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Cocina de tupper: menús para toda la semana - Susarón

Cocina de tupper: menús para toda la semana

Si comes de tupper a diario, puede que a veces te falten ideas o no tengas claro si haces menús saludables. La buena planificación semanal es imprescindible para conseguir comer saludablemente. Te explicamos cómo organizar tus menús diarios de tupper y te orientamos a cómo repartir los alimentos de manera adecuada a lo largo de la semana.

¿Cómo debo organizar mi menú de tupper semanal?

El primer punto a tener en cuanta es cómo debes organizar tu menú diario y cómo repartir las distintas raciones semanales. Te proponemos esta guía orientativa para ayudarte a conseguir una buena planificación semanal.

Además, recuerda que la planificación te ayuda a organizar una buena compra y te ayuda a ahorrar tiempo. Puedes leer más de este tema es este artículo.

Tus menús diarios saludables deben incluir siempre tres grupos de alimentos:

  1. Vegetales: en forma de una ración de unos 150 gramos mínimo (alternando opciones de vegetales crudos y cocinados).
  2. Farináceos: en forma de legumbre, arroz, cuscús, cereales, patata o pasta. Nos aportan carbohidratos que nos permitirán tener energía sostenida. Escoge las versiones integrales para el arroz, pasta, cuscús, y pan.
  3. Proteínas: en forma de huevo, carne, pescado o legumbres (sí, estas últimas contienen tanto proteínas, como carbohidratos), frutos secos (complementarán la proteína de otros alimentos).

Por último, escoge la fruta fresca y de temporada como postre. Consejo: Intenta que la porción de vegetales de tus tuppers sea la más generosa, y no una pequeña guarnición. Los vegetales nos aportan una gran cantidad de fibra, agua, vitaminas y minerales.

¿Cómo debo repartir estos alimentos a lo largo de la semana?

Te proponemos este sencillo y práctico planning semanal para repartir de forma adecuada los distintos grupos de alimentos en tus menús semanales saludables:

  1. Lunes: Vegetales + Legumbre + Huevo.
  2. Martes: Vegetales + Arroz/Cuscús/Cereales + Carne blanca.
  3. Miércoles: Vegetales + Patata + Pescado azul.
  4. Jueves: Vegetales + Legumbre + frutos secos.
  5. Viernes: Vegetales + Pasta + Carne blanca.

Según lo que comas al mediodía, puedes usar otros alimentos para tus cenas. De igual modo, en esta planificación no está incluido el fin de semana. Puedes variar el planning semanal que te proponemos, por supuesto. Únicamente ten en cuenta que hay que ir incluyendo los distintos grupos de alimentos en las comidas de lunes a viernes. Como te decimos en nuestro artículo Comer fuera de casa también puede ser saludable.

A partir de esta repartición puedes crear infinitas combinaciones de alimentos, pero si te cuesta encontrar ideas de recetas para tupper, a continuación, te orientamos con ejemplos.

Ideas fáciles y deliciosas para el tupper diario

A continuación, te proponemos ideas de deliciosos platos:

  • Lunes: Ensalada de garbanzos, huevo duro y picadillo de pimiento rojo, verde y cebolla. Aliñado con aceite de oliva, sal y un toque de pimienta negra.
  • Martes: Cuscús con dados de pollo y salteado de calabacín y champiñones. Con un toque de curri en polvo. Prepara la ensalada, guarda en la nevera y sirve bien fresquita.
  • Miércoles: Ensalada fría de patata, salmón ahumado y dados de tomate y aguacate. Aliñado con aceite de oliva, sal y mostaza a la antigua.
  • Jueves: Ensalada de lentejas, pesto de albahaca y piñones con tiras de cebolla salteada, tomate seco y rúcula.
  • Viernes: Espaguetis de pasta con dados de pavo, zanahoria rallada y dados de calabacín en crudo.

Recuerda coger una pieza de fruta como postre para redondear la comida. Y por supuesto, ¡no olvides tu termo con una infusión de Susarón para tomar a lo largo del día!

¿Y las cantidades?

El método del plato te puede orientar para saber qué cantidad de alimento debes tomar de cada grupo. A continuación, te orientamos en este aspecto. El método del plato nos indica que la mitad de nuestro plato debe ser a base de verduras, una cuarta parte debe ser en forma de proteínas y finalmente la otra cuarta parte en forma de farináceos.

Traducido a gramos, aunque va a depender de cada persona, como raciones habituales podemos orientaros:

  • Vegetales: 150-200g (dependiendo de si se trata de una ensalada, un salteado, o un puré, el volumen será distinto).
  • Farináceos: 60-80g de pasta, legumbre, cuscús, pan o arroz (en crudo) por persona, 150-200g de patatas.
  • Proteínas: 1-2 huevos, 100-125g de carne (el tamaño de la palma de la mano), 125-150g de pescado, 60-80g de legumbres, 25-30g de frutos secos (un puñado).

Termina tus comidas diarias con fruta fresca y con una infusión bien fresquita, como por ejemplo de Menta-Poleo de Susarón.

Consigue comer saludablemente a lo largo de toda la semana con nuestras ideas y disfruta de menús refrescantes y sabrosos para tu día a día.

 

 

10 tips para acabar con el hambre emocional

10 tips para acabar con el hambre emocional

Somos el único animal que come sin hambre. Es lo que se conoce como ‘ingesta de comida no fisiológica’ y una de las causas que están detrás del incremento del sobrepeso y la obesidad. Hablamos, por lo tanto, de la alimentación por emociones, ¿qué es el hambre emocional y cómo podemos evitar comer sin necesidad?

El hambre fisiológica vs hambre emocional

Lo normal sería tener un solo tipo de hambre, que sería el hambre fisiológica, en la que el cuerpo nos pide comer por necesidad nutricional porque no tiene suficiente “gasolina”.

