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Salud digestiva con Susarón

Consejos para mejorar tu salud digestiva

Cada vez son más frecuentes los casos de dolores abdominales, acúmulo de gases, trastornos en el tránsito intestinal… Las causas de todo ello, en la mayoría de las ocasiones, son modificables. Uno de los orígenes es una alimentación inadecuada, o la falta de ejercicio físico. Vamos a ver unos consejos para mejorar tu salud digestiva para que no afecte a tu salud en general.

Los problemas de tu función digestiva, al alza

El 29 de mayo es un día señalado: es el Día Mundial de la Salud Digestiva, teniendo como objetivo promover la salud digestiva de la población .
Y es que los problemas derivados de la falta de salud digestiva van al alza. Nos podemos encontrar desde diarreas, anemias, gastritis, anisakis, toxiinfecciones, alergias alimentarias, úlceras…hasta otros de tipo más grave como ascitis, celiaquía o enfermedades inflamatorias como el Crohn .
A veces no se les da mucha importancia, y se aprende a vivir con molestias digestivas o hinchazón que no deberíamos obviar o normalizar. Pero esto no debe ser así: ¡a lo que no es normal hay que poner solución!

El sistema digestivo

El sistema digestivo es el sistema donde se procesan los alimentos y se descomponen en trozos más pequeños, para que el organismo pueda absorber y aprovechar todos sus nutrientes. Este sistema va desde la boca hasta el ano. Comprende multitud de órganos y sustancias que, durante el paso de este alimento, van participando en su digestión. Las proteínas se descomponen en aminoácidos, las grasas en ácidos grasos principalmente y los hidratos de carbono, en azúcares.
En la digestión, el primer paso importante debe empezar en la boca. Hay que comenzar con una buena masticación e impregnación del alimento con la saliva. ¿Por qué? La saliva contiene sustancias que empiezan desde el inicio a descomponer el alimento. Al tragar, el alimento pasa por la faringe y entra en el esófago, un tubo que lo conduce hasta el estómago empujándolo con un movimiento llamado peristaltismo. Antes de entrar al estómago, el alimento se encuentra con una válvula que, en ocasiones, si falla, puede dar lugar a ardores o úlceras.

Cuando entra en el estómago, se segregan sustancias ácidas que permiten descomponer aún más este alimento. Después pasa al intestino delgado dónde con ayuda del hígado, vesícula biliar y el páncreas se fabrican sustancias que permiten digerir y absorber las grasas, las proteínas e los hidratos de carbono. En su paso por el intestino delgado, se absorberán los nutrientes que necesita nuestro organismo. Esa captación de sustancias se realiza a través de las microvellosidades intestinales. Una vez llega al intestino grueso, este se encarga de absorber el agua restante y de preparar y expulsar los restos no aprovechables.

Síntomas comunes de problemas digestivos

Hay muchos síntomas de que nuestro sistema digestivo no está funcionando del todo bien, aunque no siempre significa que tengamos una enfermedad. Algunos síntomas comunes son gases, hinchazón, dolor abdominal, molestias digestivas, tránsito intestinal lento… Es recomendable revisar nuestros hábitos para asegurarnos que el origen no está en nuestra manera de comer. Pero si el problema persiste, siempre acudir a un médico para que nos ayude a determinar cuál puede ser el motivo. Si quieres leer más sobre un problema tan común cómo los gases, puedes leer nuestro artículo.

Consejos para cuidar la salud digestiva

Veamos algunos consejos que pueden ayudar a mejorar tus problemas digestivos.
1. Revisa tu alimentación
Asegúrate que los alimentos que estás consumiendo son saludables. Evita los alimentos procesados con pobre calidad nutricional, y cocina de manera suave evitando, salsas grasientas que entorpezcan la digestión.
2. Frutas y verduras
No olvides que las frutas y las verduras ocupan un papel protagonista en la alimentación saludable, así que recuerda consumir como mínimo 5 piezas entre frutas y verduras a lo largo del día.
3. Incluye cereales integrales
Este tipo de alimentos nos aportan fibra a nuestra dieta. La fibra de salvado de trigo contribuye a la aceleración del tránsito intestinal. La fibra del grano de avena ayuda a que aumente el volumen de las heces.
4. Realiza actividad física de manera regular
La inactividad es uno de los motivos más comunes de una desregularización del tránsito intestinal y de sus múltiples consecuencias. Así que, ¡activémonos!
5. Despide al estrés
Es otro de los enemigos de nuestras digestiones. Como el estrés nos persigue allá donde vamos, es recomendable aprender a gestionarlo de la mejor manera posible para que no nos genere estragos en nuestro organismo. Algunas ideas: meditación, practicar yoga, salir a correr… ¡Despídelo un rato cada día!
6. Sigue un horario regular.
Planea tus comidas para realizarlas de manera regular y busca ese momento para comer sin prisa, y atento a lo que estás haciendo. Evita comer con distracciones como el móvil o la televisión, ya que nos hace comer más y sobre todo sin apenas masticar, y esto es el inicio de muchos de los síntomas.
7. Infusiones que te cuidan.

Existen plantas medicinales que pueden ayudarte a cuidar y equilibrar nuestro tracto digestivo. Un ejemplo es Vientre Sano de Susarón, con jengibre que contribuye a la función normal del tracto intestinal. Además, contiene salvia, que ayuda a la digestión y apoya la función normal del estómago.
Si lo que quieres es desconectarte de ese estrés a la vez que aportas un beneficio a tu salud digestiva, la infusión India de Bondades del Mundo de Susarón, es tu alternativa más exótica para conseguirlo: el jengibre ayuda al proceso digestivo mientras tu mente vuela a otro país. ¿Se te ocurre una manera más deliciosa que esta para cuidar tu salud digestiva?

Benefíciate de cuidar tu salud digestiva, ¡y vive sin molestias!

Self Care: Tips de autocuidado - Susarón

Self Care: Tips de autocuidado

¿El teletrabajo, el estrés, los compromisos, la familia… vivimos en unos tiempos donde parar no es una opción. Todo tiene que ser para “ayer” y no nos damos tiempo para frenar un momento y cuidarnos. El mundo se mueve a nuestro alrededor, pero debemos incluir espacios para cuidarnos, para practicar el self care y así aumentar nuestra salud.

Día a día debemos trabajar para recuperar nuestro bienestar físico, mental, y emocional, ya que sino nuestra salud puede verse afectada. Tampoco debemos olvidar otros dos factores adicionales, como son el cuidado social y el espiritual.

Pero, sobre todo, no debemos olvidar que, si nos cuidamos a nosotros será más fácil cuidar después a los demás. Esto muchas veces nos parece egoísta y por eso tendemos a retrasar este cuidado que debemos darnos. Te damos consejos para tu autocuidado diario.

¿Por qué es importante promover el cuidado personal?

A veces dedicarte un tiempo personal parece más difícil de lo que es en verdad. Darte un espacio y un tiempo nos parece superfluo, pero no practicar el self care termina por agotarnos. Es fundamental para desarrollar la resiliencia que necesitamos frente a factores vitales estresantes.

