos, buscar, pensar, definir lo que quieres en esta etapa de tu vida, y no esperas hasta año nuevo para pensar que hacer y elaborar la lista de propósitos.
  • Se recomienda buscar un espacio de soledad para escribir los propósitos, sin embargo, deberás tener en cuenta que los cambios que decidas hacer no deben depender de otros, evita las presiones externas.
  • Elige siempre objetivos que sean alcanzables, ser realista en el momento de elaborar la lista de propósitos, esta será la clave. Si estás pensando en hacer algo nuevo, empieza ahora mismo y sé consecuente.
  • Asigna tareas o acciones para cada objetivo planteado que permita medir los resultados. Se recomienda llevar un registro de las actividades y tomar acción para mejorarlas.
  • Conoce tus nuestras limitaciones,
  • Otros de los consejos realmente importantes es realizar un monitoreo y seguimiento de los resultados, pues esta es una de las principales razonas por la que la lista de propósitos fracasa, pues las personas solo vuelven opinar de ellas al finalizar el año.

Por lo que es necesario, establecer tiempos para cada objetivo, revisar la lista constantemente y los resultados de los objetivos. Por el contrario, si esta se vuelve muy complicada lo mejor será replantear los objetivos.

Importancia de elaborar una lista de propósitos

No hay duda de que muchos de los planes y propósitos personales que se establecen, o plantean, pocas veces logran cumplirse todos.

Generalmente, una vez que se crea la lista, el entusiasmo y la ganas restantes úniamentee           se quedan en los primeros meses del año. Otras veces, existe una falta de organización, olvido o falta de confianza en sí mismo.

Por lo que lo importante no es solo elaborar la lista de propósitos, sino cumplirlos, para ello, los propósitos deben ser reales, es decir que se puedan llegar a cumplir.

¿Harás lista de propósitos el próximo año? Sal de tu zona de confort ¡Ponte listas extraodinarias!

 

Actividad física o deporte, ¿qué es mejor?

Actividad física o deporte, ¿qué es mejor?

Este año nuevo, vuelven los buenos propósitos, entre ellos el de hacer más actividad física o deporte. Si te has propuesto incluir alguno de estos conceptos entre tus hábitos saludables, quédate, te vamos a contar qué diferencia hay entre ellos. Escoge lo que más te conviene por tu vida ¿Quieres un nuevo estilo de vida?

¿Qué es deporte y qué es actividad física?

Antes de tomar cualquier decisión, es importante conocer bien las opciones de las que disponemos. Solo así, podremos escoger según nuestra conveniencia y necesidad. Por eso, cuando hablamos de hacer ejercicio físico, ¡también hay que informarse! Y, es que, aunque el moverse activamente popularmente pueda formar parte de lo que se conoce como “ejercicio”, realmente, no todo puede clasificarse de la misma manera.

Ámbitos de la actividad física

Cuando hablamos de actividad física nos referimos a cualquier cosa que implica un movimiento corporal y que conlleva un gasto energético. Es decir, es cualquier actividad que requiera más energía que estar en reposo: caminar, nadar… Pero también “arreglar” el jardín, barrer, dar una vuelta paseando, andar con el perro, hacer las camas, subir escaleras… Es cualquier movimiento que haga trabajar a los músculos.

No obstante, si hablamos de ejercicio físico, ya no es cualquier cosa. El ejercicio físico es una actividad planificada, que tiene una estructura y que es regular (que se repite en el tiempo). Además, este ejercicio físico tiene un objetivo que puede ser mejorar la salud, la capacidad respiratoria, y la condición física. Dentro de este concepto de ejercicio físico podemos encontrar ejemplos como entrenar en un gimnasio, hacer running o levantar pesas.

Entre los beneficios de la actividad física tendríamos el mantenimiento de un peso saludable además de reducir las posibilidades de tener determinadas enfermedades como la depresión, enfermedades coronarias, etc.

Entonces ¿qué es el deporte?

Cuando hablamos de deporte a menudo hablamos de deportes competitivos. En definitiva, practicar deporte es cualquier actividad física que lleve asociada el seguimiento de unas reglas o una normativa a la que uno debe someterse para practicarla.

Frecuentemente, se confunden los términos deporte y actividad física, aunque en realidad no significan exactamente lo mismo. La diferencia radica en el carácter competitivo y normalmente institucionalizado del primero. Además, cuando uno practica un deporte, su nivel de exigencia es más elevado tanto en cuanto a ritmo de entrenamiento, como en cuanto a descanso, alimentación, etc.

El deporte conlleva en un alto porcentaje de personas que los practican, un cambio de hábitos alimentarios, e incluso de estilo de vida. De esta forma nos adaptaremos mejor al entrenamiento y mejoraremos el rendimiento evitando lesiones.

 Entonces, ¿cuál debo escoger?

Por su puesto ese en el que te sientas más cómod@. ¿Te gustan los retos, necesitas sentir que progresas, te gusta ponerte a prueba y eres comprometid@? El deporte es lo tuyo. Si tu intención es seguir de estos objetivos, cualquier disciplina deportiva que te guste y que puedas hacer con regularidad te ayudará es tus rutinas saludables. Si, además, eres una persona que necesita desafíos para mantenerse motivado, y necesita ponerse a prueba de una manera constante, el deporte es tu opción.

Las competiciones hacen que estés constantemente preparándote, tienes un compromiso contigo, con tu equipo, y con el entrenador.