Sin embargo, podemos reconocer otros tipos de hambre que no tienen que ver con esta necesidad real de energía. Se trata de hambres “emocionales”, llamadas así por su estrecha relación con nuestras emociones, sensaciones o pensamientos que nos empujan a crear una necesidad psicológica.

Actualmente la comida no se entiende solo como fuente de energía. La comida es una fuente de placer, y está muy ligada a la cultura, a los actos sociales… Su componente emocional es elevado y esto es lo que hace que se disparen estas necesidades que buscan reconfortarnos en ciertos momentos. ¿Por qué buscamos reconfortarnos con la comida? En primer lugar, porque no estamos preparados para gestionar correctamente nuestras emociones y el cuerpo busca una manera de contentarnos a través de algo que nos da placer. Por otro lado, la comida es accesible y es un placer económicamente asequible para la gran mayoría de las personas. Además, estamos rodeados de comida y es difícil no caer en la tentación. Los olores, los colores, las formas… están en todos los escaparates, dispuestos a darnos ese momento de placer que necesitamos.

Pero ¿es posible acabar con el hambre emocional?

No es imposible pero tampoco es fácil. Pero si sigues estos 10 consejos que te proponemos, te será mucho más fácil controlar estas ingestas:

1.      Analízate ¿realmente tienes hambre?

Es importante aprender a reconocer la señal de hambre fisiológica. Este tipo de hambre es gradual, es decir, va apareciendo poco a poco, y para calmarlo, aceptaremos cualquier tipo de alimento. Sin embargo, el hambre emocional suele demandar alimentos que en otras ocasiones nos han reportado placer.

2. Espera unos minutos

Para aprender a diferenciar qué hambre tenemos es recomendable esperar unos minutos. Si el hambre se incrementa con el tiempo es probable que estemos ante el hambre fisiológico. Pero, si esta hambre se calma es hambre emocional. Si estás en este punto, sigue leyendo, ¡vamos a acabar con él!

3. No confundas hambre con sed

A veces confundimos el hambre con la sed. Un buen consejo es que, en el momento en que hemos detectado que tenemos esta hambre repentina, bebamos agua o alguna infusión porque la rehidratación puede ser clave.

4. Tu alimentación es equilibrada

Si te reconoces como comedor emocional, una de las primeras cosas que puedes hacer es revisar tu alimentación. ¿Es equilibrada? Una alimentación saludable y equilibrada nos garantiza todos los nutrientes necesarios, incluso los que ayudan a nuestro bienestar mental.

5. Mindful eating

El mindful eating, o comer con atención, se refiere a comer con todos nuestros sentidos puestos en lo que estamos haciendo, con calma y sin juzgarnos. Sólo debemos atender a ese acto: observar el plato, masticar tranquilos, apreciando los sabores, las texturas… ¡céntrate en tu comida!

6. Detecta tus necesidades

Para detectar tus necesidades, es necesario escucharte. Escucha cuando sientas emociones, permítete sentirlas, reflexiona por qué aparece esa emoción, y qué necesidad hay detrás de esa emoción. Si descubres tus necesidades, puedes darte lo que necesitas y no acabar recurriendo a la comida para reconfortarte. Descubre las claves para ser feliz, para estar en consonancia con tus necesidades.

7. No comas solo por hambre emocional

Para lograr este punto, hay que tener muy claro la diferencia entre el hambre real y el hambre emocional. Una vez detectada la señal de hambre real, no comas por comer, no comas porque es la hora, no comas porque esté de oferta… Come solo si tienes hambre.

8. Practica la relajación o meditación

Darles espacio a las emociones, sin juzgarlas, es una buena válvula de escape. Este punto, igual que el comer atentos, es un punto que permite reconectarnos con nosotros mismos, conocernos, y conocer las señales de nuestro cuerpo para guiarnos hacia una ingesta controlada.

9. Cambia tu rutina, cambia tu hambre emocional

Si has detectado cuando tienes hambre emocional ¡cambia de rutina! Cambia el camino para volver a casa, o modifica tu rutina al llegar: date una ducha, o déjate preparada una merienda más saludable a la vista, ¡facilítale al cerebro un cambio de hábitos!

10. Date placeres

El hambre emocional responde, entre otras cosas, a la necesidad de desconectar, de obtener un placer. No esperes a que sea la comida la que te de este capricho: date placeres. Puedes darte un baño, salir a pasear, sentarte a ver un jardín, conversar con amigas…

¿Una propuesta? Estos momentos son ideales para hidratarnos a la vez que nos relajamos. ¿Qué te parece tomarte una infusión Japón de Susarón mientras estás dándote un baño? O mientras lees un capítulo de ese libro que tienes en la mesita de noche… Japón de Susarón es un complemento alimenticio a base de plantas naturales, con propiedades antioxidantes y sedantes que contribuyen al buen equilibrio del sistema nervioso. Un sistema nervioso en equilibrio nos permite tomar decisiones más calmadas, ¡qué fácil y deliciosa manera de acabar con el hambre emocional!

Escuchar al cuerpo es una manera sabia de entender nuestras necesidades para poder decidir qué es lo que más nos conviene. ¡Escucha a tus emociones!

 

 

 

Prepara sabrosos dulces de Semana Santa sin azúcar - Susarón

Prepara sabrosos dulces de Semana Santa sin azúcar

La Semana Santa está llena de sabrosos dulces tradicionales que se suelen preparar en casa durante estos días festivos. Pero la gran mayoría de estas recetas llevan mucha cantidad de azúcar en su preparación. A veces, se nos olvida la cantidad de azúcar que consumimos, y tenemos que ser conscientes de tratar de endulzar tu paladar con versiones saludables. Y si finalmente queremos degustar varios de estos dulces lo mejor es buscar opciones saludables.

