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Consejos para no calcular calorías - Susarón

Consejos para no calcular calorías

Cuando se habla de perder peso, lo primero que nos viene a la mente es “pasar hambre” y para ello muchas veces pesamos los alimentos, con el objetivo de llevar un control de las calorías. De la misma manera, la mayoría de las personas que acuden a un nutricionista esperan que se les den pautas con los pesos de los alimentos que deben comer. Se espera que nos indiquen la cantidad de las calorías que debemos de comer a lo largo del día. Sin embargo, se puede perder peso, sin calcular calorías. ¡Vamos a verlo!

Qué son las calorías

Una caloría es la cantidad de calor que se necesita para aumentar un grado la temperatura de un gramo de agua. Pero cuando hablamos de alimentos podemos decir que las calorías son la unidad de medida de la energía que nos aportan estos alimentos.

La importancia del cálculo de calorías a la hora de perder peso pasa por la creencia de que realizar una pauta de alimentación con menos calorías de las que quemamos habitualmente, hace que nuestro peso disminuya. Pero lo cierto es que perder peso no solo depende de recortar calorías. De hecho, se puede perder peso sin tener que estar calculando las calorías de cada cosa que comemos. Hay que tener en cuenta algunos factores.

Quemar más o menos calorías

Además de la cantidad de calorías que comemos, hay otros factores que alteran la absorción de estas calorías y que es importante tener en cuenta.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la cantidad de calorías que contienen los alimentos depende de la medida del alimento y de la variedad. Incluso hay diferencias entre las fuentes que se consultan donde aparecen las calorías de estos, ya que el método de medición no es exacto.

Por lo tanto, para empezar, el cálculo de calorías que se suele hacer no siempre es exacto.

Pero además, hemos de tener en cuenta otras circunstancias:

– ¿Cómo lo cocinas?

La técnica con la que cocinamos los alimentos puede alterar sus calorías totales. Un ejemplo perfecto son los fritos y los rebozados, ya que se suma la energía del aceite y del empanado.

Por otro lado, también se pueden recortar ligeramente las calorías de algunos alimentos. Esto sucede por ejemplo, con las patatas. Una vez cocidas, si se dejan enfriar, sus almidones resistentes aumentan y esto se traduce en una ligera disminución de su aporte de calorías.

– ¿Qué tal tu flora intestinal?

La microbiota que tenemos en el intestino, influye en la manera de absorber la energía. La microbiota es el conjunto de microorganismos y bacterias que conviven con nosotros en nuestras paredes intestinales.

La composición de esta microbiota es única y exclusiva de cada persona. Por lo tanto, esta depende de nuestra manera de comer, el tipo de alimentos que comemos, el descanso, el estrés que sufrimos… Pero ¿qué tiene que ver la microbiota con comer sin contar calorías? Pues que no tenemos en cuenta que esta microbiota es la responsable de como absorbemos la energía.

Una microbiota equilibrada favorece la absorción de los nutrientes de los alimentos, a diferencia de otra persona con una microbiota no equilibrada. Por lo tanto, nos interesa tener una microbiota equilibrada, saludable… ¿Cómo se consigue? Comiendo alimentos saludables, evitando el estrés y los medicamentos – como los antibióticos-, entre otras cosas. Para ayudar a tu microbiota puedes tener en cuenta el efecto prebiótico de Vientre Sano de Susarón, cuyas fibras solubles contribuirán a conseguir una microbiota saludable.

Consejos para no contar calorías

Entonces, ¿puedo comer sin contar calorías? ¿Y puedo mejorar mi composición corporal si lo hago? Sí, se pueden ambas cosas. Evidentemente, si buscamos una composición corporal muy específica, como sucede por ejemplo en deportistas, no nos bastarán estos consejos. Pero para el día a día, ¡puedes dejar de contar calorías! Apunta estos consejos:

/  Escúchate

Hay veces que comemos por comer, porque es la hora, porque necesitamos descansar… es una excusa. Realmente, en muchas ocasiones no tenemos la sensación de hambre. Comer sin necesidad es introducir una cantidad de calorías que nuestro cuerpo no necesita, y que, al final, se va a convertir en reserva energética: grasa.

Lo mejor es “comer por intuición”, es decir, dejándote guiar por tus verdaderas sensaciones. Para lograrlo, debes estar muy atento a lo que sucede en tu cuerpo: si llega la hora de comer: ¿tienes hambre de verdad o vas a comer por acompañar a un compañero? ¿Tienes hambre real o si esperas 10 minutos se te pasa? ¿Tienes hambre real o es tu mejor excusa para poder despegarte del ordenador un rato? Si no tienes hambre real, ¿para qué comer de más? Debemos comer con conciencia y de una forma sana.

/  Reduce el consumo de hidratos y aumenta el consumo de proteínas

Las proteínas, generan más gasto en su digestión que el resto de los nutrientes. Por el contrario, el hidrato de carbono, presente en pan, pasta, arroces, cereales… es un nutriente del que abusamos en nuestro día a día, casi sin darnos cuenta. Además, no generan casi gasto en nuestra digestión. Por tanto, sin necesidad de contar: reduce alimentos del grupo de los que aportan hidratos de carbono, y aumenta un poco los que aportan proteína como las carnes, pescados, huevos, legumbres…

/  Come comida real

Sí, la comida real es más saludable, ya lo sabemos. Pero además, su composición nutricional es una complejidad de diferentes sustancias que suelen enlentecer la digestión de sus propios nutrientes, y esto favorece a mejores digestiones y mejor utilización de la energía que aporta ese alimento. ¡Apuesta por alimentos reales! Porque lo esencial es alimentarse con alimentos que nos aporten.

/  Reduce las raciones de lo que comes

Si hemos hablado de comer solo cuando tenemos hambre real, esto hace referencia a que las raciones que comas, sean de una medida adecuada, acorde con el gasto que puedas estar haciendo. En la mayoría de las ocasiones en las que alguien gana peso, la frase que suele repetirse es “si yo como igual, no entiendo por qué ahora me engordo”.

Bueno, pues es que no siempre estamos igual: no siempre hacemos la misma cantidad de actividad física, no siempre tenemos el mismo gasto energético porque nuestro metabolismo cambia, nuestro sistema hormonal no siempre es constante… Pero, sin embargo, mantenemos constantemente el volumen de lo que ponemos en el plato. ¡Hemos de adaptarnos! Hacemos menos ejercicio físico… pues lógicamente debemos comer menos cantidad que antes. Si no lo hacemos es cuando se produce un superávit de calorías, que al final, se acumulan.