Cuando tomamos medidas para cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo, estamos más preparados para vivir mejor nuestra propia vida y nuestra salud. Pero el autocuidado no debe ser algo puntual, es decir, para utilizarlo únicamente cuando nos sentimos mal, sino que debemos ponerlo en práctica en nuestro día a día.

Estrategias e ideas de Self Care

No todos somos iguales, la experiencia de autocuidado debe ser diferente para cada uno, y lo más importante es que contribuya a nuestra felicidad. El autocuidado puede adoptar muchas formas, por ello te puedes inspirar en los demás, pero debes hacer lo que más te guste, lo que te haga sentir bien. ¿Qué estrategias puedes probar?

  • Sal a caminar por el bosque. La naturaleza mejora la salud psíquica, el estado de ánimo y reponer de la fatiga mental.
  • Practica yoga o estiramientos para aliviar tensiones.
  • Realiza algún ritual nocturno de cuidado personal que te guste (baño aromático con velas, etc.).
  • Prepárate una relajante tisana y siéntate a mirar las estrellas antes de ir a dormir.
  • Sé amable contigo mismo. Trátate con cariño y respeto.
  • Si te gusta la música, baila aunque sea sola.
  • Lee o escribe un libro. Ayuda a tu interior a salir.
  • Haz diariamente un poco de ejercicio: natación, bicicleta…
  • Arreglarte el cabello, maquíllate y hazte las uñas. Embellécete por fuera y por dentro.

Recuerda, el cuidado personal es una prioridad, no un lujo.

Comer sano es cuidarse

Aprender a tener buenos hábitos alimentarios nos ayuda a autocuidarnos. Tener una alimentación equilibrada debe ser uno de los primeros pasos que hemos de dar cuando decidimos comenzar este proceso. Estos hábitos saludables ayudan a cuidar de tu salud física, mental y emocional. Por eso, además, si nos gusta cocinar puede ser el momento de meterse en la cocina y disfrutar haciendo platos saludables a diario.

Cómo hemos visto existen muchas maneras de practicar self care, tantas como personas, pero quizás una de las mejores y más fáciles consiste en introducir la alimentación saludable dentro de nuestra rutina. Después de todo, somos lo que comemos.

Consejos para incluir a tu self care diario

Tus necesidades y estilo de vida son únicos, así que practica el cuidado personal que te haga feliz a ti. Te proponemos algunos consejos para comenzar tu rutina de autocuidado:

  • Comienza pensando que sólo tienes un cuerpo, debes respetarlo y quererlo.
  • Crea una pequeña rutina matinal para sentirte bien: una ducha refrescante, hidrata tu piel y tu cabello, y si te hace ser feliz maquíllate.
  • Camina al menos 20 minutos, o simplemente aprovecha las escaleras para realizar actividad física. ¿Y por qué no tratar de sacar un rato para hacer alguna actividad individual o en grupo? A veces parece que no puedes “desaparecer”, que eres imprescindible, pero si lo organizas bien seguro que podrás tener un rato para hacer ejercicio.
  • Aprovecha 5 minutos y llama a un amigo. Una simple conversación nos ayuda a levantar el ánimo.
  • Cada noche limpia las impurezas de tu cara eliminando los restos de cosméticos y de suciedad del día a día.
  • Y porqué no tomar una infusión relajante antes de ir a la cama. Con Duermesana de Susarón favorecerás un sueño saludable y reparador.
  • La mejor manera de comenzar un día con energía empieza al irnos a la cama. Si no puedes dormir bien lee nuestro artículo para ayudarte a conciliar el sueño.

Podríamos incluir muchas más rutinas, pero debemos ser permisivos y flexibles con nosotros mismos, y no es necesario que además de no poder cuidarte, debas tener sentimiento de culpa. Si un día no puedes realizar tus rutinas…mañana será otro día. Piensa en ti y en tu bienestar. Y tú ¿ya tienes tu lista de rutinas de self care? ¡Compártela con nosotros si te apetece!

 

 

 

10 tips para acabar con el hambre emocional

10 tips para acabar con el hambre emocional

Somos el único animal que come sin hambre. Es lo que se conoce como ‘ingesta de comida no fisiológica’ y una de las causas que están detrás del incremento del sobrepeso y la obesidad. Hablamos, por lo tanto, de la alimentación por emociones, ¿qué es el hambre emocional y cómo podemos evitar comer sin necesidad?

El hambre fisiológica vs hambre emocional

Lo normal sería tener un solo tipo de hambre, que sería el hambre fisiológica, en la que el cuerpo nos pide comer por necesidad nutricional porque no tiene suficiente “gasolina”.

Sin embargo, podemos reconocer otros tipos de hambre que no tienen que ver con esta necesidad real de energía. Se trata de hambres “emocionales”, llamadas así por su estrecha relación con nuestras emociones, sensaciones o pensamientos que nos empujan a crear una necesidad psicológica.

Actualmente la comida no se entiende solo como fuente de energía. La comida es una fuente de placer, y está muy ligada a la cultura, a los actos sociales… Su componente emocional es elevado y esto es lo que hace que se disparen estas necesidades que buscan reconfortarnos en ciertos momentos. ¿Por qué buscamos reconfortarnos con la comida? En primer lugar, porque no estamos preparados para gestionar correctamente nuestras emociones y el cuerpo busca una manera de contentarnos a través de algo que nos da placer. Por otro lado, la comida es accesible y es un placer económicamente asequible para la gran mayoría de las personas. Además, estamos rodeados de comida y es difícil no caer en la tentación. Los olores, los colores, las formas… están en todos los escaparates, dispuestos a darnos ese momento de placer que necesitamos.

Pero ¿es posible acabar con el hambre emocional?

No es imposible pero tampoco es fácil. Pero si sigues estos 10 consejos que te proponemos, te será mucho más fácil controlar estas ingestas:

1.      Analízate ¿realmente tienes hambre?

Es importante aprender a reconocer la señal de hambre fisiológica. Este tipo de hambre es gradual, es decir, va apareciendo poco a poco, y para calmarlo, aceptaremos cualquier tipo de alimento. Sin embargo, el hambre emocional suele demandar alimentos que en otras ocasiones nos han reportado placer.

2. Espera unos minutos

Para aprender a diferenciar qué hambre tenemos es recomendable esperar unos minutos. Si el hambre se incrementa con el tiempo es probable que estemos ante el hambre fisiológico. Pero, si esta hambre se calma es hambre emocional. Si estás en este punto, sigue leyendo, ¡vamos a acabar con él!

3. No confundas hambre con sed

A veces confundimos el hambre con la sed. Un buen consejo es que, en el momento en que hemos detectado que tenemos esta hambre repentina, bebamos agua o alguna infusión porque la rehidratación puede ser clave.

