Menta, hierbabuena y menta poleo: diferencias y para qué sirve cada una
Menta, hierbabuena, poleo… muchas veces usamos estos nombres como si fueran lo mismo. Y es normal, porque se parecen en aroma, sabor y uso. Pero no son exactamente iguales, y entender sus diferencia entre menta y hierbabuena ayuda a elegir mejor según el momento. Porque no es lo mismo tomar una infusión después de una comida pesada que buscar algo más suave o más refrescante. ¡Vamos a revisarlo!
¿Por qué se confunden tanto?
Las tres pertenecen a la misma familia de plantas, por eso comparten ese aroma fresco tan característico. Además, muchas veces se mezclan en productos o se usan de forma indistinta en casa, y a simple vista también se parecen bastante. Por eso, lo más práctico es fijarse en cómo se usan y en qué momento suelen encajar mejor.
Menta: intensa y muy característica
La menta (Mentha piperita) tiene un sabor más fuerte y más intenso que la hierbabuena. Esa sensación de frescor es más marcada y dura más en boca, por eso muchas personas la asocian a digestiones pesadas o a momentos en los que el cuerpo pide algo más “potente”.
También es habitual encontrarla en productos que buscan ese efecto refrescante. Eso sí, no siempre es la mejor opción en todos los casos; por ejemplo, como vimos en el artículo sobre gastritis y reflujo, en algunas personas puede no sentar del todo bien si hay tendencia a la acidez.
En nuestras infusiones, la menta suele aparecer dentro de mezclas, aportando ese toque fresco. Es el caso de infusiones funcionales como Elimina Gases o Adelgasana, donde se combina con otras plantas.
Hierbabuena: más suave y fácil de tomar
La hierbabuena (Mentha spicata) es más ligera, tanto en sabor como en sensación. Sigue siendo fresca, pero no resulta tan intensa como la menta, lo que hace que sea más fácil de tomar en cualquier momento del día y que guste a más gente.
Es la típica infusión que apetece después de comer o cuando buscas algo suave, sin demasiada intensidad. Además, en épocas de calor funciona muy bien en frío, porque resulta más ligera y refrescante.
En Susarón, puedes encontrarla en combinaciones como la gama mate, por ejemplo en el Mate con sabor menta hierbabuena, donde equilibra el sabor y lo hace más fácil de tomar.
Menta poleo: el clásico después de comer
Cuando hablamos de “poleo menta”, nos referimos a una combinación muy conocida en España de 2 plantas de la familia de la menta: la menta (Mentha piperita), y el poleo (Mentha pulegium). Es una de las infusiones más habituales después de las comidas, y mucha gente la pide casi sin pensarlo cuando siente que ha comido de más.
Tiene un sabor equilibrado, ni tan intenso como la menta ni tan suave como la hierbabuena, y por eso encaja tan bien en ese momento concreto del día. En Susarón, esta opción está disponible como infusión clásica de menta poleo, una de las más reconocidas y fáciles de tener siempre a mano.
Entonces, ¿cuál elegir?
Depende más del momento que de otra cosa. Si buscas algo más intenso y refrescante, la menta puede encajar mejor; si prefieres algo suave y fácil de tomar, la hierbabuena suele ser una buena opción; y si lo que quieres es una infusión después de comer, el poleo menta es el clásico que casi nunca falla.
Menta, hierbabuena o menta poleo: cuándo elegir una u otra
Con estas tres opciones, tienes margen de sobra para ir variando. Aunque no es todo cuestión de gusto, también del momento.
Después de una comida copiosa, por ejemplo, muchas personas recurren directamente al poleo menta porque ya lo tienen asociado a esa situación. En cambio, si buscas algo más ligero para media tarde o incluso en frío, la hierbabuena suele resultar más agradable. La menta, al ser más intensa, suele gustar más cuando apetece un sabor más marcado o una sensación más refrescante.
¿Conocías estas diferencias entre la menta, la hierbabuena y la menta poleo? ¿Cuál prefieres tú?











Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!