/ Ayúdate con las infusiones para no contar más calorías

Mantenerse hidratado nos evita que podamos confundir la sensación de hambre con la de sed. Y una manera de hidratarte mientras disfrutas de un momento para ti, es con infusiones. Además, puedes encontrar un gran aliado en Adelgasana, de Susarón, que facilita la pérdida de peso y ayuda en la retención de líquidos. ¡Y sin una caloría que contar!

Además de estos consejos específicos, por su puesto, debes seguir una alimentación equilibrada en la que abunden frutas y verduras, evitar el alcohol, dulces o procesados. ¡Y haz actividad física! Esto, es lo que permite que te liberes de contar calorías, ¡y conseguir tu objetivo de manera cómoda!

 

Propositos de año nuevo con Susaron

Cómo hacer tu lista de propósitos de Año Nuevo

Muchas personas cuando está terminando el año, y otro está a punto de empezar, comienzan a hacerse diferentes preguntas: ¿debo seguir con las mismas rutinas?, ¿con el mismo trabajo?, ¿Debo hacer ejercicio?… A veces son tantas las cosas las que nos preguntamos que a veces es muy positivo aterrizarlo en una lista de propósitos para Año nuevo.

Sin duda, cada año se presenta como una oportunidad para volver a empezar, trazarse nuevas metas y trabajar por los sueños y los objetivos personales. No obstante, no siempre es fácil trazar las finalidades u objetivos a los que deseamos llegar en la vida, y sobre todo, si pensamos en los temidos “contras”

¿Cómo exteriorizar tus deseos en tú lista de propósitos?

La navidad es una de las mejores épocas del año para muchas personas. Evoca recuerdos, emociones y sentimientos y es el momento perfecto para compartir la vida con la familia y amigos.

También, es el momento perfecto para buscar y comprobar las posibilidades que te ofrece el mundo, ver más allá de lo que vemos cada día e incluso soñar con lo que “nos gustaría ser de mayores” … que mejor que al inicio de año para elaborar la lista de propósitos, planes o retos para año nuevo.

Sin duda, la vida ofrece un mar de posibilidades, aunque deberías elegir aquellos que sean más interesantes, y que más se adapten tus deseos y sueños. O ¡todo lo contrato! Tal vez es un gran momento de huir de toda la rutina y dar un guro de 180º.

En definitiva, ¿qué puedo hacer? Haz una lista de cosas que hacer a lo largo del año y piensa en rellenar también una lista de tareas que deberás realizar a lo largo de la vida, lo que significa que tendrás mucho tiempo para llenar tu vida con actividades, y experiencias divertidas. Cómo te decíamos, también puede haber algo que cambie completamente tu mundo, y de repente se puedan alcanzar metas poco realistas hasta ese momento.

Piensa siempre en los desafíos que te motivarán a convertirte en la mejor versión de ti mismo, e imagina que, en lugar de buscar inspiración, tú puedes ser una inspiración.

¿Cómo implementar la lista de propósitos grandes objetivos?

Lograr su lista de propósitos es una de las cosas más inspiradoras que puedes hacer. Por un lado, llenas el día a día de cosas que te darán mucha alegría y satisfacción. Por otro lado, te conoces a ti mismo, e incluso defines tu lugar en el mundo.

Pero eso no es todo, cada objetivo alcanzado es una información sólida, para ello deberás afirmar y decir yo puedo, yo actúo, y puedo hacer muchas cosas en mi vida. Aunque sea difícil, debes visualizar eventos importantes, bonitas experiencias y momentos satisfactorios que te permitan crecer, y alcanzar la lista de propósitos planteada.

Algunos consejos para elabora la lista de propósitos

 

Te damos consejos para que puedas realizar mejor tu lista de propósitos:

  • Tómate un tiempo para mirar tus deseos, buscar, pensar, definir lo que quieres en esta etapa de tu vida, y no esperas hasta año nuevo para pensar que hacer y elaborar la lista de propósitos.
  • Se recomienda buscar un espacio de soledad para escribir los propósitos, sin embargo, deberás tener en cuenta que los cambios que decidas hacer no deben depender de otros, evita las presiones externas.
  • Elige siempre objetivos que sean alcanzables, ser realista en el momento de elaborar la lista de propósitos, esta será la clave. Si estás pensando en hacer algo nuevo, empieza ahora mismo y sé consecuente.
  • Asigna tareas o acciones para cada objetivo planteado que permita medir los resultados. Se recomienda llevar un registro de las actividades y tomar acción para mejorarlas.
  • Conoce tus nuestras limitaciones,
  • Otros de los consejos realmente importantes es realizar un monitoreo y seguimiento de los resultados, pues esta es una de las principales razonas por la que la lista de propósitos fracasa, pues las personas solo vuelven opinar de ellas al finalizar el año.

Por lo que es necesario, establecer tiempos para cada objetivo, revisar la lista constantemente y los resultados de los objetivos. Por el contrario, si esta se vuelve muy complicada lo mejor será replantear los objetivos.

Importancia de elaborar una lista de propósitos

No hay duda de que muchos de los planes y propósitos personales que se establecen, o plantean, pocas veces logran cumplirse todos.

Generalmente, una vez que se crea la lista, el entusiasmo y la ganas restantes úniamentee           se quedan en los primeros meses del año. Otras veces, existe una falta de organización, olvido o falta de confianza en sí mismo.

Por lo que lo importante no es solo elaborar la lista de propósitos, sino cumplirlos, para ello, los propósitos deben ser reales, es decir que se puedan llegar a cumplir.

¿Harás lista de propósitos el próximo año? Sal de tu zona de confort ¡Ponte listas extraodinarias!

 

Menta, ¿qué sabes sobre sus propiedades?

El olor de la menta resulta agradable para casi todo el mundo. Pero además de aportar un toque de frescor y naturalidad, la menta se utiliza para muchos productos como caramelos o chicles, se usa en contraste con chocolate, para salsas, aceites, etc. Sin duda, es una planta con muchas utilidades, ¡vamos a ver qué es lo que aporta!

La Mentha piperita, ¿qué es?

Esta planta pertenece a la familia Lamiaceae y sus hojas poseen un color verde característico, y una textura suave y aterciopelada. Tiene un aroma peculiar y muy intenso, que es fácil de distinguir entre otras plantas.