4. Tu alimentación es equilibrada

Si te reconoces como comedor emocional, una de las primeras cosas que puedes hacer es revisar tu alimentación. ¿Es equilibrada? Una alimentación saludable y equilibrada nos garantiza todos los nutrientes necesarios, incluso los que ayudan a nuestro bienestar mental.

5. Mindful eating

El mindful eating, o comer con atención, se refiere a comer con todos nuestros sentidos puestos en lo que estamos haciendo, con calma y sin juzgarnos. Sólo debemos atender a ese acto: observar el plato, masticar tranquilos, apreciando los sabores, las texturas… ¡céntrate en tu comida!

6. Detecta tus necesidades

Para detectar tus necesidades, es necesario escucharte. Escucha cuando sientas emociones, permítete sentirlas, reflexiona por qué aparece esa emoción, y qué necesidad hay detrás de esa emoción. Si descubres tus necesidades, puedes darte lo que necesitas y no acabar recurriendo a la comida para reconfortarte. Descubre las claves para ser feliz, para estar en consonancia con tus necesidades.

7. No comas solo por hambre emocional

Para lograr este punto, hay que tener muy claro la diferencia entre el hambre real y el hambre emocional. Una vez detectada la señal de hambre real, no comas por comer, no comas porque es la hora, no comas porque esté de oferta… Come solo si tienes hambre.

8. Practica la relajación o meditación

Darles espacio a las emociones, sin juzgarlas, es una buena válvula de escape. Este punto, igual que el comer atentos, es un punto que permite reconectarnos con nosotros mismos, conocernos, y conocer las señales de nuestro cuerpo para guiarnos hacia una ingesta controlada.

9. Cambia tu rutina, cambia tu hambre emocional

Si has detectado cuando tienes hambre emocional ¡cambia de rutina! Cambia el camino para volver a casa, o modifica tu rutina al llegar: date una ducha, o déjate preparada una merienda más saludable a la vista, ¡facilítale al cerebro un cambio de hábitos!

10. Date placeres

El hambre emocional responde, entre otras cosas, a la necesidad de desconectar, de obtener un placer. No esperes a que sea la comida la que te de este capricho: date placeres. Puedes darte un baño, salir a pasear, sentarte a ver un jardín, conversar con amigas…

¿Una propuesta? Estos momentos son ideales para hidratarnos a la vez que nos relajamos. ¿Qué te parece tomarte una infusión Japón de Susarón mientras estás dándote un baño? O mientras lees un capítulo de ese libro que tienes en la mesita de noche… Japón de Susarón es un complemento alimenticio a base de plantas naturales, con propiedades antioxidantes y sedantes que contribuyen al buen equilibrio del sistema nervioso. Un sistema nervioso en equilibrio nos permite tomar decisiones más calmadas, ¡qué fácil y deliciosa manera de acabar con el hambre emocional!

Escuchar al cuerpo es una manera sabia de entender nuestras necesidades para poder decidir qué es lo que más nos conviene. ¡Escucha a tus emociones!

 

 

 

Las mejores rutinas para quemar grasa - Susarón

Las mejores rutinas para quemar grasa

¿Te pesas varias veces al día y te desilusionas si compruebas que no has bajado ni un gramo? En ocasiones la báscula puede ser tu peor enemiga si lo que pretendes es perder grasa. Creemos que no estamos en el camino correcto para eliminar nuestra grasa sino perdemos peso rápidamente, pero si es tu caso no te preocupes. Siguiendo una dieta saludable, y practicando rutinas de ejercicios de forma regular, conseguirás quemar grasas, aunque la báscula al principio te diga lo contrario.

Cómo saber que estamos en el camino de los buenos hábitos

Realizar de manera regular una actividad física está demostrado que aporta múltiples beneficios en la prevención y mejora de muchas enfermedades como la hipertensión, diabetes, osteoporosis, etc. Al mismo tiempo, ayuda a optimizar tu bienestar mental: mejora la memoria y la sensación de bienestar general, controla el estrés, etcétera.

Sin embargo, la actividad física se debe acompañar siempre de una alimentación saludable que proporcione todo lo necesario para el buen funcionamiento del organismo. No deben faltar las frutas, verduras, legumbres, cereales, carne, pescado… No se trata de hacer un gran sacrificio durante un pequeño lapso de tiempo, sino de mantener un estilo de vida saludable para no caer en los errores típicos que nos desilusionan.

Hábitos saludables para quemar grasa

Lo primero que hay que hacer es adecuar nuestro estilo de vida para conseguir unos hábitos saludables. Cada persona es diferente, por eso, no debemos obsesionarnos con la báscula, las calorías, los centímetros… Lo que nos sirve para quemar grasa corporal es comer sano y practicar deporte. Quemar grasas de manera saludable es posible ¿quieres saber cómo puedes conseguirlo?

  • Empieza el día con una infusión vigorizante, te ayudará a sentirte con energía y así acelerar el metabolismo.
  • En las comidas debes aumentar la ingesta de frutas, verduras y cereales.
  • Bebe agua, te ayudará a hidratarte y así perder grasa. Se recomienda beber unos dos litros diariamente, o lo que es lo mismo, de 6 a 8 vasos.
  • Combina ejercicios de alta intensidad con otros de baja o moderada intensidad.
  • Si no tienes mucho tiempo libre trata de aprovecha cualquier momento para caminar rápido, subir escaleras…
  • Realiza estiramientos suaves para relajar el cuerpo y oxigenar los músculos después de las rutinas de ejercicio.
  • Por último, es muy importante dormir entre siete u ocho horas diarias.

Plan de ejercicios para quemar grasa

Recuerda, que antes de empezar cualquier actividad física, se recomienda calentar y estirar durante 10 minutos para evitar lesiones en los músculos o articulaciones. Si quieres perder grasa lo primero que necesitas es tonificar el músculo. Con el entrenamiento de cardio quemarás calorías, con el de fuerza tonificarás músculo. Si unes ambas técnicas el efecto será mayor pues al acelerar el metabolismo, cuando termines el ejercicio, seguirás quemando grasa. Realizar 30 minutos diarios de cualquier actividad física serán suficientes para dejar de lado los malos hábitos y quemar grasa.

Si tu objetivo es quemar grasa te proponemos unas rutinas de ejercicios para incluir en tus entrenamientos.

Saltar a la comba

Parece mentira como un juego de niños puede ayudarnos a quemar grasas. Es el calentamiento perfecto para ponernos en marcha y es el mejor sustituto de salir a correr.

Puedes saltar con los pies juntos, o con una sola pierna. Incluso puedes tratar de realizar combinaciones o subir las rodillas al pecho.

Sentadillas

Las sentadillas son un estupendo ejercicio para quemar grasa, y si añadimos peso el efecto es mayor. Prueba a incorporarlas en tu rutina de ejercicio.

¿Cómo? Abre las piernas hasta el ancho de los hombros. Estira los brazos en un ángulo de 90 grados. Baja como si te sentases en una silla, manteniendo los glúteos hacia atrás. Controla tu respiración, al bajar inspira, y al subir expira, así será más fácil realizar el ejercicio. El primer día realiza 3 series de 10 sentadillas y aumenta cada día un poco más.

