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Mitos y verdades sobre la alimentación y el colesterol

¿Se puede comer huevo? ¿Y las grasas?, mucho se ha hablado de la alimentación y el colesterol alto, pero alguna vez te has preguntado ¿qué será realmente cierto? Te aclaramos algunos mitos para resolver tus dudas.

Mito: No necesito preocuparme por lo que como, mi médico de cabecera me ha prescrito medicación para disminuir el colesterol.
Falso: Hay que preocuparse por llevar una alimentación saludable. Tenemos dos formas de obtener el colesterol: a través de la dieta y mediante producción endógena, es decir, la producción por nuestro propio organismo.
Los medicamentos pueden detener la producción endógena, pero el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas podrá seguir aumentando tu colesterol.

Mito: Soy joven, delgado y estoy en forma, por lo cual no puedo tener el colesterol alto.
Falso: Cualquier persona, indistintamente de su complexión corporal o nivel de actividad física, puede tener los niveles de colesterol altos. Las personas con sobrepeso u obesidad suelen ser más propensas, pero tener antecedentes familiares de hipercolesterolemia o llevar un estilo de vida poco saludable, puede afectar tus niveles de colesterol.

Mito: Todas las grasas son malas y empeorarán mis niveles de colesterol.
Falso: En función de nuestra alimentación podemos obtener grasas saludables y grasas perjudiciales para tu salud. Te las presentamos:

Grasas saludables: te ayudarán a mantener unos niveles saludables de colesterol y a prevenir enfermedades cardíacas.
–    Monoinsaturadas: aguacate, aceite de oliva y frutos secos (pistachos, almendras, cacahuetes, anacardos)
–    Poliinsaturadas: nueces, pescado azul (salmón, atún, arenque, caballa, sardina).
Grasas perjudiciales para tu salud: te harán aumentar el colesterol dañino en tu organismo.
–    Saturadas: carnes procesadas como salchichas, beicon y hamburguesas, mantequilla, manteca, quesos curados, leche entera, aceite de coco y de palma.
–    Trans: margarinas, platos pre-cocidos, bollería industrial (galletas y tartas) y patatas fritas.

Mito: Si sigo una dieta vegetariana, no es necesario que vigile mis niveles de colesterol.
Falso: La clave está en el balance. Las personas que siguen una dieta vegetariana suelen introducir con mayor frecuencia alimentos ricos en fibra por lo que disminuye la absorción del colesterol a nivel intestinal. Pero existen alimentos de origen vegetal, que son fuente de grasas saturadas y en caso de que la dieta no sea vegetariana estricta, también se ingieren alimentos ricos en grasas saturadas y trans que, en exceso, pueden aumentar los niveles de colesterol dañino (LDL).

Como ves, no todas las grasas son perjudiciales para tu salud ni aumentan los niveles de colesterol en sangre. ¡Deja los mitos a un lado! y aprende a controlar el consumo de colesterol en tu dieta con una alimentación más saludable y compleméntalo con ejercicio y tu infusión SUSARÓN Sanacol.