Pon los hábitos saludables en la maleta de tus vacaciones

Una infusión para cada actividad

Con la llegada del verano florecen con mayor fuerza las ganas de mejorar esas partes de nuestro cuerpo que menos nos gustan. Las prisas por conseguir estar mejor pueden hacernos caer en errores, o en hábitos no saludables, que pueden comprometer nuestra salud, aunque no debemos tampoco tirar la toalla. Te explicamos a continuación como prepararte para incluir los hábitos saludables en tus vacaciones

Las prisas no son buenas amigas

Aunque haya llegado el momento y nos haya pillado el toro, hemos de evitar caer en la tentación de realizar dietas restrictivas que prometen grandes pérdidas de peso en poco tiempo. Este tipo de dietas pueden poner en peligro nuestra salud. Y lo peor de todo, pueden generar el conocido efecto rebote con el que podemos sentirnos más frustrados y con peor autoestima. Por este motivo, cuando llegamos al verano y nos encontramos que no hemos logrado nuestro objetivo deseado, es un buen momento para tomárselo en serio. Pero debemos plantearnos un plan de acción que debe seguirse durante todo el año.

En efecto, no hablamos de hacer dietas, lo que queremos es cambiar los hábitos alimentarios. Unos buenos hábitos alimentarios durante todo el año nos permiten tener una alimentación saludable, sin restricciones y sin periodos de hambre. Tampoco pondremos en entredicho nuestra salud y, además, logrando conseguir el peso que queremos con un mínimo de esfuerzo, paciencia y constancia. Pero sobre todo sin deseos de alimentos no deseables.

Pero si has llegado a este punto, y sientes que necesitas mejorar un poco tu figura, apunta estos consejos, que te servirán para cambiar algunos de tus hábitos después de las vacaciones.

Aunque estés de vacaciones puedes empezar

Para cambiar los hábitos alimentarios, no hay fecha de inicio. Puedes empezar hoy mismo, cambiando por ejemplo tus cenas, o incluyendo más verduras en tus menús de la semana… No se trata de cambiar radicalmente, sino de ir incluyendo aquello que nos ayuda, y eliminando o minimizando aquellos alimentos que no nos aportan nutrientes de calidad.

Algunos de los cambios que puedes hacer desde ya y que te animamos a que mantengas durante el año, son los siguientes:

Incluye más frutas y verduras.

En tus menús semanales asegúrate que hay 2 raciones de verduras al día, y un mínimo de 3 piezas de fruta. Son alimentos ricos en agua, vitaminas y minerales. Además, contiene fibra que ayuda a mejorar el ritmo intestinal y mejoran la salud de la flora. Tienen muchas vitaminas y minerales que son antioxidantes o diuréticos. Nos permiten la eliminación de líquidos de manera natural. ¡Buenos aliados para nuestro objetivo!

En vacaciones no te olvides hidratarte

Al contrario de lo que dicta la creencia popular, si retienes líquidos, has de beber más agua. Y esto es así porque nuestro organismo necesita un porcentaje mínimo de agua para mantenerse con vida. Cuanto menos bebemos, el cuerpo tiende a retenerlo para asegurar que exista esta cantidad. No todas las personas tienen tendencia a retener líquidos, pero si es tu caso, recuerda asegurarte de que ingieres la cantidad suficiente de líquido que te ayude a drenar. ¡Pero cuidado! No cualquier líquido vale: hablamos de agua e infusiones. Por ejemplo, ahora puedes prepararte unas deliciosas infusiones frías con las que refrescarte a la vez que activas este circuito, ¡no tardes en probarlas! Y cuenta también con aliadas como Adelgasana o nuestra infusión Quemagrasa.

Come varias veces al día

No te decimos que comas 5 veces como se ha recomendado hasta ahora, ni tampoco que comas 2. En realidad, lo ideal es que te escuches, y te entiendas. ¿En qué momento del día tienes más hambre? ¿Qué comidas haces sin hambre? ¿Comes despacio o rápido? ¿Comes atento a lo que estás haciendo o estás distraído con la televisión, el móvil…?

Es más importante entender qué necesidades reales tiene nuestro cuerpo y adaptarnos a estas que, por ejemplo, merendar obligado porque es la recomendación general que se ha dicho hasta ahora. Pero lo que está claro es que no debes saltarte comidas para lograr tu objetivo. La idea es darle al cuerpo lo que necesita, ni más ni menos. Si no lo necesitas no le des. Pero si pasas hambre por saltarte comidas, cuando te toque comer, lo harás de más, ¡seguro! Así que no te la juegues, distribuye bien tus ingestas y adecúalas a tus necesidades de hambre real.

La proteína, importante

Los alimentos que aportan proteína, tanto de origen animal como vegetal, son necesarios para garantizar la tonicidad y elasticidad de los tejidos, entre otras funciones. Asegúrate que cada día consumes 2 porciones de alimentos ricos en proteínas. Lo recomendable es que a lo largo de la semana abunden más los alimentos proteicos vegetales como las legumbres, o los frutos secos. Su presencia permite asegurar una buena tonicidad en la piel.

Muévete en vacaciones

Por su puesto, sin esfuerzo no hay recompensa. Por eso la actividad física debe ser una prioridad necesaria. Así que, la mejor forma de vernos bien y garantizar la salud es activarnos Una buena rutina de ejercicio de como mínimo unos 3 días por semana, junto con unos hábitos de alimentación saludables, permitirán colocar todo “en su lugar”. Si no sabes qué actividades puedes realizar y las ventajas de ser más activa, te recomendamos nuestro artículo sobre beneficios del deporte y este vídeo con ejercicios de tonificación.

¿Qué te parece? No es difícil, son 5 consejos a poner en práctica. Te animamos a que lo pruebes, y verás como notas cambios. ¿Te imaginas lo que conseguirías si lo hicieras durante el año entero? ¡Felices vacaciones!