Elevación de pelvis

Este ejercicio lo pueden realizar los principiantes, ya que su ejecución es sencilla, pero es muy efectivo para trabajar los glúteos.

Túmbate bocarriba y flexiona las rodillas apoyando los pies en el suelo. Descansa sobre la parte superior de tu espalda y eleva la pelvis hasta que tus piernas formen un ángulo de 90 grados. Repite 15 veces y descansa unos minutos. Vuelve a efectuar otra serie de 15 elevaciones. Trata de realizar este ejercicio unas cuatro veces durante la semana.

Bicicleta

Aunque no dispongas de una bicicleta, puedes utilizar esta rutina de movimientos para mejorar tu resistencia cardiovascular. Si te mueves más rápido quemaras más grasas.

Acuéstate en el suelo bocarriba, flexiona las rodillas y coloca las manos en la nuca. Eleva los hombros del suelo y levanta las piernas flexionando las rodillas hacia el torso. Pedalea en el aire cómo lo harías sobre una bicicleta. Comienza haciendo 2 series de 20 repeticiones y ves aumentando.

Elevación de talones

Un ejercicio que puedes realizar en cualquier sitio es la elevación de talones. Simplemente debes ponerte de pie con las piernas separadas a la misma altura que los hombros. Sitúate de puntillas y trata de aguantar en esa posición. Vuelve a la posición inicial muy despacio, apoyando los pies en el suelo. Es una actividad sencilla que permite fortalecer tus piernas. Realiza 3 series de 10 repeticiones. Asegúrate de estirar bien las piernas al acabar la rutina.

Si nunca has realizado ejercicio debes empezar poco a poco a realizar estas rutinas. Identifica tus malos hábitos y cámbialos por unos hábitos de vida saludables, vigilando la alimentación y realizando actividad física a diario. Comienza desde hoy a quemar grasa.

 

 

Los bulbos, almacén de muchos nutrientes

Los bulbos, almacén de muchos nutrientes

Forman parte de nuestra alimentación habitual, y esconden un gran tesoro en su interior. Los bulbos son tallos adaptados donde se acumulan los nutrientes en forma de almacén para nutrir a la propia planta. Y precisamente, por ser una reserva de nutrientes, son una opción muy interesante para incluir en nuestros platos, ¡descubramos más cosas de los bulbos!

Diferencias entre bulbo, tubérculo y raíz tuberosa

Los bulbos son tallos cortos que suelen estar formados por hojas y crecen en el interior de la tierra. La forma de los bulbos suele ser redondeada y en su parte superior hay una zona más puntiaguda. Normalmente tienen una capa exterior que protege este bulbo.

Precisamente esta capa protectora es una de las diferencias a destacar entre los bulbos y, por ejemplo, los tubérculos como la patata que también crecen en el interior de la tierra.

A destacar como diferencia entre el bulbo y por ejemplo una raíz tuberosa, es que en el caso de la raíz tuberosa, los nutrientes se almacenan en la misma raíz.

Para el resto de las propiedades no hay grandes diferencias entre el bulbo, el tubérculo y la raíz tuberosa.

Algunos ejemplos de tubérculo son la patata o el jengibre, muy utilizado en la medicina tradicional china. Como ejemplos de raíces tuberosas tenemos el rábano, el boniato, la zanahoria o la yuca. Y como bulbos podemos encontrar la cebolla, el ajo o el puerro.

Verduras de bulbo

Pese a que no sepamos que son bulbos, lo cierto es que en nuestro día a día disponemos a nuestro alcance gran cantidad de bulbos que podemos encontrar en cualquier frutería. Algunos de estos son:

Ajo

El ajo es una planta originaria de Asia central y se cultiva en toda la cuenca mediterránea desde la antigüedad. Su bulbo, también conocido como cabeza, está formado por 10 bulbos más pequeños, conocidos también como dientes de ajo.

Este bulbo es conocido tradicionalmente por sus propiedades antibióticas. Aporta vitaminas C, B1 y B6, y además selenio, un mineral implicado en el funcionamiento del sistema inmunológico.

Rábano

El rábano es otro bulbo que se cultiva desde la Edad Media en Europa. Suele crecer en terrenos húmedos. El rábano contiene vitamina C, por esta razón en el siglo XVIII se utilizaba contra el escorbuto. Esta raíz ligeramente picante también aporta ácido fólico (vitamina B9) que tiene funciones tan importantes como ayudar en el crecimiento de tejidos maternos en el embarazo, o a la formación de las células sanguíneas, entre otras.

Patata

La patata es un tubérculo, rica en féculas de fácil digestión. Aporta minerales como el potasio que colabora en el funcionamiento del sistema nervioso, y además apenas contiene grasas.

Chufa

Estos pequeños tubérculos aportan folatos, fósforo y magnesio. Con la chufa se elabora la horchata pero tiene también otros usos poco conocidos en repostería y como sucedáneo del café si las tostamos y molemos.

Zanahoria

Esta raíz es la reina de los betacarotenos, que son los precursores de vitamina A, una vitamina que tiene propiedades beneficiosas para el sistema inmunológico. Además, la zanahoria nos aporta potasio, un mineral que contribuye al mantenimiento de la tensión arterial normal.

El hinojo, fuente natural de nutrientes

El hinojo es otro de estos bulbos que contiene una buena proporción de nutrientes interesantes para aportar a nuestra alimentación. Es rico en fibra, ácido fólico y potasio. El hinojo ayuda con las flatulencias y el espasmo de vientre.

Tiene una textura crujiente y un sabor dulce muy peculiar que combina bien con quesos, aunque, también como toque especial para ensaladas, con frutas, y en sopas.

Otra de las particularidades del hinojo es que es muy aromático, de ahí que su uso en infusión se convierta en una opción ideal para obtener sus nutrientes en forma de bebida.

¿Cómo puedo incorporar los bulbos en mi alimentación?

Además de estos que hemos mencionado, la cebolla o los puerros, son ejemplos de bulbos también. La manera de incorporarlos en nuestra alimentación es sencilla, dado que de por sí, son alimentos que ya utilizamos en nuestra gastronomía de manera habitual.

Podemos comer estos bulbos incorporándolos en nuestros guisados, a la plancha, hervidos, al horno… o crudos. Otra manera de aprovechar las virtudes de estos alimentos es como condimentos secos o hierbas aromáticas.

Por ejemplo, te proponemos Elimina Gases de Susarón, que gracias a las propiedades del Hinojo y otras plantas como la alcaravea, macis, los arándanos y la menta, contribuye al movimiento gastrointestinal y estimula la eliminación de gases.  Esta infusión, con su delicioso sabor a anís, puedes tomarla en cualquier momento del día, aunque por sus propiedades te la recomendamos después de comer, ¡una idea genial para ayudar a tener una buena digestión!

¡Aprovecha los beneficios de este bulbo, tomándolo a sorbos, con Susarón!