Queremos darte dos ideas de recetas, para que estas fiestas disfrutes del placer de comer dulces, pero a la vez te sigas cuidando. Sigue leyendo para aprender a preparar unas torrijas con guarnición de frutas y un dulce típico de Valencia, el Arnadí. ¡Busca tu delantal y algún ayudante (si tienes peques en casa) y a disfrutar!

Torrijas con guarnición de frutas

Una versión sin azúcar de las clásicas torrijas con una guarnición de fresas y mango. Unos dulces muy típicos.

Ingredientes para 6-8 raciones: 12 rebanadas de pan seco (pan del día anterior), 4 cucharadas soperas de Endulzante Natural Susarón, 600 ml de leche semidesnatada, 2 ramas de canela, 1 cucharada de canela en polvo, 1 trozo de piel de naranja, 1 trozo de piel de limón, 2 huevos, aceite de girasol, 8 fresas, y 1 mango.

Preparación:

  1. En un cazo calentaremos la leche incorporando un trozo de piel de limón (sin la parte blanca para que no amargue), un trozo de piel de naranja y las ramas de canela. Esperamos hasta que arranque el hervor y lo retiramos del fuego. Dejamos infusionar durante 60 minutos.
  2. Seguidamente retiramos la piel del limón, de la naranja y las ramas de canela. Atemperaremos la leche aromatizada.
  3. Mojamos cada rebanada de pan con la leche infusionada. Seguidamente pasamos las rebanadas por huevo batido.
  4. Freímos las rebanadas en aceite de girasol bien caliente, y dejamos escurrir sobre papel de cocina (para quitar el exceso de aceite).
  5. Cuando las torrijas estén frías, ponemos un poco de Endulzante Natural Susarón y canela en polvo por encima de cada rebanada de pan.
  6. Servimos las torrijas con unos dados de fresas y mango a modo de acompañamiento.

Nota: Podemos utilizar cualquier variedad de frutas que nos guste para acompañar nuestras torrijas. La fruta nos ayudará a aligerar el plato y combina muy bien con las torrijas.

Arnadí (pastel tradicional de calabaza asada al horno y almendras)

Este dulce es típico de Valencia. Se elabora con una base de calabaza asada al horno y se decora con unas almendras o piñones. Tradicionalmente lleva azúcar en su preparación, pero ¡descubre nuestra dulce y saludable alternativa!

Ingredientes para 6-8 raciones: 1 calabaza mediana, 4 cucharadas soperas de Endulzante Natural Susarón, 60 g de almendra molida (harina de almendras), 1 yema de huevo, 1 limón, ½ cucharada de canela en polvo, 50 g de almendras tostadas y peladas.

Elaboración:

  1. Cortamos la calabaza por la mitad.
  2. Asamos la calabaza al horno a 200 ºC durante 70-90 minutos.
  3. Dejamos enfriar la calabaza, y le quitamos la piel y las pepitas.
  4. Trituramos la carne de calabaza con ayuda de un tenedor y la mezclamos bien con la almendra molida, la yema de huevo, un poco de ralladura de piel de limón y la canela en polvo.
  5. Cocemos a fuego lento durante 10 minutos. Retiramos el cazo.
  6. Fuera del fuego, añadimos el Endulzante Natural de Susarón y mezclamos bien.
  7. Colocamos toda la masa en una bandeja de cristal o barro (tradicionalmente se le da forma de pirámide). Distribuimos las almendras tostadas por encima.
  8. Cocemos en el horno a 150 ºC durante 15-20 minutos.
  9. Dejamos enfriar y servimos.

Nota: también podemos utilizar unos piñones o nueces para la decoración final.

 

Esta Semana Santa disfruta cocinando deliciosas recetas sin azúcar y échale un vistazo a este artículo para vivir una semana santa diferente, repleta de actividades y divertidas ideas.

 

 

Comer fuera de casa también puede ser saludable

Comer fuera de casa también puede ser saludable

Si ya estás en el camino de comenzar a comer saludable, es probable que te hayas encontrado con las primeras dudas que asaltan cuando uno quiere comer bien. ¿Y si como en un restaurante, que elijo para seguir mi alimentación saludable? O bien ¿qué me llevo a la oficina para comer? Pues bien, vamos a ver como comer fuera de casa también puede ser saludable.

¿Qué significa comer de manera saludable?

Antes de ponernos manos a la obra, vamos a unificar nuestros conceptos: ¿qué significa comer de manera saludable? Tanto si lo haces para perder un poco de peso -en cuyo caso te aconsejamos este artículo sobre cómo adelgazar con salud– como si lo haces para ganar salud, conocer esta definición es importante. La alimentación saludable es aquella que contiene todos los grupos de alimentos en su medida justa. Además, las cantidades deben estar adaptadas a las necesidades de cada persona según edad, sexo o etapa de la vida en la que se encuentre. Y por supuesto, sin olvidarnos de que debe ser agradable para nuestro paladar.

Para poder comer de manera saludable, hay que distribuir de manera adecuada los alimentos que debemos comer a lo largo del día, teniendo en cuenta que:

  • Debemos comer un mínimo 3 piezas de fruta.
  • Hay que incluir dos platos de verdura (cruda y cocida) a lo largo del día.
  • Hemos de asegurar el aporte de proteínas de origen animal (carne, pescado o huevos), o vegetal (legumbres o derivados como el tofu, la soja texturizada…).
  • Podemos incluir lácteos o bebidas vegetales enriquecidas con calcio (entre 2 a 4 raciones).
  • Debe contener un aporte de alimentos ricos en hidratos de carbono, a poder ser en su forma integral: arroces, pasta, patatas, pan…

Existe un método ideal que nos ayuda a simplificar mucho lo que hay que poner en nuestra fiambrera, o para pedir el menú del medio día. Se trata del método del plato.

