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8 pasos para tener un vientre plano

Tener un vientre plano es posible, ¡sí! Para conseguirlo basta seguir algunas recomendaciones de manera regular y sobre todo, tener paciencia. Si tu propósito de este año es lucir una barriga plana, aquí van 8 pasos a seguir para conseguirlo. ¡Vamos a tachar de la lista este objetivo!

Por qué se acumula todo en el vientre

Parece que el único almacén de grasa que tenemos se concentra en nuestra barriga. Lo cierto es que no es así, tenemos más zonas en las que la grasa se va depositando. Esta grasa llega aquí por distintos motivos:

-Por un exceso de calorías que ingerimos que puede provenir de alimentos poco saludables como bollería, fritos, dulces…

– Por un problema hormonal que impide la correcta metabolización de los nutrientes. En este caso debes acudir a un profesional sanitario para solucionar este problema antes de intentar otros métodos.

– Por estrés. El estrés precisamente es un factor que influye en la producción de una de las hormonas lipogénicas que transforma la grasa en adipocitos. Y en el abdomen es donde tenemos más receptores de esta hormona…

– Por no dormir lo suficiente. De nuevo esto afecta a nivel hormonal, en este caso las hormonas que regulan el apetito. Dormir poco hace que se nos abra más el apetito.

Es importante conocer qué motivos son los que pueden estar provocando ese acúmulo de grasa en el abdomen ya que serán uno de los puntos a tratar de manera más profunda. Piensa en qué estadio te encuentras tú y ¡vamos a ponernos manos a la obra!

Pasos para tener un vientre plano

Para conseguir tu nuevo propósito te recomendamos tener esta lista a la vista y repasar regularmente que estás cumpliendo con ella, aunque de ser así, lo notarás en el volumen de tu barriga.

Evita una mala alimentación

Por mala alimentación nos referimos a aquella que se basa en alimentos procesados, harinas, azúcares, frituras, refrescos y bebidas azucaradas…

En lugar de eso, apuesta por una alimentación equilibrada y variada en la que consumas de todos los grupos de alimentos, priorizando las frutas y las verduras y en segundo lugar los hidratos de carbono saludables. En cuanto a las grasas, escoge las grasas cardiosaludables. En nuestro país la grasa saludable que abunda es el aceite de oliva. También los aguacates son una fuente de grasas. En ambos casos, cuidado: las grasas aportan muchas kilocalorías y si nos pasamos, todo exceso de calorías que no quemamos, se almacena, provenga de donde provenga.

Come las cantidades adecuadas

Si nos excedemos en cantidad de alimentos, por muy buenos que sean, todas esas kilocalorías que no utilizamos, se almacenan en el cuerpo. Por lo tanto, es importante controlar que las cantidades no sean desorbitadas. Puedes hacer servir el método del plato para asegurar unas cantidades justas: la mitad del plato debe ser verdura y la otra mitad, un cuarto para los alimentos proteicos y otro cuarto para los alimentos ricos en hidratos de carbono.

Sigue un horario

Si ya hemos visto cómo afectan las hormonas al peso, estas hormonas necesitan regularidad. Para evitar desajustes es recomendable seguir un horario de comidas. Distribuye las comidas como mejor te parezca, como te sienten mejor, y luego intenta comer siempre a esas horas.

Evita el alcohol

Las bebidas alcohólicas aportan calorías vacías, esto quiere decir que son calorías que no aportan nutrientes, por lo tanto no son necesarias. Además de eso, el consumo de alcohol suele estar ligado a hábitos poco saludables como dormir poco o una mala alimentación. Ya hemos visto que esto afecta muy seriamente al volumen de nuestro vientre… ¡mejor evitarlo!

Duerme bien

Al hilo de lo que comentábamos en el punto anterior, ya hemos visto los efectos que tiene dormir poco, por lo tanto, darle tiempo al cuerpo para que descanse y se restaure nos aporta muchos beneficios además del propio placer de dormir.

Evitar el estrés

Nos rodea, pero no quiere decir que no podamos hacerle frente. Hay muchas técnicas de relajación y métodos para saber gestionar este estrés y, pese a que no vamos a acabar con él, podremos torear sus efectos sobre nosotros. ¿Has probado las técnicas de mindfullness? Pruébala, practícala a diario y verás cómo este enemigo de la salud acaba retrocediendo a pasos agigantados.

Hidrátate

Porque además de eliminar tóxicos, el agua contiene minerales que ayudan a mantener un equilibrio óptimo para la correcta segregación de las hormonas. ¡Otra vez las hormonas! Son una pieza importante en el organismo como podemos ver…

Puedes combinar el agua con otras bebidas como por ejemplo Adelgasana de Susarón, con ingredientes tradicionalmente usados para regular el peso.

Haz ejercicio

Porque cuando a un estilo de vida saludable le sumas la actividad física multiplicas por dos los efectos y recortas el tiempo en el que puedes conseguir el mismo objetivo que si lo haces por separado. Así que hacer ejercicio ayudará a perder grasa y, ¡atención! No es necesario que te pases media hora haciendo solo abdominales: los ejercicios de fuerza que trabajan cualquier parte del cuerpo son los más indicados para facilitar la eliminación de estas nada deseadas acumulaciones. ¡Ves a por unas pesas y añade una rutina de ejercicios 3 veces por semana!

Pues con esta lista ya tienes un propósito más para tachar, ¡a por otros!