 

Prepara sabrosos dulces de Semana Santa sin azúcar - Susarón

Prepara sabrosos dulces de Semana Santa sin azúcar

La Semana Santa está llena de sabrosos dulces tradicionales que se suelen preparar en casa durante estos días festivos. Pero la gran mayoría de estas recetas llevan mucha cantidad de azúcar en su preparación. A veces, se nos olvida la cantidad de azúcar que consumimos, y tenemos que ser conscientes de tratar de endulzar tu paladar con versiones saludables. Y si finalmente queremos degustar varios de estos dulces lo mejor es buscar opciones saludables.

Queremos darte dos ideas de recetas, para que estas fiestas disfrutes del placer de comer dulces, pero a la vez te sigas cuidando. Sigue leyendo para aprender a preparar unas torrijas con guarnición de frutas y un dulce típico de Valencia, el Arnadí. ¡Busca tu delantal y algún ayudante (si tienes peques en casa) y a disfrutar!

Torrijas con guarnición de frutas

Una versión sin azúcar de las clásicas torrijas con una guarnición de fresas y mango. Unos dulces muy típicos.

Ingredientes para 6-8 raciones: 12 rebanadas de pan seco (pan del día anterior), 4 cucharadas soperas de Endulzante Natural Susarón, 600 ml de leche semidesnatada, 2 ramas de canela, 1 cucharada de canela en polvo, 1 trozo de piel de naranja, 1 trozo de piel de limón, 2 huevos, aceite de girasol, 8 fresas, y 1 mango.

Preparación:

  1. En un cazo calentaremos la leche incorporando un trozo de piel de limón (sin la parte blanca para que no amargue), un trozo de piel de naranja y las ramas de canela. Esperamos hasta que arranque el hervor y lo retiramos del fuego. Dejamos infusionar durante 60 minutos.
  2. Seguidamente retiramos la piel del limón, de la naranja y las ramas de canela. Atemperaremos la leche aromatizada.
  3. Mojamos cada rebanada de pan con la leche infusionada. Seguidamente pasamos las rebanadas por huevo batido.
  4. Freímos las rebanadas en aceite de girasol bien caliente, y dejamos escurrir sobre papel de cocina (para quitar el exceso de aceite).
  5. Cuando las torrijas estén frías, ponemos un poco de Endulzante Natural Susarón y canela en polvo por encima de cada rebanada de pan.
  6. Servimos las torrijas con unos dados de fresas y mango a modo de acompañamiento.

Nota: Podemos utilizar cualquier variedad de frutas que nos guste para acompañar nuestras torrijas. La fruta nos ayudará a aligerar el plato y combina muy bien con las torrijas.

Arnadí (pastel tradicional de calabaza asada al horno y almendras)

Este dulce es típico de Valencia. Se elabora con una base de calabaza asada al horno y se decora con unas almendras o piñones. Tradicionalmente lleva azúcar en su preparación, pero ¡descubre nuestra dulce y saludable alternativa!

Ingredientes para 6-8 raciones: 1 calabaza mediana, 4 cucharadas soperas de Endulzante Natural Susarón, 60 g de almendra molida (harina de almendras), 1 yema de huevo, 1 limón, ½ cucharada de canela en polvo, 50 g de almendras tostadas y peladas.

Elaboración:

  1. Cortamos la calabaza por la mitad.
  2. Asamos la calabaza al horno a 200 ºC durante 70-90 minutos.
  3. Dejamos enfriar la calabaza, y le quitamos la piel y las pepitas.
  4. Trituramos la carne de calabaza con ayuda de un tenedor y la mezclamos bien con la almendra molida, la yema de huevo, un poco de ralladura de piel de limón y la canela en polvo.
  5. Cocemos a fuego lento durante 10 minutos. Retiramos el cazo.
  6. Fuera del fuego, añadimos el Endulzante Natural de Susarón y mezclamos bien.
  7. Colocamos toda la masa en una bandeja de cristal o barro (tradicionalmente se le da forma de pirámide). Distribuimos las almendras tostadas por encima.
  8. Cocemos en el horno a 150 ºC durante 15-20 minutos.
  9. Dejamos enfriar y servimos.

Nota: también podemos utilizar unos piñones o nueces para la decoración final.

 

Esta Semana Santa disfruta cocinando deliciosas recetas sin azúcar y échale un vistazo a este artículo para vivir una semana santa diferente, repleta de actividades y divertidas ideas.

 

 

Comer fuera de casa también puede ser saludable

Comer fuera de casa también puede ser saludable

Si ya estás en el camino de comenzar a comer saludable, es probable que te hayas encontrado con las primeras dudas que asaltan cuando uno quiere comer bien. ¿Y si como en un restaurante, que elijo para seguir mi alimentación saludable? O bien ¿qué me llevo a la oficina para comer? Pues bien, vamos a ver como comer fuera de casa también puede ser saludable.

¿Qué significa comer de manera saludable?

Antes de ponernos manos a la obra, vamos a unificar nuestros conceptos: ¿qué significa comer de manera saludable? Tanto si lo haces para perder un poco de peso -en cuyo caso te aconsejamos este artículo sobre cómo adelgazar con salud– como si lo haces para ganar salud, conocer esta definición es importante. La alimentación saludable es aquella que contiene todos los grupos de alimentos en su medida justa. Además, las cantidades deben estar adaptadas a las necesidades de cada persona según edad, sexo o etapa de la vida en la que se encuentre. Y por supuesto, sin olvidarnos de que debe ser agradable para nuestro paladar.

Para poder comer de manera saludable, hay que distribuir de manera adecuada los alimentos que debemos comer a lo largo del día, teniendo en cuenta que:

  • Debemos comer un mínimo 3 piezas de fruta.
  • Hay que incluir dos platos de verdura (cruda y cocida) a lo largo del día.
  • Hemos de asegurar el aporte de proteínas de origen animal (carne, pescado o huevos), o vegetal (legumbres o derivados como el tofu, la soja texturizada…).
  • Podemos incluir lácteos o bebidas vegetales enriquecidas con calcio (entre 2 a 4 raciones).
  • Debe contener un aporte de alimentos ricos en hidratos de carbono, a poder ser en su forma integral: arroces, pasta, patatas, pan…

Existe un método ideal que nos ayuda a simplificar mucho lo que hay que poner en nuestra fiambrera, o para pedir el menú del medio día. Se trata del método del plato.

El método del plato

El método del plato es una herramienta visual con las recomendaciones nutricionales con las que podrás prepararte menús equilibrados para comer y cenar.

Este método se basa en un plato de unos 26 cm de diámetro que dividiremos mentalmente en dos mitades. En una mitad pondremos siempre verduras y hortalizas. Es necesario que las utilicemos tanto crudas como cocidas, por lo que deben alternarse. ¡Hay cientos de recetas para incorporar a tú menú!