Existe otra planta similar de aspecto y con un olor ligeramente parecido, que es la hierbabuena. No obstante, aunque parecen lo mismo, no lo son. De hecho la hierbabuena es una de las variedades de plantas que pertenecen a la familia de la menta. Sin embargo, dependiendo de la intensidad y propiedades que queramos aprovechar, podremos escoger entre la menta o la hierbabuena.

Veamos qué aporta la menta, esta planta que nos ha traído hoy aquí.

Propiedades de la menta

Esta planta podemos encontrarla en la mayoría de los paisajes montañeses tradicionales. Entre los usos más popularmente conocidos de la menta está la mejora de enfermedades o trastornos respiratorios y digestivos. Y es que la sabiduría popular le confiere a esta planta propiedades expectorantes, analgésicas, antibacterianas, antiinflamatorias y antitusivas.

Si observamos su composición nutricional, advertimos que contiene pequeñas cantidades de nutrientes interesantes:

 

  • Contiene agua. Gran parte de su composición es agua, y por lo tanto, es muy poco calórica.
  • Calcio: este mineral está implicado en el mantenimiento en buen estado los huesos y dentición.
  • Magnesio: contribuye a reducir el cansancio y la fatiga, además de contribuir al metabolismo energético normal y al funcionamiento normal del sistema nervioso.
  • Potasio: es un mineral que contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso, de los músculos y de la presión arterial normal.
  • Vitamina A: tiene propiedades que contribuyen al metabolismo normal del hierro y al mantenimiento de las membranas mucosas, piel y visión normales.
  • Vitamina C: esta vitamina contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico durante y después del ejercicio físico intenso. También ayuda en la formación normal de colágeno para el normal funcionamiento de los vasos sanguíneos, hueso y cartílagos.

 

Hay que tener en cuenta que, pese a su contenido nutricional, la cantidad que consumimos de menta de manera ocasional no puede aportarnos un beneficio directamente relacionado con estos nutrientes. ¡Pero eso no debe impedirnos de disfrutar de lo bien que sienta en forma de infusión, por ejemplo!

Usos y beneficios de la menta

¿Para qué puede utilizarse la menta? La menta tiene varios usos debido a su poder aromático. Por ejemplo, también pueden emplearse para algunas recetas de cocina.

Asimismo, la menta es usada para fórmulas de higiene bucal por su sensación de frescor, o como potente digestivo si se consume a posteriori de la comida, dado que se le otorgan propiedades antiflatulentas que pueden reducir los gases.

Una de las infusiones que más se consumen después de comer para mejorar estos síntomas es el menta-poleo. Menta-Poleo de Susarón. Tras las comilonas de Navidad que nos dan pesadez seguro que te apetece una de estas infusiones ya que favorece la digestión. Y si necesitas conocer más sobre tu salud digestiva puedes consultar este artículo.

Gracias a las propiedades de la menta, además de dejarnos un aliento y sabor fresco, ¡nuestra digestión nos lo agradecerá! ¿Qué te parece si aderezas tu día a día con un poco de menta?

 

Actividad física o deporte, ¿qué es mejor?

Actividad física o deporte, ¿qué es mejor?

Este año nuevo, vuelven los buenos propósitos, entre ellos el de hacer más actividad física o deporte. Si te has propuesto incluir alguno de estos conceptos entre tus hábitos saludables, quédate, te vamos a contar qué diferencia hay entre ellos. Escoge lo que más te conviene por tu vida ¿Quieres un nuevo estilo de vida?

¿Qué es deporte y qué es actividad física?

Antes de tomar cualquier decisión, es importante conocer bien las opciones de las que disponemos. Solo así, podremos escoger según nuestra conveniencia y necesidad. Por eso, cuando hablamos de hacer ejercicio físico, ¡también hay que informarse! Y, es que, aunque el moverse activamente popularmente pueda formar parte de lo que se conoce como “ejercicio”, realmente, no todo puede clasificarse de la misma manera.

Ámbitos de la actividad física

Cuando hablamos de actividad física nos referimos a cualquier cosa que implica un movimiento corporal y que conlleva un gasto energético. Es decir, es cualquier actividad que requiera más energía que estar en reposo: caminar, nadar… Pero también “arreglar” el jardín, barrer, dar una vuelta paseando, andar con el perro, hacer las camas, subir escaleras… Es cualquier movimiento que haga trabajar a los músculos.

No obstante, si hablamos de ejercicio físico, ya no es cualquier cosa. El ejercicio físico es una actividad planificada, que tiene una estructura y que es regular (que se repite en el tiempo). Además, este ejercicio físico tiene un objetivo que puede ser mejorar la salud, la capacidad respiratoria, y la condición física. Dentro de este concepto de ejercicio físico podemos encontrar ejemplos como entrenar en un gimnasio, hacer running o levantar pesas.

Entre los beneficios de la actividad física tendríamos el mantenimiento de un peso saludable además de reducir las posibilidades de tener determinadas enfermedades como la depresión, enfermedades coronarias, etc.

Entonces ¿qué es el deporte?

Cuando hablamos de deporte a menudo hablamos de deportes competitivos. En definitiva, practicar deporte es cualquier actividad física que lleve asociada el seguimiento de unas reglas o una normativa a la que uno debe someterse para practicarla.

Frecuentemente, se confunden los términos deporte y actividad física, aunque en realidad no significan exactamente lo mismo. La diferencia radica en el carácter competitivo y normalmente institucionalizado del primero. Además, cuando uno practica un deporte, su nivel de exigencia es más elevado tanto en cuanto a ritmo de entrenamiento, como en cuanto a descanso, alimentación, etc.

El deporte conlleva en un alto porcentaje de personas que los practican, un cambio de hábitos alimentarios, e incluso de estilo de vida. De esta forma nos adaptaremos mejor al entrenamiento y mejoraremos el rendimiento evitando lesiones.

 Entonces, ¿cuál debo escoger?

Por su puesto ese en el que te sientas más cómod@. ¿Te gustan los retos, necesitas sentir que progresas, te gusta ponerte a prueba y eres comprometid@? El deporte es lo tuyo. Si tu intención es seguir de estos objetivos, cualquier disciplina deportiva que te guste y que puedas hacer con regularidad te ayudará es tus rutinas saludables. Si, además, eres una persona que necesita desafíos para mantenerse motivado, y necesita ponerse a prueba de una manera constante, el deporte es tu opción.