El método del plato

El método del plato es una herramienta visual con las recomendaciones nutricionales con las que podrás prepararte menús equilibrados para comer y cenar.

Este método se basa en un plato de unos 26 cm de diámetro que dividiremos mentalmente en dos mitades. En una mitad pondremos siempre verduras y hortalizas. Es necesario que las utilicemos tanto crudas como cocidas, por lo que deben alternarse. ¡Hay cientos de recetas para incorporar a tú menú!

La otra mitad del plato la dividiremos a su vez en dos cuartos. En un cuarto del plato pondremos alimentos que nos aporten proteínas, y como hemos dicho hay de dos tipos: animal o vegetal. En el otro cuarto del plato pondremos alimentos que aporten hidratos de carbono, dando preferencia a los integrales por delante de los refinados.

Para beber, acompañaremos nuestros menús con agua. Y de postre podemos alternar entre fruta fresca, yogur o yogur de bebida vegetal. ¡Vamos a ver algunas ideas de platos!

Ideas de fiambreras saludables para la oficina

Respetando este método es sencillo preparar fiambreras deliciosas y saludables. Aquí van algunas ideas:

  • Quinoa con verduras salteadas en wok y unos trozos de pollo al curry.
  • Sopa de fideos con garbanzos y ensalada.
  • Paella de arroz con dados de pavo y verduras asadas.
  • Torrada de pan integral con escalivada y solomillo de ternera a la plancha.
  • Tomates aliñados y lentejas con arroz.

Fácil, ¿verdad? Aquí lo importante es variar los alimentos a utilizar y los tipos de recetas, y la verdad es que hay infinitas posibilidades.

Para el postre es recomendable algo de fruta fresca o un lácteo sin azúcares añadidos. Y para redondear el menú en la oficina, ¿qué tal si te llevas un termo con tu infusión preferida? Te recomendamos Vigorizante de Susarón, con ginseng, mate y guaraná, que mejora la motivación y te ayuda a sentirte con más energía. ¡Como si volvieras a empezar un nuevo día!

Y si voy a un restaurante, ¿qué voy a comer?

Con la herramienta del plato es más sencillo hacerse la idea de lo que debe componer un menú saludable. Aunque el problema puede venir más bien por las cantidades, más que por lo que decidamos comer. También juega un papel importante el tipo de cocción, o las salsas, dado que no podemos controlarlo. Pero si es algo ocasional, no es un problema. Vamos a ver qué podríamos escoger.

En los menús suele haber siempre unos primeros platos entre los que podemos encontrar verduras o ensaladas. Esto correspondería a la mitad del plato del método que hemos comentado con anterioridad. A veces estas verduras vienen con otros ingredientes, por ejemplo, ensalada de pasta. En este caso, dado que la cantidad de verdura será menor de la que deberíamos comer, tendremos en cuenta que el segundo plato contenga como acompañamiento algo de verdura.

Imaginemos que cogemos ensalada de pasta. Al contener pasta ya tenemos nuestro aporte de hidratos de carbono. Completaremos este plato con un segundo de proteína (carne, pescado, huevos o legumbres) con algún acompañamiento de verduras que ayude a equilibrar las cantidades recomendadas.

De postre es aconsejable que pidamos fruta fresca o yogur. Dejaremos los postres más dulces y elaborados para ocasiones especiales.

Por el contrario, si nos hemos decidido por un primer plato de verduras, nos decantaremos por un segundo con acompañamiento. Deberá incluir algún alimento proteico (carne, pescado, huevos o legumbres) y un alimento rico en hidratos de carbono (arroz, pasta, patata o algo de pan). Sencillo, ¿verdad?

Ya has visto que comer saludable fuera de casa es fácil, solo has de recordar el método del plato para prepararte tus fiambreras, o para saber qué escoger en un restaurante. Sigue el método y tus menús siempre serán equilibrados ¡sin renunciar a nada!

 

 

Los superfoods y su valor nutricional sea saludable - Susarón

Los superfoods y su valor nutricional

Los superfoods o super alimentos ya forman parte de nuestro día a día, y escuchamos continuamente hablar de sus beneficios. Cualquiera de nosotros los ha probado, a veces con consciencia y a veces sin saberlo, ya que muchos de ellos están dentro de la dieta mediterránea. Sin embargo, algunos de ellos son alternativas o nuevos ingredientes que podemos utilizar para nuestras recetas.

Si ahora mismo miráis alguna red social, están llenas de fotos en las que aparecen alimentos superfoods… Pero ¿qué son los superfoods? ¿Qué nos aportan? Acabaras amándolos.

¿Qué son y que beneficios tienen los superfoods?

Lo cierto es que este tipo de alimentos aún no tienen una definición recogida dentro de la legislación alimentaria. Por lo tanto, su concepto es algo popular. Bajo esta denominación se hace referencia a alimentos que tienen características nutricionales que los hacen destacar del resto, por ello se les llaman “super alimentos”.

Las propiedades nutricionales de los superfoods son ciertas, aunque cabe decir que no son exclusivas de ese alimento. Es decir, no son los únicos alimentos en los que puedes obtener ese beneficio por el que se ha hecho famoso.

Aunque a los superfoods se les otorgan propiedades curativas o preventivas, hay que recordar que no son un medicamento. Sus beneficios no se deben solo al consumo de ese alimento, sino también al conjunto de la pauta alimentaria que se lleve y, por supuesto al nivel de actividad física que se realice.

