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¿Hay que reducir el consumo de grasas?

Seguro que más de una vez has oído decir que para llevar una dieta saludable hay que reducir el consumo de grasas, pero… ¿Todas las grasas son iguales? ¿Son todas malas para la salud? ¡Te lo contamos todo!

¿En una dieta saludable tiene cabida el consumo de grasas?

Las grasas son nutrientes necesarios en la alimentación, ya que realizan funciones importantes en el cuerpo. Además de ser la principal reserva de energía con la que se cuenta, forman las membranas de las células, ayudan a transportar algunas vitaminas (A, D, E i K) y, a través de algunas de ellas, el propio organismo forma determinadas hormonas.

Por todo ello, es importante tener en cuenta que las grasas deben estar presentes en tu dieta habitual. De hecho, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria recomienda aportar entre el 30 y el 35% de la energía en forma de grasas. No obstante, no todas las grasas son iguales ni afectan del mismo modo a tu cuerpo, de modo que lo más importante es tener en cuenta la calidad de la grasa que consumes.

 

Todo sobre los diferentes tipos de grasas:

  • Grasas saturadas: las grasas saturadas las encuentras de forma natural en alimentos de origen animal, como la carne y sus derivados, y en los productos lácteos. También forman parte de alimentos de origen vegetal, como el aceite de coco, el de palma y el de palmiste.
  • Grasas poliinsaturadas: dentro de este grupo se encuentran el Omega-3 y el Omega-6.
  • Omega-3: existe en grandes cantidades en el pescado azul, las nueces, y las semillas de chía y de lino.
  • Omega-6: está presente en aceites vegetales, semillas y margarinas.
  • Grasas monoinsaturadas: junto con las poliinsaturadas son las llamadas “grasas buenas” y afectan positivamente al organismo. Se encuentran en alimentos como el aceite de oliva, el aceite de girasol y el aguacate.
  • Grasas trans: se obtienen a partir de la transformación de las grasas insaturadas mediante un proceso alimentario llamado hidrogenación. Los localizarás frecuentemente en gran parte de la bollería industrial, en los productos precocinados, en las margarinas, etc.
  • Colesterol: sustancia similar a una grasa, que forma parte de las membranas celulares del organismo y se halla en alimentos como el huevo, el marisco y las vísceras.

 

Entonces, ¿cuáles son las grasas que sí debes reducir?

Hay que controlar el consumo de grasas saturadas y de grasas trans, ya que tienen un doble efecto nocivo, aumentando el colesterol malo y bajando el bueno. No tienen ningún papel en el organismo, por lo que, si evitas las grasas trans en la dieta, contribuirás a cuidar de tu corazón.

Al contrario de lo que muchos piensan, para reducir los niveles de colesterol en sangre, no es necesario reducir los alimentos altos en colesterol. Los alimentos altos en colesterol tienen un impacto mínimo en el colesterol en sangre. Las que realmente hacen elevar este colesterol son las grasas saturadas y las grasas trans. Una forma de regularlo por tanto está en un consumo limitado de este tipo de grasas, pero también con la ingesta de infusuiones funcionales natrales como Sanacol de Susarón, con té verde, alcachofa y un estimulante sabor a canela.

Recuerda, con las grasas es más importante la calidad que la cantidad, así que… elige buenas opciones como el pescado azul, los frutos secos y el aceite de oliva, y ¡reduce el consumo de las grasas que menos te interesan!