Las competiciones hacen que estés constantemente preparándote, tienes un compromiso contigo, con tu equipo, y con el entrenador.

Si por el contrario, buscas mejorar tu condición física y tu salud con ejercicio físico pero sin compromiso, con calma, sin llegar a explorar tus niveles máximos… El ejercicio físico es lo tuyo.

Cuando te hayas posicionado, solo debes encontrar una disciplina deportiva que te guste para practicarla bajo el nivel de exigencia que hayas escogido. Eso sí, sea lo que sea que hayas escogido, es recomendable mejorar tus hábitos alimentarios. Porque puestos a cumplir con nuevos propósitos, ¿por qué no mejorar la manera de comer también?

Para ello te proponemos algunos ejercicios que puedes incorporar a tus rutinas de actividad diarias, como estos que te ayudarán a tonificarte en 6 pasos.  Y, por supuesto también puedes probar con estos ejercicios, que combinados con  Detox de Susarón  -después de un periodo de comilonas como es la Navidad- ayudarán a eliminar toxinas y drenar el organismo.

 

Y ahora ya únicamente queda que prepares tu horario con tus nuevas actividades, ¡y a por tu nuevo propósito de año nuevo!

 

 

Origen de las infusiones con Susarón.

El origen de las infusiones: curiosidades que no te esperas

Cada 21 de mayo se celebró el Día Internacional del Té con el objetivo de aumentar el respeto y la conciencia del beneficio de este tipo de bebidas. Pero las infusiones y el té no son ningún a moda, mucho tiempo atrás ya se preparan “bebidas calientes” con hierbas a las que extraían sus principios activos. Desde hace siglos el té y las infusiones se convirtieron en bebidas con mucha relevancia a nivel mundial.

Leyendas sobre el origen de las infusiones

Existe la creencia, que hace unos 5.000 años a.C. se descubrió en Asia la planta milenaria -Camellia sinensi-que dio lugar al té. Estas infusiones no llegaron a Europa hasta aproximadamente el s. XVII de manos de los holandeses.

Una de las leyendas que se cuentan popularmente, es que el emperador Shen-Nung se puso a hervir agua debajo de un arbusto para descansar de la batalla. Cayeron sobre su bebida unas hojas de esa planta, el agua se convirtió en un líquido dorado y el aroma embriagó a Shen Nung, que gritó ‘T’sa’ (que significa “lo divino”).  Desde entonces se consume infusiones y té.

Curiosidades de estas bebidas calientes

Parece que de las infusiones lo conocemos todo, pero…

  1. Su país de origen no es ni China, ni la India, sino el viejo valle de Assam situado entre ambos países. Este Valle sigue siendo uno de los grandes productores.
  2. En China, antiguamente se decía que tenía poderes curativos, tanto que creían que podía curar un envenenamiento.
  3. Existe un “Libro sagrado del té” que se escribió Lu Yu en la edad de oro del té durante la dinastía Tang.
  4. La invención de las bolsas de té fue accidental. Thomas Sullivan, uno de los mercaderes de té y café más importantes del mundo, enviaba el té es estas bolsas únicamente para que llegaran en mejores condiciones. Los consumidores debían introducir solo su contenido, pero consideraron que eran muy útiles y siguieron utilizándolas.

¿Y en la actualidad?

  1. El té no es lo mismo que una infusión. El té proviene de las yemas, hojas y tallos jóvenes de una única planta (Camellia sinensis), mientras que los tés herbales, en realidad, son infusiones.
  2. Los catadores de té lo hacen en porcelana blanca. Este material les permite ver con claridad el color y no interferir en el sabor debido a su textura no porosa.
  3. Fue la princesa portuguesa Catalina de Braganza quien lo introdujo en Gran Bretaña al casarse con el rey de Inglaterra, el Rey Carlos II de Inglaterra. Así fue cómo se convirtió en una tradición tan importante de la clase alta inglesa que llevo incluso a crear una taza específica para que los señores con bigote pudieran tomarlo sin problema.
  4. Estas bolsitas de infusiones ayudaron a detectar una fuga de oxígeno en la Estación Espacial Internacional. Sellaron toda la estación y soltaron unas bolsitas que flotaron hasta el punto de la fuga.
  5. Hoy en día se toman también frías. Existe el mito de que sus propiedades se modifican con la temperatura que se ingiere, pero esto es falso.
  6. Hoy en día es la tercera bebida más popular del mundo después del agua y del café.

Usos “alternativos” de las infusiones

Son sabidos los beneficios que nos aportan cada una de las infusiones, sin embargo en la época de la sostenibilidad y el reciclaje que mejor que buscar una segunda utilidad para las bolsitas de té. Debemos reaprovechar y reutilizar para desperdiciar lo mínimo posible. Por ejemplo:

 

  • Las bolsitas de té negro sirven para dar brillo y eliminar la opacidad de los muebles de madera.
  • Si pones en remojo varias bolsas de té puedes utilizar ese líquido como limpiacristales.
  • También puedes colocar en tus almarios algunas de estas bolsitas para que el aroma que desprenden aleje los malos olores. Si le añades un aceite esencial podrás utilizarlas durante más tiempo.
  • Y, seguro que has probado a ponerte bolsitas de té o manzanilla en los ojos para eliminar las antiestéticas ojeras. Pues bien, si las dejas dentro de la nevera y después te las aplicas tendrás mayores efectos. Puedes convertirlo en uno de tus rituales matutinos.

Cómo ves podemos aprovechar todas las propiedades de las infusiones y del té, incluso cuando ya han sido utilizadas.  Contribuyamos a mejorar nuestra salud y la de nuestro planeta con un alimento tan antiguo, pero tan popular

 

Ortiga verde: propiedades y beneficios

Consabida como una mala hierba, a la ortiga verde se la conoce sobre todo por su capacidad de producir esa picazón tan característica al tocarla. La sabemos distinguir aunque nunca nos haya picado una, porque es algo que se transmite de generación en generación: “cuidado, no toques esa planta que es una ortiga y pica mucho”. Pero lo cierto es que, pese a este detalle, la ortiga aporta unos beneficios que nos han hecho pensar de qué manera segura podemos realizar su recolección para evitar esa irritación. ¡Vamos a ver qué propiedades tiene la ortiga verde!