Algunos ejemplos de alimentos conocidos como super alimentos son el kale, las bayas de goji, el aguacate, las semillas de chía, el bimi o la quinoa. También podemos encontrar algunas especias como la cúrcuma o el té macha. Vamos a ver algunos con más detalle.

Os presentamos algunos “super alimentos”

Kale

Esta verdura pertenece a la familia de las coles, y es característica por su color verde intenso y sus hojas carnosas y rizadas. Contiene vitaminas como la A, vitaminas del grupo B, vitamina C -un potente antioxidante que protege a las células del ataque de radicales libres- y K. También contiene minerales esenciales como el calcio -implicado en el mantenimiento de una buena salud ósea-, hierro, potasio y magnesio. También es muy rica en fibra y muy baja en kilocalorías, ideal para dietas de control de peso. Como ves, la Kale es una verdura con propiedades extraordinarias que no debemos obviar.

Semillas de chía

Este es otro alimento que sin duda ha cautivado a muchísimas personas por los beneficios que aporta para la salud. Estas semillas son originarias de zonas de Centroamérica. Se pueden tomarse tal cual, de manera natural, o en forma de aceite. Su sabor recuerda mucho al de la nuez. Las propiedades nutricionales por las que destacan las semillas de chía son su contenido en proteínas, vitaminas y minerales. También son una fuente de ácidos grasos omega 3 como sus compañeros de familia los frutos secos y el resto de las semillas. Aportan una buena cantidad de fibra. Además, es muy apreciada para la elaboración de algunas recetas por aportar una textura gelatinosa si se prepara de manera adecuada. Esto les otorga también, a estas semillas, una propiedad saciante muy apreciada entre las personas que buscan alimentos para controlar su peso.

Maca

La maca es de origen andino, y es una planta de la que los incas ya disfrutaban muchos siglos atrás. Es una planta de secano cuya parte comestible es la que se encuentra bajo tierra, como un tubérculo. Esta raíz se puede consumir fresca o deshidratada y se utiliza mucho en infusiones. Ha dado su salto como super alimento por sus propiedades relacionadas con la fertilidad tanto masculina como femenina. Además, aporta una buena dosis de energía.

Cúrcuma

De esta planta hindú, se muelen los rizomas para obtener esta especia de color amarillo y con un sabor característico. La cúrcuma es una de las especias que forman parte del curry, y es muy consumida en los países asiáticos. Sus beneficios se obtienen de su componente principal: la curcumina. Se le otorgan tradicionalmente propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, digestivas, antisépticas… Puedes tomarla añadiéndola a tus platos, o en infusión, por ejemplo, como Articulaciones de Susarón, que contiene cúrcuma y harpago, que ayudan a proteger la movilidad y flexibilidad de las articulaciones. ¡Con un delicioso sabor a naranja!

Té macha

El té macha, el famoso té verde, es originario de Japón. Es conocido por su capacidad de proporcionar un estado de calma a la vez que proporciona otros efectos beneficiosos a tu organismo.

Este tipo de té contiene más vitaminas, aminoácidos y antioxidantes que el té convencional. La forma de tomarlo de manera tradicional es en infusión, como en Japón de Bondades del Mundo de Susarón, que te hará viajar hasta ese país del sol naciente. Además del té macha tiene ese efecto calmante y que ayuda a promover la concentración. Pero no nos olvidemos de que contiene naranjo que contribuye a reducir la tensión y promueve la relajación en casos de nerviosismo y ansiedad. Además, el espliego, otro de sus componentes, ayuda al sistema digestivo en caso de estrés temporal. Así que, si quieres beneficiarte del té macha de una forma deliciosa, Japón Bondades de Susarón te da esta oportunidad. ¡Equilibra tu interior!

 Estos son solo algunos ejemplos de super alimentos que conocemos actualmente, pero como ves, es muy sencillo incluirlos en tu alimentación para aprovecharte de sus beneficios, ¿te animas a enriquecer más tu alimentación saludable? 

 

 

Consejos para hidratarnos en invierno - Susarón

Consejos para hidratarnos en invierno

La sensación de sed cambia según la estación en la que nos encontramos. En verano es muy habitual recurrir a beber agua continuamente, porque el calor ambiental nos aumenta esta sensación de sed que nos recuerda que debemos hidratarnos. Pero, ¿qué sucede en invierno? ¿Debemos beber aunque no tengamos sed? Vamos a ver algunos consejos para hidratarnos en invierno.

La sensación de sed

La sensación de sed es un mecanismo que tiene el cuerpo para indicarnos que se está empezando a deshidratar y que, por lo tanto, debemos “rellenar” nuestros depósitos de agua. Cuando el cuerpo nos hace sentir esta sensación, ya hemos perdido entre el 1 y el 3% del peso corporal en líquido. Pero indicamos, la sed llega cuando ya el cuerpo ha perdido agua, es decir, ya ha empezado a deshidratarse.

La recomendación general es que evitemos llegar al punto en el que nuestro cuerpo nos avisa de esta falta, ya que esta simple deshidratación del 1 al 3% puede generar ciertos problemas a nivel interno.

¿Qué hace el agua en nuestro cuerpo?

El agua es un componente imprescindible del cuerpo humano, y su importancia se debe a las funciones que realiza en él. El 85% del cerebro está compuesto de agua, un porcentaje nada insignificante. Por otro lado el agua regula la temperatura corporal, y es el componente más abundante en la sangre. Los músculos también son un gran almacén de agua, en ellos se almacena aproximadamente un 70% del líquido.

Además de ayudarnos a eliminar toxinas, este líquido insípido, incoloro e inodoro, ejerce de amortiguador entre las articulaciones, y es sobre todo es fundamental para mantener las células en buen estado ya que ello permite el paso de nutrientes a su interior.