La otra mitad del plato la dividiremos a su vez en dos cuartos. En un cuarto del plato pondremos alimentos que nos aporten proteínas, y como hemos dicho hay de dos tipos: animal o vegetal. En el otro cuarto del plato pondremos alimentos que aporten hidratos de carbono, dando preferencia a los integrales por delante de los refinados.

Para beber, acompañaremos nuestros menús con agua. Y de postre podemos alternar entre fruta fresca, yogur o yogur de bebida vegetal. ¡Vamos a ver algunas ideas de platos!

Ideas de fiambreras saludables para la oficina

Respetando este método es sencillo preparar fiambreras deliciosas y saludables. Aquí van algunas ideas:

  • Quinoa con verduras salteadas en wok y unos trozos de pollo al curry.
  • Sopa de fideos con garbanzos y ensalada.
  • Paella de arroz con dados de pavo y verduras asadas.
  • Torrada de pan integral con escalivada y solomillo de ternera a la plancha.
  • Tomates aliñados y lentejas con arroz.

Fácil, ¿verdad? Aquí lo importante es variar los alimentos a utilizar y los tipos de recetas, y la verdad es que hay infinitas posibilidades.

Para el postre es recomendable algo de fruta fresca o un lácteo sin azúcares añadidos. Y para redondear el menú en la oficina, ¿qué tal si te llevas un termo con tu infusión preferida? Te recomendamos Vigorizante de Susarón, con ginseng, mate y guaraná, que mejora la motivación y te ayuda a sentirte con más energía. ¡Como si volvieras a empezar un nuevo día!

Y si voy a un restaurante, ¿qué voy a comer?

Con la herramienta del plato es más sencillo hacerse la idea de lo que debe componer un menú saludable. Aunque el problema puede venir más bien por las cantidades, más que por lo que decidamos comer. También juega un papel importante el tipo de cocción, o las salsas, dado que no podemos controlarlo. Pero si es algo ocasional, no es un problema. Vamos a ver qué podríamos escoger.

En los menús suele haber siempre unos primeros platos entre los que podemos encontrar verduras o ensaladas. Esto correspondería a la mitad del plato del método que hemos comentado con anterioridad. A veces estas verduras vienen con otros ingredientes, por ejemplo, ensalada de pasta. En este caso, dado que la cantidad de verdura será menor de la que deberíamos comer, tendremos en cuenta que el segundo plato contenga como acompañamiento algo de verdura.

Imaginemos que cogemos ensalada de pasta. Al contener pasta ya tenemos nuestro aporte de hidratos de carbono. Completaremos este plato con un segundo de proteína (carne, pescado, huevos o legumbres) con algún acompañamiento de verduras que ayude a equilibrar las cantidades recomendadas.

De postre es aconsejable que pidamos fruta fresca o yogur. Dejaremos los postres más dulces y elaborados para ocasiones especiales.

Por el contrario, si nos hemos decidido por un primer plato de verduras, nos decantaremos por un segundo con acompañamiento. Deberá incluir algún alimento proteico (carne, pescado, huevos o legumbres) y un alimento rico en hidratos de carbono (arroz, pasta, patata o algo de pan). Sencillo, ¿verdad?

Ya has visto que comer saludable fuera de casa es fácil, solo has de recordar el método del plato para prepararte tus fiambreras, o para saber qué escoger en un restaurante. Sigue el método y tus menús siempre serán equilibrados ¡sin renunciar a nada!

 

 

Cómo acertar cuando haces un regalo

Hacer un regalo da luz sobre algunos de nuestros rasgos humanos más importantes: cómo vemos a los demás, cómo asignamos valor a las cosas, cuáles son nuestras habilidades para tomar decisiones… Los seres humanos somos una especie extraordinariamente social, siendo una de nuestras características la capacidad de crear y mantener relaciones con los demás. Y regalar es una gran oportunidad para reforzar esas relaciones.

Cualquiera que sea la ocasión, la entrega de presentes es un rito social que requiere una cuidadosa reflexión y consideración. Aunque no hay reglas, si se pueden establecer dos sencillos consejos que nos ayudarán a mejorar la forma en que agasajamos.

Piensa cómo es la persona que va a recibir el regalo

Antes de hacer un obsequio debemos pensar en la persona a la que estamos obsequiando. A veces nos atascamos especulando sobre lo que ella querría, o en lo que desearíamos nosotros que tuviera. Pero debemos considerar lo que sería más significativo para esa persona. Si te preocupas por alguien lo suficiente como para hacerle un regalo, debes considerar lo que esa persona preferiría, aunque no concuerde con tus gustos.

Gasta en los demás más que en ti

Invertir en las personas que apreciamos promueve nuestra felicidad. Los agradables sentimientos que se experimentan al regalar a menudo pueden ser más duraderos que gastar dinero en nosotros. Y, si bien es importante cuidarse uno mismo, ser generosos con quienes nos rodean aporta grandes beneficios. Además, debemos recordar que la mayoría de las personas no quieren tanto un regalo caro, como que se piense en ellas, y esto puede hacerse de muchas y sencillas maneras.

Alegrar y agradecer

Si te preguntas cuál es la mejor manera de hacer un gran regalo, no debes olvidar que el propósito esencial de regalar es alegrar o agradecer. Deja al lado los regalos funcionales si el receptor no los va a recibir con agrado.

Regala experiencias en lugar de objetos

Los objetos envejecen mientras que ver en concierto a nuestro artista favorito o pasar una tarde con una amiga tomando infusiones con pastel casero forjará recuerdos que durarán para siempre. Las experiencias a menudo crean memorias más vívidas que los objetos. Es posible que recordemos el libro que un ser querido nos compró, pero no tanto como un momento especial con esa persona. Esto es debido a que el apego emocional a los recuerdos es mayor que a un objeto físico.

Los regalos no deberían ser una obligación ni una competición

Los obsequios no se dan para recibir otros a cambio, ni deberían rivalizar en cantidad o coste. Solo deben corresponder a una celebración genuina de la otra persona. A menudo nos obsesionamos con las etiquetas de los precios, pero no siempre se requiere un presente caro o comprado para acertar. Frecuentemente, algo pequeño y significativo es mucho más importante que un obsequio grande y llamativo que no tiene significado para quien lo recibe.

No hay nada malo en pedir una lista de deseos

Si no se te ocurre qué comprarle a alguien que cada año recibe un obsequio tuyo (sobrinos, suegros, etc.), no hay nada malo en pedirle que redacte una lista de deseos. Esto es muy práctico, especialmente cuando se trata de personas con las que no se tiene contacto directo a menudo, o con niños de determinadas edades. Además, la lista asegura que vas a acertar. Sin embargo, si el presente es para alguien a quien deberíamos conocer bien (pareja, buena amiga, etc.), considera prestar más atención a las cosas de las que habla en lugar de requerir una lista.