Hablemos de la ortiga verde

La ortiga es un tipo de planta que pertenece a la familia de las Urtica, a las que debemos la manifestación del picor que se recoge bajo el nombre de “urticaria”. Este tipo de plantas suelen ser unos arbustos de medio metro de alto hasta un metro. Sus hojas están recubiertas de unos pelos urticantes, que segregan un líquido, responsable de la irritación y del picor intenso que se produce en la piel si los tocamos.

Suele florecer en verano, concretamente en el mes de julio, y sus flores son de color verde-amarillento.

Esta especie de planta ya era utilizada por los medievales como un remedio. En este caso se citaba para favorecer la diuresis. Pero hace relativamente poco que se han encontrado otros usos de la ortiga además de ayudar en la eliminación de líquidos.

¿Qué aporta la ortiga?

La ortiga verde tiene muchos principios activos, algunos de los cuales ya tienen propiedades asociadas. Por ejemplo, es una planta muy rica en clorofila, que le confiere la propiedad de ser un buen remedio para aumentar la diuresis.

Otro de estos principios son los flavonoides, unas sustancias antioxidantes con funciones similares a las de la vitamina C. También contienen sales minerales como el hierro, o el potasio, un potente diurético.

Según la parte de la planta que utilicemos, podemos encontrar otros principios activos. Por ejemplo, en las raíces encontramos taninos, que son sustancias antioxidantes; o fitoesteroles, conocidos por su capacidad de ayudar a reducir el colesterol.  

Otra de las propiedades que se le confieren a la ortiga es la de estimular la secreción estomacal y de los movimientos del intestino, gracias a su contenido en secretina, un tipo de hormona que incentiva también la evacuación de jugo pancreático.

Ortiga verde para la mejora de la calidad del pelo.

Si hay que poner la guinda al pastel, la propiedad por la que la ortiga es reconocida es por su capacidad de calmar, paradójicamente, los procesos de irritación de la piel. Y este es uno de los motivos por los que se le atribuyen beneficios para la prevención y eliminación de la caspa, ¡y es muy efectiva! Se ha utilizado desde la antigüedad como un potente anticaspa y para la prevención de la caída del cabello. Esto lo hace gracias a su contenido en minerales como la sílice, el hierro o el manganeso; pero también por su contenido en vitaminas del grupo B, entre ellas la B5 (ácido pantoténico), otras vitaminas como la C, D y E, y otros compuestos orgánicos como los taninos, que tienen una acción antioxidante reconocida. Esto le confiere las tres propiedades que han llegado hasta nuestros días, pasando de generación en generación, y que son:

  • Activar la circulación del cuero cabelludo. Esta estimulación permite que lleguen más nutrientes al cabello. Un cabello nutrido es un cabello fuerte que no cae.
  • Regular el sebo capilar. El sebo capilar suele estar desregulado en las personas que tienen el cabello graso.
  • Evitar la caspa capilar. Ha sido utilizado de manera tradicional por sus propiedades antisépticas, que pueden evitar la irritación cutánea de esta zona capilar.

¿Cómo puedo consumirla?

Para aprovecharte de sus propiedades, puedes hacerte tu propio remedio casero para el cual necesitarás hojas de ortiga fresca y sus tallos. Puedes hacer una infusión con ellas para luego, aplicarla, una vez colada, sobre tu cuero cabelludo masajeando bien.

Otra manera de aprovecharte de sus propiedades es tomando una deliciosa infusión, que contenga esta ortiga verde cuidadosamente seleccionada para lograr tu propósito: mejorar tu pelo. Con Pelo Fuerte de Susarón, estarás disfrutando de una deliciosa infusión sabor a mango y coco que promueve el crecimiento y fortalecimiento del cabello. Y es que además de las propiedades de la ortiga, le hemos sumado otros ingredientes estrella: la cola de caballo, cuyo contenido en sílice ayuda a mantener el cabello en óptimas condiciones; y las vitaminas del grupo B, de las que la biotina sobre todo, contribuye al mantenimiento del cabello en condiciones normales.

Debes cuidarte el cabello en cualquier momento, aunque hay veces que tu pelo lo necesita más. Por eso, si quieres un pelo fuerte y sano, ¡añade la ortiga verde en tu día a día!

 

 

Té verde, negro, rojo… ¿conoces sus diferencias?

Hoy en día hay tantos tipos de esta bebida que es difícil que no nos guste ninguno. Lo hay blanco, verde, negro, rojo… sea como sea proviene de la misma planta, pero es su procesado lo que hace que cada uno de ellos tenga sabores y propiedades diferentes. ¿Sabes para qué sirve cada uno? Vamos a descubrir los beneficios del té en sus variedades.

EL Origen de esta bebida

Los primeros indicios de esta bebida aparecen en China, hace más de 5000 años. El té es una bebida que se instauró en los países orientales sobre todo, convirtiéndose en una bebida ceremonial. En Europa, el té llegó en el siglo XVI, así que su consumo es bastante más reciente comparado con China, Japón…

Hablemos del té en general

Es algo ya muy conocido que el té tiene unas propiedades y beneficios para la salud que se atribuyen a su contenido en polifenoles y catequinas, que los convierte en una bebida antioxidante por excelencia. Se obtiene de la planta Camellia sinensis, y lo que hace diferente a cada clase o tipo es la cantidad que contienen de estos nutrientes. Esta cantidad varía en cada tipo de té según el grado de oxidación, los procesos de fermentación y el secado al que se somete esta planta. Este proceso hace que las hojas adquieran colores diferentes, dándoles también el nombre a las diferentes variedades: té rojo, negro, verde… Vamos a hacer zoom en cada uno de ellos para conocer sus propiedades.

Té rojo

Para la obtención del té rojo, las hojas se enrollan y se mantienen así. Se fermenta durante años.

Su composición, similar a los otros tipos de té, pero de la que se puede destacar que tiene menos teína que el té verde, y que contiene más vitamina C y potasio que sus compañeros.

El té rojo es el más típico de China por ser una infusión que se ha considerado medicinal de manera tradicional.

Té negro

Las hojas del té negro siguen un proceso que hace que se oxiden y fermenten, aunque sin bacterias ni levaduras, de una manera superior a las otras variedades. Este té contiene más cafeína que otros tés, y además contienen más cantidad de potasio, fósforo o vitamina B9.