Objetivo: Hidratarnos en invierno

Ahora que conocemos qué es la sensación de sed, qué funciones importantes tiene el agua en nuestro cuerpo, es fácil entender que no hay que esperar a tener esta sensación para beber.

En invierno, la temperatura exterior no favorece la deshidratación por lo que la sensación de sed se ve disminuida, podríamos decir que ni si quiera existe. Pero esto no quiere decir que nuestro organismo no siga necesitando incorporar esta agua, ya que como has visto, sus funciones son diversas. Para garantizar un buen estado de salud interno, debemos asegurar un aporte mínimo de agua al día. La recomendación establecida para población general es que se beban unos 1,5-2 litros al día de agua (unos 6 u 8 vasos de agua). Sin embargo, dependerá también del tipo de alimentación que estemos llevando, como veremos a continuación, ya que hay alimentos que nos proporcionarán más agua por su composición que otros.

Tampoco debemos olvidar que, si somos personas activas y realizamos ejercicio físico de manera regular, hemos de aumentar la ingesta y podemos beber entre 8 y 10 vasos al día (o en algunos momentos incluso más).

¿Y como podemos hacerlo? Pues aquí van algunos consejos para lograr hidratarnos en invierno de manera adecuada:

1.      Establece un objetivo.

Sí, sabemos que esto va de beber más agua y en sí ya es un objetivo, pero hay que especificarlo más. ¿Cuánta agua vas a beber a lo largo del día? Puedes plantearte un objetivo diario de beber 6 vasos al día. Ten en cuenta que cada vaso son unos 200-250ml, y que por lo tanto si te bebes una botella de medio litro en el trabajo, ahí ya van 2 vasos. Solo te faltarán otros 4 a repartir el resto de las horas.

2.      Haz del agua, tu compañera de viaje.

Para que no nos sirva de excusa que no tenemos agua a mano, ¡llévala contigo! Llevar una botellita de cristal rellenable contigo, te hará ser más consciente de cuánto has bebido o cuanto te falta por beber para lograr tu objetivo. ¡Tenemos nueva compañera de viaje!

3.      Ponte una alarma

Para las personas que no están habituadas a beber de manera regular, este truco puede ser una de las maneras de conseguir una rutina. Es muy simple: se trata de programar alarmas en tu móvil o reloj que suenen cada hora, por ejemplo, durante el día. Y cada vez que suene la alarma, se trata de que cojas tu botellita y bebas un sorbo. ¡Verás con qué facilidad logras tu objetivo!

4.      Alimentos hidratantes

Como decíamos anteriormente, la alimentación es un punto a revisar si queremos asegurarnos de estar bien hidratados. Por eso, una alimentación equilibrada en la que se incluyan buena parte de frutas y verduras, ayudará a que consigamos aumentar la ingesta hídrica. Ten en cuenta que por ejemplo las sopas, o cremas de verduras, si no contienen excesiva sal, son una buena manera de incrementar este líquido que necesitamos tomar.

5.      Añade sabor al agua

Además de refrescos caseros sin azúcar que puedes prepararte en casa, otra manera de lograr tu objetivo es con infusiones. Estas infusiones son más que agua con sabor, son una manera deliciosa de aumentar la ingesta hídrica ya que nos aportan un plus de beneficios asociados a las plantas que son beneficiosas para nuestra salud. ¡Qué manera más fácil de hidratarnos en invierno y entrar en calor a la vez!

Para cumplir con este punto, hazte una despensa de infusiones variadas para que puedas escoger la que más te apetezca en cada momento. El pack Bondades del Mundo es una caja de madera en la que encontrarás 4 cajitas dentro de las infusiones de Sudáfrica, Brasil, India y Japón de Susarón. Disfrutaras de ellas siempre que desees. ¡Qué delicioso es hidratarse!

No dejes que la sed te avise de que estás deshidratado, ¡bebe durante el día con estos consejos para mantener tus depósitos a tope!

 

Controla tu colesterol después de las fiestas

Controla tu colesterol después de las fiestas

Los días de fiestas y comilonas son dos términos que van muy de la mano, lo tenemos asumido. Compartimos mesa con nuestros seres queridos y nos permitimos ciertos caprichos. Pero la emoción hay que controlarla en términos de comida, porque si no pasa lo indebido y nos damos cuenta de que nos hemos excedido cuando ya se ve reflejado en nuestro peso, o en los parámetros de las analíticas como, por ejemplo, en los niveles de azúcares, triglicéridos (grasas) o colesterol en sangre.

En este artículo nos centramos en uno de los parámetros en sangre que aumenta con más frecuencia entre la población: el colesterol.

Colesterol: qué es y cuándo es peligroso

El colesterol en sí no es perjudicial para el cuerpo. Las células necesitan algo de colesterol para sintetizar la vitamina D, y las sustancias que colaboran en la digestión. También tiene una función estructural en las paredes de los vasos, y es el precursor de las hormonas sexuales. Entonces, ¿dónde está el problema?

Tipos de colesterol y parámetros en sangre

Habrás oído hablar del ‘colesterol malo’ y el ‘colesterol bueno’. Es una categorización simple, pero acertada. Existen dos tipos de colesterol que se diferencian por su densidad (peso y espacio que ocupan):

  • Colesterol ‘malo’ o LDL (Low-Density Lipoprotein): pesa poco, ocupa mucho, y tiende a acumularse en las arterias. Su exceso es un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.
  • Colesterol ‘bueno’ o HDL (High-Density Lipoprotein): pesa más y viaja por la sangre ayudando a reducir el exceso de LDL en los vasos sanguíneos, “su función es limpiar”.

En las analíticas, los niveles de colesterol se observan en su totalidad, y por separado. El colesterol total en sangre está dentro de la normalidad si no supera los 200mg/dl, siempre que la proporción de LDL y HDL sea equilibrada:

  • Mantener LDL por debajo de 100 mg/dl
  • Asegurar el HDL igual o superior a 35-40 mg/dl.