Regalar es un lenguaje de amor

Como hemos visto, hay que regalar cuidadosamente de la mejor manera posible, recordando honrar quiénes son y qué les gusta. Regalar es un arte que demuestra al otro que lo queremos, y nos preocupamos por su bienestar. No se trata entonces de entregar el artículo más caro que podamos pagar. Un obsequio sencillo y meditado puede ser más significativo que uno costoso o elegido al azar.
Cómo decimos, se puede regalar sin gastar mucho dinero, o incluso sin comprar cosas, confeccionando los obsequios con nuestras manos. Antes de comprar de forma impulsiva es importante hacerse estas 4 preguntas:

1 ¿Quién es el destinatario?: ¿un buen amigo? ¿un familiar? ¿una nueva amiga? La proximidad familiar y emocional probablemente determinará si el regalo debe ser muy personal. Es decir, no es necesario regalar una sesión de spa a una nueva amiga, incluso si realmente necesita relajarse. Comienza con un pack bienestar en el que guardar tus infusiones.

2 ¿En qué valores se basa vuestro vínculo y cómo puede un obsequio reflejar esos valores?: algunas relaciones intercambian amor compartido por la música, o tardes dedicadas a hacer. Otras son por la proximidad o el azar, pero no obstante profundas. La entrega de obsequios puede ensalzar, tanto de manera obvia como sutil, las razones que os conectan y lo lejos que ha llegado vuestra unión.

3 ¿Qué tipo de generosidad te ha mostrado esa persona en el pasado?: la correspondencia, que no la obligación, es apropiada y puede ayudar a delimitar tu búsqueda.

4 ¿Hay algo que la persona pueda apreciar más que un objeto físico? una comida casera, o una invitación a una taza de Bondades de Sudáfrica podría hacer más por vuestro vínculo que cualquier objeto atado con un lazo. Aunque no hay precio obvio para este tipo de gestos, el esfuerzo los hace muy valiosos.

Regalar está basado en un lenguaje de amor. Nunca hay un momento particularmente apropiado para hacerlo. Por supuesto, muchos eventos han establecido prácticas de entrega de regalos, como cumpleaños, bodas… Pero sea cual sea la ocasión, es importante transmitir igualmente tu afecto por el destinatario. ¿Qué regalo vas a hacer?

Los superfoods y su valor nutricional sea saludable - Susarón

Los superfoods y su valor nutricional

Los superfoods o super alimentos ya forman parte de nuestro día a día, y escuchamos continuamente hablar de sus beneficios. Cualquiera de nosotros los ha probado, a veces con consciencia y a veces sin saberlo, ya que muchos de ellos están dentro de la dieta mediterránea. Sin embargo, algunos de ellos son alternativas o nuevos ingredientes que podemos utilizar para nuestras recetas.

Si ahora mismo miráis alguna red social, están llenas de fotos en las que aparecen alimentos superfoods… Pero ¿qué son los superfoods? ¿Qué nos aportan? Acabaras amándolos.

¿Qué son y que beneficios tienen los superfoods?

Lo cierto es que este tipo de alimentos aún no tienen una definición recogida dentro de la legislación alimentaria. Por lo tanto, su concepto es algo popular. Bajo esta denominación se hace referencia a alimentos que tienen características nutricionales que los hacen destacar del resto, por ello se les llaman “super alimentos”.

Las propiedades nutricionales de los superfoods son ciertas, aunque cabe decir que no son exclusivas de ese alimento. Es decir, no son los únicos alimentos en los que puedes obtener ese beneficio por el que se ha hecho famoso.

Aunque a los superfoods se les otorgan propiedades curativas o preventivas, hay que recordar que no son un medicamento. Sus beneficios no se deben solo al consumo de ese alimento, sino también al conjunto de la pauta alimentaria que se lleve y, por supuesto al nivel de actividad física que se realice.

Algunos ejemplos de alimentos conocidos como super alimentos son el kale, las bayas de goji, el aguacate, las semillas de chía, el bimi o la quinoa. También podemos encontrar algunas especias como la cúrcuma o el té macha. Vamos a ver algunos con más detalle.

Os presentamos algunos “super alimentos”

Kale

Esta verdura pertenece a la familia de las coles, y es característica por su color verde intenso y sus hojas carnosas y rizadas. Contiene vitaminas como la A, vitaminas del grupo B, vitamina C -un potente antioxidante que protege a las células del ataque de radicales libres- y K. También contiene minerales esenciales como el calcio -implicado en el mantenimiento de una buena salud ósea-, hierro, potasio y magnesio. También es muy rica en fibra y muy baja en kilocalorías, ideal para dietas de control de peso. Como ves, la Kale es una verdura con propiedades extraordinarias que no debemos obviar.

Semillas de chía

Este es otro alimento que sin duda ha cautivado a muchísimas personas por los beneficios que aporta para la salud. Estas semillas son originarias de zonas de Centroamérica. Se pueden tomarse tal cual, de manera natural, o en forma de aceite. Su sabor recuerda mucho al de la nuez. Las propiedades nutricionales por las que destacan las semillas de chía son su contenido en proteínas, vitaminas y minerales. También son una fuente de ácidos grasos omega 3 como sus compañeros de familia los frutos secos y el resto de las semillas. Aportan una buena cantidad de fibra. Además, es muy apreciada para la elaboración de algunas recetas por aportar una textura gelatinosa si se prepara de manera adecuada. Esto les otorga también, a estas semillas, una propiedad saciante muy apreciada entre las personas que buscan alimentos para controlar su peso.

Maca

La maca es de origen andino, y es una planta de la que los incas ya disfrutaban muchos siglos atrás. Es una planta de secano cuya parte comestible es la que se encuentra bajo tierra, como un tubérculo. Esta raíz se puede consumir fresca o deshidratada y se utiliza mucho en infusiones. Ha dado su salto como super alimento por sus propiedades relacionadas con la fertilidad tanto masculina como femenina. Además, aporta una buena dosis de energía.

Cúrcuma

De esta planta hindú, se muelen los rizomas para obtener esta especia de color amarillo y con un sabor característico. La cúrcuma es una de las especias que forman parte del curry, y es muy consumida en los países asiáticos. Sus beneficios se obtienen de su componente principal: la curcumina. Se le otorgan tradicionalmente propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, digestivas, antisépticas… Puedes tomarla añadiéndola a tus platos, o en infusión, por ejemplo, como Articulaciones de Susarón, que contiene cúrcuma y harpago, que ayudan a proteger la movilidad y flexibilidad de las articulaciones. ¡Con un delicioso sabor a naranja!

Té macha

El té macha, el famoso té verde, es originario de Japón. Es conocido por su capacidad de proporcionar un estado de calma a la vez que proporciona otros efectos beneficiosos a tu organismo.

Este tipo de té contiene más vitaminas, aminoácidos y antioxidantes que el té convencional. La forma de tomarlo de manera tradicional es en infusión, como en Japón de Bondades del Mundo de Susarón, que te hará viajar hasta ese país del sol naciente. Además del té macha tiene ese efecto calmante y que ayuda a promover la concentración. Pero no nos olvidemos de que contiene naranjo que contribuye a reducir la tensión y promueve la relajación en casos de nerviosismo y ansiedad. Además, el espliego, otro de sus componentes, ayuda al sistema digestivo en caso de estrés temporal. Así que, si quieres beneficiarte del té macha de una forma deliciosa, Japón Bondades de Susarón te da esta oportunidad. ¡Equilibra tu interior!