Por su contenido en cafeína,  se recurre a él para mantener lucidez mental, un estado de alerta mayor y, consumido con moderación, para mejorar concentración. Esta misma cafeína es responsable también de aumentar la tensión arterial, por lo que está contraindicado en personas con tensión arterial alta, pero recomendado a aquellas que suelan tener la tensión baja.

Té verde

En este caso, las hojas de té, enrolladas, se exponen al calor para evitar el proceso de la oxidación. Este tipo contiene una cantidad moderada de cafeína, que lo convierte en una opción no tan “fuerte” como el té negro. Además contiene aminoácidos, las piezas que forman las proteínas; y vitaminas del grupo B, que ayudan a mejorar el cansancio y la fatiga.

Todos los tés son una opción ideal para asegurar la hidratación a lo largo del día. Quizás es una de las opciones más consumidas, por delante de refrescos y otras bebidas, precisamente por sus características organolépticas. Eso sí, para ser considerado una bebida saludable tal y como lo es, debe consumirse sin azúcar.

¿Y tú cuál prefieres?

Nuestras infusiones clásicas pueden acompañarte en tu día a día, en el momento que prefieras, de la manera que prefieras.

Te proponemos nuestra selección de tés: té verde, estimulante suave: té rojo, que evita la retención de líquidos o té negro, un potente antioxidante que ayuda en la pérdida de peso.

Y como ya sabes, es una deliciosa manera de hidratarte, ¡prueba también a hacerte las infusiones frías, verás como las disfrutas!

 

 

 

5 recetas con verduras de invierno

5 recetas con verduras de invierno

¡Ya llega el frío! Es momento de sacar toda la ropa de abrigo, los jerséis, bufandas, chaquetas… Y también cambiar el menú para estos meses y adaptarlo para lograr que sea reconfortante a la vez que saludable y responsable con el medio ambiente. Para lograrlo, queremos proponerte algunas ideas de recetas con verduras de temporada de invierno para que puedas incluir en tu nuevo menú, ¡un doble punto para la salud del planeta y la tuya! ¡Vamos a verlas!

Alcachofas con jamón y huevo

La alcachofa es una de las verduras estrella de la temporada de invierno. Para esta receta vamos a usar corazones de alcachofa, ¡pero no los pondremos en una ensalada! Preparamos un plato calentito y fácil que te va a encantar. Anota:

Ingredientes para 1 persona:

  • alcachofas
  • ¼ de cebolla
  • ½ diente de ajo
  • 40 ml de vino blanco
  • 1 huevo
  • 20 g de jamón serrano
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharadita de harina
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Zumo de limón

 

Primero, retira las hojas exteriores de las alcachofas, las que estén más duras, y quédate con el corazón. Limpia también el tallo, y corta las alcachofas en cuatro trozos. Sumérgelas en agua con zumo de limón hasta que cocinemos.

Después, cuece el huevo y deja que se enfríe. Una vez frío, retira la yema y el resto trocéalo al gusto (en dados, o tiras).

Ahora, en una sartén honda, añade 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y cuando esté caliente, cocina las alcachofas hasta que empiecen a dorarse. Retira las alcachofas y échale sal al gusto.

En la misma sartén, rehoga la cebolla y el ajo, y cuando esté listo añade el jamón y cocina. Añade la harina y cocínala durante 1 o 2 minutos y luego incorpora las alcachofas, y el vino y cocina durante 3 o 4 minutos más.

Añade el agua y la yema del huevo cocido, y cocina durante 20 minutos a fuego medio, dando vueltas. Una vez integrado, cuando vayas a servir, añade encima los trocitos de huevo que ha quedado, ¡y que aproveche!

 

Y, después de este platos, nada mejor que una infusión que te ayude con tus defensas en estos momentos del frío.

Crema de acelgas con pesto

Esta receta te va a sorprender, ¡se convertirá en una de tus favoritas esta temporada!

Apunta los ingredientes para 1 persona:

  • 125 g de acelgas
  • ½ patata
  • ¼ de cebolla
  • 20 g de pipas de girasol
  • 2-3 ramas de albahaca
  • ½ diente de ajo
  • Queso parmesano rallado
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

La preparación es muy sencilla: hierve agua con sal en una olla y, una vez hayas pelado la patata y la cebolla, añádelas troceadas al agua. También añade las hojas de acelga y cuécelo durante 20 minutos. Por otro lado, en el vaso de batidora, añade el ajo, un poco de queso parmesano espolvoreado, las hojas de albahaca y las pipas.

Tritura todo y añade un poco de aceite de oliva y sal Vuelve a triturar para obtener la salsa pesto.

Luego, tritura bien las verduras en otro recipiente y añade la salsa pesto. Mézclalo todo junto hasta que quede todo bien unido, y… ¡Ya está listo! ¡Qué aproveche!

Judías verdes con tomate y jamón

Las judías verdes, han sido las protagonistas de un plato que se ama y odia por igual: las judías verdes con patata. Pero es que esta verdura típica de invierno tiene más utilidades deliciosas. Anota los ingredientes para esta, que te va a encantar:

Ingredientes para 1 persona:

  • 100 g de judías verdes
  • 1 tomate maduro
  • ½ cebolleta
  • 40 g de jamón serrano
  • ½ diente de ajo
  • Tomillo
  • Pimienta negra y sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Una vez tengas las judías limpias y sin hebras, córtalas en trozos pequeños, a tu gusto.

Cuécelas en una cazuela con agua salada durante 3 minutos y luego échales un chorro de agua fría por encima para enfriarlas y escúrrelas bien.

A continuación, pela el tomate. Para ello, escáldalo primero: debes sumergirlos unos 10 segundo en una olla con agua hirviendo y luego pásalos a un cuenco con agua helada. Después de pelarlos, trocéalos en dados. Corta también la cebolleta, en juliana, igual que el jamón (pueden ser también dados si lo prefieres).

Prepara el ajo: pélalo y trocéalo. Ahora este ajo, ponlo en una sartén con un poco de aceite y dóralo. Rehoga la cebolleta en esa misma sartén y añade las judías verdes, salteándolas.

Agrega el tomate y el jamón, salpimienta y cocina durante unos 2-3 minutos. Una vez lo coloques en tu plato, espolvorea el tomillo y ¡a disfrutar!

Tortillas estilo mexicanas de zanahoria

Con esta receta vas a obtener unas tortillas mejicanas de zanahoria que podrás utilizar tanto para comidas, cenas como también para snacks más saludables para media mañana o merienda. ¡Superversátil!