¿Cuándo hay que controlar el colesterol?

Cuando los niveles de colesterol en sangre están por encima de 200 se considera que hay hipercolesterolemia, y tienes que plantearte integrar algunos cambios que te ayuden a recuperar los buenos hábitos. ¡Tienes que empezar enseguida!

Alimentación y colesterol

El deporte, una buena hidratación y una dieta equilibrada son los tres pilares para mantener a raya el colesterol, aunque los factores hereditarios y genéticos también pueden favorecer que aparezca hipercolesterolemia. Si no consigues regular algún parámetro de tus analíticas a pesar de comer bien y llevar buenos hábitos, es importante que busques el asesoramiento de un/a profesional que pueda hacerte un seguimiento.

Evita las grasas saturadas y colesterol

Para prevenir o tratar un colesterol demasiado elevado, hay que evitar consumir grasas saturadas, principalmente, y de forma secundaria, también alimentos ricos en colesterol. Por tanto, lo prioritario será evitar los derivados lácteos grasos (mantequilla, nata, quesos…), embutidos, carnes grasas, grasas animales y grasa de palma y coco. ¿Cómo controlar el colesterol a través de la alimentación?

Potencia alimentos cardiosaludables

Haz prevalecer las verduras y hortalizas en todas tus comidas, los cereales integrales y las legumbres por su aporte en fibra. Prioriza el pescado blanco y azul por encima de la carne, y planifica tentempiés que regulen el hambre con el que llegas a las comidas. Asegúrate de consumir aceite de oliva virgen y frutos secos.

Hidrátate correctamente

Una buena manera de aumentar tu ingesta de agua es llevando siempre una botella, o un termo bien grande, lleno de agua con fruta fresca o de una buena infusión. Te ayudará a llegar a las comidas con menos hambre, y a ingerir el líquido que necesitas.

Incorpora infusiones entre horas y después de las comidas

Acostumbrarse a tomar infusiones es buen plan: te ayudan a llegar a la ingesta recomendada de agua, así como a consolidar tus horarios de comidas. Además, si escoges aquellas con una combinación de plantas específica para tu situación, ¡todavía mejor! Es importante reservar un rato de paz después de la comida, para dejarla reposar, pero también para evitar comer más de la cuenta por ansiedad.

La infusión Colesterol de Susarón nace justo con este objetivo: contribuir a la salud vascular mejorando el flujo sanguíneo, y por eso combina las plantas que contribuyen con el buen estado del sistema circulatorio:

  • Té verde: ayuda a mantener el colesterol y los triglicéridos en los niveles normales
  • Alcachofa: contribuye en mantener los niveles normales de lípidos en la sangre
  • La ortiga: mejora la circulación de la sangre en micro vasos
  • Los arándanos: mejoran el tono vascular y el flujo sanguíneo

Una manera de ayudar a tu salud, mientras disfrutas de un sabor único. ¡Qué fácil es cuidarse!

Tips para recuperar tus hábitos saludables tras las fiestas

Tras las fiestas es normal que haya mucho por poner a su sitio, pero todo es cuestión de empezar. La salud, en parte, depende de tomar la decisión de estar sano/a. Está claro que de un día para el otro no nos podemos poner objetivos demasiado ambiciosos. Cambiar un hábito es algo que cuesta un tiempo. Empieza incorporando pequeñas acciones que te ayudarán desde el primer intento. Aquí te dejamos 3 ejemplos.

  1. Haz unas 5 comidas diarias. Desayuna todos los días. Pronto, y siempre incluyendo tres grupos de alimentos, entre ellos fruta fresca. Haz todas las comidas principales: desayuno, comida y cena. No te saltes ninguna para comer menos porque es contraproducente, y sólo estresas al organismo. Incluir frutos secos y ‘snacks healthy’ como verduras cortadas o deshidratadas te permitirá regular el apetito y obtener energía y nutrientes de manera progresiva.
  2. Establece horarios realistas en los que quepa ejercicio físico diario. Elige una actividad física que te guste, con la que disfrutes. Si lo pasas mal, no es tu deporte. Toma unos días para mentalizarte, y empieza haciendo ejercicio suave y paulatino.
  3. Distráete de ti mismo: genera nuevos neuro-comportamientos. Decide una acción a llevar a cabo cuando te apetezca algo que no te conviene, como tomar 1 vaso de agua cuando sientas ansiedad por comer embutido o dulces.

Que ni el colesterol, ni la pereza, ni la ambición excesiva te boicoteen tus nuevos objetivos y hábitos saludables, ¡empodérate conociendo los alimentos! Sumérgete en un mundo de bienestar con los contenidos de nuestro blog, aprenderás miles de cosas interesantes, mientras disfrutas de un rato para ti con nuestras infusiones funcionales.

Prepara tu propio turrón con endulzante natural con Susarón

Prepara tu propio turrón con endulzante natural

Ya ha llegado la Navidad, y con ella las comidas especiales y las sobremesas con dulces y turrones. Te proponemos que sorprendas a los tuyos con unos deliciosos turrones caseros, fáciles de preparar y elaborados con endulzante natural. Descubre cómo elaborar uno de almendras y canela y otro de chocolate crujiente con toque de sal. ¿Te animas a preparar los turrones en casa este año? Prepararlos en casa es fácil y una opción saludable si le añades endulzante natural. Los más pequeños de la casa pueden ayudarte en la cocina, e incluso los podéis decorar con frutos secos, chocolate, coco rallado…

Si no tienes moldes para elaborar turrones puedes utilizar un brick de leche cortado y bien limpio como soporte para dar la forma al turrón. ¿A que es una buena idea?