Si por el contrario, buscas mejorar tu condición física y tu salud con ejercicio físico pero sin compromiso, con calma, sin llegar a explorar tus niveles máximos… El ejercicio físico es lo tuyo.

Cuando te hayas posicionado, solo debes encontrar una disciplina deportiva que te guste para practicarla bajo el nivel de exigencia que hayas escogido. Eso sí, sea lo que sea que hayas escogido, es recomendable mejorar tus hábitos alimentarios. Porque puestos a cumplir con nuevos propósitos, ¿por qué no mejorar la manera de comer también?

Para ello te proponemos algunos ejercicios que puedes incorporar a tus rutinas de actividad diarias, como estos que te ayudarán a tonificarte en 6 pasos.  Y, por supuesto también puedes probar con estos ejercicios, que combinados con  Detox de Susarón  -después de un periodo de comilonas como es la Navidad- ayudarán a eliminar toxinas y drenar el organismo.

 

Y ahora ya únicamente queda que prepares tu horario con tus nuevas actividades, ¡y a por tu nuevo propósito de año nuevo!

 

 

Origen de las infusiones con Susarón.

El origen de las infusiones: curiosidades que no te esperas

Cada 21 de mayo se celebró el Día Internacional del Té con el objetivo de aumentar el respeto y la conciencia del beneficio de este tipo de bebidas. Pero las infusiones y el té no son ningún a moda, mucho tiempo atrás ya se preparan “bebidas calientes” con hierbas a las que extraían sus principios activos. Desde hace siglos el té y las infusiones se convirtieron en bebidas con mucha relevancia a nivel mundial.

Leyendas sobre el origen de las infusiones

Existe la creencia, que hace unos 5.000 años a.C. se descubrió en Asia la planta milenaria -Camellia sinensi-que dio lugar al té. Estas infusiones no llegaron a Europa hasta aproximadamente el s. XVII de manos de los holandeses.

Una de las leyendas que se cuentan popularmente, es que el emperador Shen-Nung se puso a hervir agua debajo de un arbusto para descansar de la batalla. Cayeron sobre su bebida unas hojas de esa planta, el agua se convirtió en un líquido dorado y el aroma embriagó a Shen Nung, que gritó ‘T’sa’ (que significa “lo divino”).  Desde entonces se consume infusiones y té.

Curiosidades de estas bebidas calientes

Parece que de las infusiones lo conocemos todo, pero…

  1. Su país de origen no es ni China, ni la India, sino el viejo valle de Assam situado entre ambos países. Este Valle sigue siendo uno de los grandes productores.
  2. En China, antiguamente se decía que tenía poderes curativos, tanto que creían que podía curar un envenenamiento.
  3. Existe un “Libro sagrado del té” que se escribió Lu Yu en la edad de oro del té durante la dinastía Tang.
  4. La invención de las bolsas de té fue accidental. Thomas Sullivan, uno de los mercaderes de té y café más importantes del mundo, enviaba el té es estas bolsas únicamente para que llegaran en mejores condiciones. Los consumidores debían introducir solo su contenido, pero consideraron que eran muy útiles y siguieron utilizándolas.

¿Y en la actualidad?

  1. El té no es lo mismo que una infusión. El té proviene de las yemas, hojas y tallos jóvenes de una única planta (Camellia sinensis), mientras que los tés herbales, en realidad, son infusiones.
  2. Los catadores de té lo hacen en porcelana blanca. Este material les permite ver con claridad el color y no interferir en el sabor debido a su textura no porosa.
  3. Fue la princesa portuguesa Catalina de Braganza quien lo introdujo en Gran Bretaña al casarse con el rey de Inglaterra, el Rey Carlos II de Inglaterra. Así fue cómo se convirtió en una tradición tan importante de la clase alta inglesa que llevo incluso a crear una taza específica para que los señores con bigote pudieran tomarlo sin problema.
  4. Estas bolsitas de infusiones ayudaron a detectar una fuga de oxígeno en la Estación Espacial Internacional. Sellaron toda la estación y soltaron unas bolsitas que flotaron hasta el punto de la fuga.
  5. Hoy en día se toman también frías. Existe el mito de que sus propiedades se modifican con la temperatura que se ingiere, pero esto es falso.
  6. Hoy en día es la tercera bebida más popular del mundo después del agua y del café.

Usos “alternativos” de las infusiones

Son sabidos los beneficios que nos aportan cada una de las infusiones, sin embargo en la época de la sostenibilidad y el reciclaje que mejor que buscar una segunda utilidad para las bolsitas de té. Debemos reaprovechar y reutilizar para desperdiciar lo mínimo posible. Por ejemplo:

 

  • Las bolsitas de té negro sirven para dar brillo y eliminar la opacidad de los muebles de madera.
  • Si pones en remojo varias bolsas de té puedes utilizar ese líquido como limpiacristales.
  • También puedes colocar en tus almarios algunas de estas bolsitas para que el aroma que desprenden aleje los malos olores. Si le añades un aceite esencial podrás utilizarlas durante más tiempo.
  • Y, seguro que has probado a ponerte bolsitas de té o manzanilla en los ojos para eliminar las antiestéticas ojeras. Pues bien, si las dejas dentro de la nevera y después te las aplicas tendrás mayores efectos. Puedes convertirlo en uno de tus rituales matutinos.

Cómo ves podemos aprovechar todas las propiedades de las infusiones y del té, incluso cuando ya han sido utilizadas.  Contribuyamos a mejorar nuestra salud y la de nuestro planeta con un alimento tan antiguo, pero tan popular