Ingredientes para 2 personas:

  • 200 g de zanahorias
  • 75 g de queso cheddar rallado
  • 2 huevos
  • 3 cucharadas de harina de almendras o avena
  • Sal

Precalienta el horno a 200º C.

Pela, lava y ralla las zanahorias, y colócalas en un cazo con agua (que las cubra) y cuécelas durante 2 o tres minutos al fuego. Luego escúrrelas y sécalas sobre un paño de cocina o con papel absorbente para que suelten el máximo de agua posible.

Ponlas en un cuenco con el queso, los huevos batidos, la harina que hayas escogido, la sal y la pimienta al gusto, y mézclalo todo hasta que tengas una masa compacta.

En una bandeja de horno, coloca papel vegetal y sobre esta, coloca bolas de masa, de la misma proporción aproximadamente. Deja espacio entre ellas, porque ahora debes aplanarlas, para que queden con forma de tortitas finas.

Hornéalas durante 15 minutos, y luego, al sacarlas, deja que enfríen un poco antes de sacarlas de la bandeja. Ya las tienes listas: rellénalas con lo que prefieras, ¡y a comer!

Baba ganoush o Mutabal de berenjenas

Esta receta no podía faltar, y pese a que no es una receta caliente, es un recurso fácil, rápido y saludable para picoteos o como entrante. ¡Ahí van los ingredientes y receta!

Ingredientes para 2 personas:

 

  • 1/2 kg de berenjenas
  • 1,5 cucharadas de tahini
  • Zumo de limón (una cucharada de postre)
  • 1 diente de ajo
  • Una pizca de comino molido
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimentón dulce
  • 25ml de aceite de oliva virgen extra

Precalentar el horno a 200º C.

Lavar las berenjenas y cortarlas a lo largo. Sálalas por el lado de la carne y déjalas en un colador durante unos 20 minutos. Luego quítale la sal con un papel absorbente.

Haz cortes a la carne de las berenjenas y hornéalas durante media hora, a media altura del horno.

Después deja enfriar unos minutos y retira con una cuchara la pulpa. Colócalo en la batidora junto con el ajo pelado, el tahini, el comino, aceite, zumo de limón y sal. Tritura hasta obtener una masa fina tipo puré. Puedes servirlo con un chorro de acete de oliva y una pizca de pimentón dulce. ¡Prepárate para dipear!

¿Qué te parecen estas ideas? Este invierno vas a desear que llegue la hora de la comida para disfrutar de estos festines. Te recomendamos que tomes una infusión después de estos saludables platos, y si quieres tener trucos  para prepararlas puedes ver nuestro blog ¡qué aproveche!

Descubre los beneficios de la tila

Descubre los beneficios de la tila

Desde tiempos inmemoriales, la tila ha sido un remedio natural muy recurrido en los hogares para calmar los estragos cuando se sufrían situaciones que afectaban al estado nervioso. A día de hoy, sigue siendo un recurso en el “botiquín natural”, por eso vamos a conocer los beneficios de la tila.

La obtención de la tila

La tila, es la flor del tilo, que pueden ser blancas o amarillas. Este árbol de gran tamaño se puede encontrar en el centro y norte de Europa, en América y también en Asia. Crece en zonas más bien frías y húmedas.

La tila se recolecta a final de primavera, que es el momento en el que se abren todas las flores. Precisamente solo se recogen las flores que estén abiertas, mientras que el resto se deja en el árbol. A continuación, se deben secar lo más rápido posible, al sol y bien ventiladas. El secado de la tila de forma tradicional suele durar entre 4 y 10 días, dependiendo también de la cantidad que se haya cosechado. Una vez secas, ya están listas para poder ser utilizadas, mayoritariamente en forma de infusión.

Usos y propiedades de la flor del tilo

La tila es una de las infusiones que todo el mundo conoce su beneficio principal, y que seguramente todos hemos tomado en algún momento. Se ha utilizado tradicionalmente para el tratamiento de estados nerviosos o alteraciones con el sueño. Pero tiene otras propiedades que la han colocado en el top de remedios caseros, y que han sido reconocidas a nivel popular:

 

  • Ayuda a conciliar el sueño.La tila, con su efecto relajante, permite que podamos conciliar el sueño más rápido. Puede ayudar a evitar que estemos dando vueltas y que acrecienten nuestros nervios que, a su vez, impidan que durmamos bien ( link a artículo de dormir bien de noviembre). Desde tiempos inmemoriales se ha utilizado popularmente en casos de insomnio.
  • Relaja en situaciones que suponen una alteración del estado nervioso. Se la conoce por poseer una propiedad ligeramente ansiolítica. Por ello, la tila se suele utilizar en forma de infusión en casos de nervios puntuales como, por ejemplo, en los exámenes.
  • Disminuye la tensión alta. La sabiduría popular suele atribuir esta propiedad a la tila y la lógica nos hace pensar en, precisamente, su función ansiolítica. Al ayudar a relajar el sistema nervioso, también puede ayudar a reducir los niveles de tensión arterial.
  • Disminuye los síntomas en migrañas. De forma tradicional esta infusión de tila se ha utilizado como un remedio a sumar cuando se sufren migrañas. Una infusión de tila puede ayudar a mitigar, por ejemplo, el propio dolor o disminuir la sensación de mareo. Y se puede deber de nuevo a su función ansiolítica, que puede mejorar la presión arterial sobre los vasos sanguíneos de la cabeza, responsables de la aparición de estos dolores y síntomas.
  • Ayuda a favorecer una mayor diuresis. La tila, dado que se consume mayoritariamente en infusión, y por sus propiedades hipotensoras, puede ayudar a aumentar la diuresis, y por lo tanto disminuir la retención de líquidos.
  • Ayuda a mejorar los síntomas menstruales. Antiguamente, la tila estaba considerada también un remedio para mejorar las molestias de la menstruación por sus propiedades relajantes que mitigan los espasmos.

Como tomar tila

Ahora que ya conoces las propiedades de la tila, veamos como podemos aprovechar todos sus beneficios. Y la forma es sencilla. Siguiendo la tradición popular, una buena infusión de tila, como la Tila Susarón, es más que suficiente para notar su poder relajante suave que puede ayudar a combatir la ansiedad y el insomnio.