 Estos son solo algunos ejemplos de super alimentos que conocemos actualmente, pero como ves, es muy sencillo incluirlos en tu alimentación para aprovecharte de sus beneficios, ¿te animas a enriquecer más tu alimentación saludable? 

 

 

Las rutinas HIIT nos aportan grandes beneficios en poco tiempo. Si quieres quemar grasas y fortalecer tu cuerpo, el HIIT es tu ejercicio ideal - Susarón

Nada se nos resiste: prueba las rutinas HIIT

El High Intensity Interval Training, o HIIT, es el complemento ideal para mantenerte en forma y quemar grasas. Si buscas una serie de ejercicios que te ofrezcan resultados rápidos y efectivos, este método de entrenamiento de alta intensidad por intervalos es justo lo que necesitas.

Las rutinas HIIT se caracterizan, principalmente por su alta intensidad y su corta duración. Generalmente comienzan con un período de calentamiento, continuando con ejercicios de alta intensidad a la máxima potencia posible. Se realizan varias repeticiones del ejercicio separadas por periodos de recuperación o de ejercicio ligero.

El número de series y la duración de cada una dependerá de la rutina, por ejemplo, se puede realizar 3 repeticiones de sprint de 30 segundos y después descansar 1 minuto. No hay una fórmula específica para HIIT, pero la sesión no debe exceder de 20 minutos, evitando así, sesiones maratonianas en el gimnasio.

En este artículo, hablaremos de sus beneficios, y te daremos útiles consejos organizar tus rutinas HIIT. Además, también te daremos dos prácticas sugerencias, una para principiantes y otra para atletas más experimentados.

¿Cuáles son los beneficios?

La práctica constante del método HIIT trae consigo muchos beneficios. Hablemos de los más importantes:

  • Al tratarse de ejercicios activos y con breves periodos de tiempo para descansar, maximizan tu capacidad respiratoria y cardíaca.
  • Aumentan tu capacidad de resistencia, incluso más rápido que muchos ejercicios diseñados para este fin.
  • Contribuyen a incrementar el volumen de tu masa muscular.
  • Permiten quemar muchas calorías en una sola sesión, e incluso horas después de haber concluido
  • Mejora tu estado de salud en general y ralentiza el proceso de envejecimiento.

¿Qué debes tener presente al diseñar tu rutina HIIT?

Se recomienda dos o tres sesiones semanales de entre quince o veinte minutos al día si queremos comenzar a cosechar buenos resultados.

Existen una gran variedad de ejercicios y movimientos que puedes elegir con el fin de configurar tu rutina ideal. A continuación, te damos una serie de consejos:

  • Dale prioridad a los ejercicios que involucren el trabajo de varios músculos al mismo tiempo.
  • En cada una de tus series, alcanza y mantén la intensidad máxima durante un breve periodo de tiempo (lo recomendado son 30 segundos).
  • Después de hacer un ejercicio, descansa por un período igual o menor a la duración de este.
  • Alterna entre distintos ejercicios con el fin de ejercitar todos los grupos musculares de tu cuerpo. Por ejemplo, una adecuada rutina puede consistir en planchas, flexiones y sentadillas intercaladas entre sí.
  • Las rutinas HIIT pueden completar tus entrenamientos de running, triatlón, etc…

Dos sesiones HIIT rápidas y prácticas

No importa si eres un experimentado atleta que busca mejorar, o te estás iniciando en la práctica del ejercicio: hay una rutina ideal para ti. Descubre dos efectivas combinaciones de ejercicios que te ayudarán a sacarle el mejor partido a tu entrenamiento.

Para empezar, hablaremos de una rutina ideal para principiantes:

  1. Comienza con una sesión de estiramiento-calentamiento durante al menos 3 minutos.
  2. Inicia con mucha intensidad, realizando saltos con extensión de brazos y aplauso arriba. Todos los que puedas hacer durante 30 segundos.
  3. Toma un breve descanso de 10 segundos.
  4. Retoma tu sesión con sentadillas al máximo de tu esfuerzo durante 30 segundos.
  5. Descansa durante 10 segundos.
  6. Realiza una plancha abdominal, manteniendo la posición durante 30 segundos.
  7. Tómate otros 10 segundos para recuperarte.
  8. Haz una carrera sin moverte de tu lugar, elevando las rodillas a una altura considerable durante un periodo de 30 segundos a máxima intensidad.
  9. Descansa nuevamente durante 10 segundos.
  10. Efectúa flexiones convencionales durante 30 segundos.
  11. Reposa una vez más por un lapso de 10 segundos.
  12. Finalmente, haz desplantes para ejercitar la parte inferior de tu cuerpo. Por si no lo sabes, este ejercicio consiste en dar un paso hacia delante y doblar ambas piernas hasta que la rodilla trasera casi toque el suelo.

¿Ves la cantidad de ejercicios que puedes realizar en menos de 7 minutos? ¿Te gustaría probar con una alternativa más exigente? Entonces, prueba con esta opción para experimentados:

  1. Inicia la rutina con una sesión de estiramiento y de calentamiento previo durante al menos 3 minutos.
  2. Comienza con flexiones de manos alternadas, manteniendo la máxima intensidad durante 40 segundos.
  3. Toma un breve descanso de 15 segundos.
  4. Corre en el mismo sitio elevando las rodillas al máximo y manteniendo la intensidad durante 40 segundos.
  5. Descansa de nuevo durante 15 segundos.
  6. Mantén la posición en plancha lateral durante un periodo de tiempo de 40 segundos.
  7. Haz otra pausa de 15 segundos.
  8. Realiza la mayor cantidad de sentadillas posible durante 40 segundos.
  9. Reposa una vez más por un lapso de 15 segundos.
  10. Haz burpees con intensidad moderada durante 40 segundos. Por si no lo sabes, este ejercicio consiste en partir de la posición “en cuclillas” (o sentadilla) y se colocan las manos en el suelo. Se estiran las piernas hacia atrás para hacer una flexión de pecho. Se recogen las piernas para recuperar la posición inicial de la sentadilla y volverse a poner de pie.
  11. Concluye con un breve ejercicio de respiración para retomar el ritmo habitual del cuerpo.

Para el toque final de cada sesión, nada mejor que una infusión para nuestras articulaciones. Pero además de realizar rutinas de entrenamiento, queremos recordarte la importancia de cuidar tus hábitos saludables.

Las rutinas HIIT se han convertido en un tipo de entrenamiento muy popular debido a nuestra falta de tiempo.
¿Te gustaría conocer otras formas de conseguir tu bienestar? Entonces, échale un vistazo a este artículo, donde descubrirás algunos hábitos que caracterizan a un estilo de vida saludable.