Se recomienda que en estados nerviosos se tomen hasta 3 infusiones diarias, en las comidas principales. Si no es tu caso y solo quieres mejorar tu conciliación del sueño, puedes probar a tomar esta deliciosa infusión media hora antes de ir a dormir para favorecer el descanso. Recuerda que, para lograr una buena conciliación del sueño es recomendable apagar móviles y tabletas mínimo media hora antes de acostarse, así como cualquier estimulación lumínica que pueda haber en la habitación. Esto, junto con seguir un horario regular para ir a la cama, ayudará a que cada noche duermas ¡como un angelito!

Pero, aunque la tila pueda ser un remedio para mejorar los estados nerviosos, recuerda que es muy importante cuidarte, y que seguir una estrategia de autocuidado puede ayudarte a disminuir estos incómodos episodios. Equilibra tu bienestar físico con el mental y emocional, ¡te ahorrarás más de un disgusto!

 

 

 

Consejos para una casa sostenibles

7 acciones para conseguir una casa sostenible

La sostenibilidad es satisfacer las necesidades sin que por ello se vea comprometido las generaciones futuras. Pero, este concepto no solo se queda en un terreno social, medioambiental y económico conjunto, sino que también individualmente podemos mantener este equilibrio a través de nuestra forma de vida. Realizar compras responsables, reciclar e incluso construir, o conseguir una casa sostenible. Y es que las construcciones son las responsables de casi la mitad de la energía que se consume en el mundo.

Vamos a ver cómo conseguir que tu casa sea una casa sostenible gracias a acciones de desarrollo sostenible.

Las bases para construir una casa sostenible

Hoy en día podemos encontrar a la venta casas sostenibles ecológicas que han sido construidas con la intención de garantizar un futuro sostenible. En ellas se tiene en cuenta todo lo que, desde una casa, puede afectar al medioambiente, a la economía o a nivel incluso social.

Las características de una casa sostenible, a grandes rasgos, suelen ser:

  • Mejora de la regulación térmica gracias a la situación de la casa, ya que esto evitará el uso excesivo de calefacción o aire acondicionado.
  • Utilización de energías renovables que proceden de recursos naturales, que no contaminan y además no se agotan. Este tipo de energías de las que nos podemos autoabastecer son la energía solar, la hidráulica o la eólica, entre otras.
  • Utilización de materiales reciclables, naturales y que sean respetuosos con el medioambiente.
  • Aislamiento térmico que permita una correcta eficiencia energética y que impida la pérdida de energía calorífica.

Estas características parecen un ideal inalcanzable cuando nuestra vivienda no las tiene instaladas desde su construcción, pero, lo cierto es que podemos mejorar nuestro hogar para hacerlo más sostenible. Vamos a verlo.

Convierte tu hogar en una casa sostenible

Vamos a darte 7 ideas con las que puedes conseguir una casa más sostenible, sin necesidad de tener que mudarte. ¡Apunta estos consejos!

1.      Conseguir un consumo casi cero

El consumo casi cero hace referencia a reducir la demanda energética sin que esto suponga que renunciemos a nuestro confort. Para lograrlo, lo ideal sería conseguir una orientación que permitiera el aprovechamiento de la luz solar para nuestro beneficio. En un hogar que ya está construido no podemos reorientar su posición, sin embargo, podemos trabajar para minimizar el consumo gracias al aislamiento de la energía interna. Es decir, que no entre calor en verano, ni haya fuga calorífica cuando haga frío. Algunas estrategias son: mantener las persianas bajadas en las horas de más calor del verano, y en invierno, asegurar un buen aislamiento de las ventanas y utilizar cortinas para evitar entrada de frío externo.

2.      Utilizar materiales de Km0

Los materiales de kilómetro 0 (Km0) son materiales que se pueden adquirir fácilmente en el entorno donde se ha construido la vivienda. El objetivo de tomar esta medida es reducir el impacto medioambiental de la sobreexplotación, y de la contaminación que puede generar el transporte de materiales.

3.      Materiales naturales

Además de utilizar materiales cercanos, otra de las medidas que se suelen tomar en las construcciones de casas sostenibles es la utilización de materiales naturales tradicionales como la madera, la piedra o la paja.

En el caso de que la casa ya esté construida debemos pensar en utilizar estos materiales al realizar reformas.

4.      Grifos eco-friendly

La grifería de los hogares suele ser estándar y aunque podemos distribuir el caudal, tenemos la mala costumbre de abrir el grifo al máximo y eso nos lleva a desperdiciar bastante agua. Para mejorar este derroche podemos sustituir la grifería por otra más respetuosa, como por ejemplo las que regulan el caudal del paso del agua; o, por ejemplo, otro tipo de grifos que tienen temporizador para que se paren automáticamente pasado un tiempo de uso.

5.      Bombillas más ecológicas

Igual que en el caso de la grifería, el consumo de la luz también viene determinado por el tipo de bombillas que se utilizan en casa. Sustituir las bombillas convencionales por bombillas de LED puede hacernos ahorrar hasta un 90% en la factura de la luz. Además, este tipo de bombillas tienen una larga duración, lo que hace que también se generen menos desperdicios por su utilización.

6.      Electrodomésticos con etiqueta

En cuanto a los electrodomésticos, es recomendable que todos tengan la etiqueta de clasificación A. Esta etiqueta nos indica que el consumo de energía puede ser la mitad de los que no tienen esta clasificación.

7.      Aprovecha el agua en tu casa sostenible

Y volviendo al tema del agua, lo conveniente es aprovechar al máximo el agua, tanto interna como de la lluvia si la vivienda lo permite. Por ejemplo, si se almacena agua de lluvia, puede ser utilizada para regar. O en el caso de agua interna, podemos recoger el agua de la ducha mientras que se calienta y utilizarla para fregar el suelo, por ejemplo. Recuerda que si vas a utilizar algún producto de limpieza, este también sea respetuoso con el medio ambiente, ¡así queda todo el círculo cerrado!

 

Además de tu casa, recuerda que tu tipo de dieta también tiene un impacto ambiental. Puedes mejorar ese aspecto empezando por saber hacer una buena lista de la compra saludable para que ni gastes de más, ni compres alimentos que puedan afectar a tu salud, o a la del medio ambiente.

Aplicar estas pequeñas ideas en tu casa puede ayudar a dejar un futuro sostenible a los que vengan, y además, ¡ahorrar en facturas de energías! ¡”Sostenibiliza” tu casa!