2 recetas de turrones con endulzante natural

Turrón de almendras y canela

Ingredientes (para 4 personas): 200 g almendras naturales peladas, 50-70 ml de endulzante natural de Susarón, 1 cucharada de postre de canela en polvo.

Preparación:

  1. Tostamos las almendras en el horno a 180 ºC durante 7 minutos (removemos de vez en cuando las almendras para que no se quemen). Las dejamos enfriar un poco.
  2. Con ayuda de un robot de cocina molemos las almendras tostadas.
  3. Calentamos el endulzante natural de Susarón en un cazo durante un par de minutos.
  4. Mezclamos las almendras trituradas junto con el endulzante y la canela en polvo. Mezclamos y molemos todo junto con ayuda de un robot de cocina.
  5. Disponemos la mezcla en un molde para turrón. Dejamos enfriar hasta que quede bien compactado.
  6. Desmoldamos y cortamos en porciones.

Toma nota: Puedes añadir más o menos cantidad de endulzante en función del punto de dulzor que más te guste. Además de canela puedes añadir un poco de ralladura de limón o lima, y darle un toque extra de sabor. O incluso unos frutos secos a trocitos pequeños a la mezcla (almendras, nueces, avellanas, pistachos…).

Turrón de chocolate crujiente con toque de sal

Ingredientes (para 4 personas): 200 g chocolate fondant 80% cacao, 2 cucharadas soperas de mantequilla de cacahuete, 40 g de arroz hinchado, 20 ml de endulzante natural de Susarón, sal en escamas.

Preparación:

  1. Deshacemos el chocolate fondant al baño maría (o en el microondas a media potencia, parando cada 15 segundos y vigilando para que no se queme el chocolate).
  2. En un bol mezclamos el chocolate deshecho junto con la mantequilla de cacahuete hasta que quede bien integrada.
  3. Añadimos el endulzante natural de Susarón y mezclamos bien.
  4. Agregamos el arroz hinchado y mezclamos bien.
  5. Disponemos toda la mezcla en un molde para turrón y repartimos unas escamas de sal por encima. Dejamos enfriar hasta que quede bien compactado.
  6. Desmoldamos y cortamos en porciones.

Toma nota: Puedes utilizar otras variedades de cereales hinchados en lugar de arroz, como por ejemplo quinoa o maíz hinchado. Si añades un poco de curri o cúrcuma en polvo a la mezcla conseguirás una variedad de turrón delicioso y exótico.

Elabora estas deliciosas y saludables recetas de turrón con endulzante natural y pasa estas navidades con dos opciones originales, fáciles y con menos azúcares.

 

Consejos para controlar el peso tras las fiestas

Consejos para controlar el peso tras las fiestas

La vuelta a la normalidad después de un periodo festivo siempre es difícil, aunque controlar el peso y la alimentación sea uno de los temas del que más hablamos después de Navidad. Si eres de los que las fiestas navideñas han causado estragos en su línea, quédate, te presentamos 5 consejos para recuperar tu alimentación saludable después de estas fechas.

1. No tengas prisa

Sí, sabemos que de golpe nos abruma lo que hemos comido, pero no pretendamos ahora quitarnos lo que creemos que nos sobra en cuestión de días. En primer lugar, hemos de ser realistas. No solo debemos eliminar lo que hemos comido estos días, sino que siempre hay un poco más que teníamos en nuestra mochila. Y que por lo tanto nos llevará un poco más de tiempo.

Huye de las dietas milagro que te prometen perder mucho peso en un corto tiempo. No son más que dietas que promueven la deshidratación o desnutrición temporal, provocando un efecto visual deseado en la mejor de las ocasiones, pero que se recupera en seguida que volvemos a comer normal. Este tipo de dietas se caracterizan por ser totalmente desequilibradas. Nos impiden hacer una vida normal por lo que son socialmente incompatibles. Así que cuando veas “con esta dieta perderás 10 kilos en una semana”, ¡huye corriendo si no quieres acabar ganando más peso después de hacerla!

2. Aplica el método del plato

El método del plato es una manera muy sencilla de asegurar que comemos de forma equilibrada. Obtenemos todos los nutrientes que necesita nuestro organismo para poder hacer sus funciones correctamente, y respetando unas proporciones adecuadas.

Esta herramienta tiene su origen en la universidad de Harvard. Se creó para ayudar a las personas a elaborar menús equilibrados para las comidas de manera fácil. Para aplicarlo, necesitamos un plato de unos 26 centímetros de diámetro y lo dividiremos en dos partes iguales (de manera visual). En una de las mitades, pondremos verdura en la forma que más nos guste: ensaladas, al horno, a la plancha… Sobra decir que, si estas verduras las hacemos en forma de puré o crema, las podemos poner en un cuenco, pero seguiremos respetando las cantidades del resto de alimentos.

¿Y qué hemos de colocar en la otra mitad? Pues dividiremos esta mitad del plato en dos partes obteniendo dos cuartos. En un cuarto vamos a poner los alimentos ricos en proteínas: carnes, pescados, huevos, o legumbres. En el otro cuarto colocaremos alimentos ricos en hidratos de carbono: arroz, pasta, patata, pan, o cereales como la quinoa… También podríamos poner las legumbres porque nos aportan proteína vegetal pero también hidratos, por lo que este grupo puede estar en un cuarto o en el otro, o bien, incluso ocupar toda la mitad del plato, por su composición.

Debemos respetar las cantidades, por eso no podemos hacer una gran montaña. Tiene que estar repartido en su superficie sin amontonarlo. ¡Mira qué propuestas de platos!

– Wok de verduras con pollo con arroz al curry

– Ensalada de canónigos y brotes verdes, con tomates Cherry, espárragos y pepino fresco, con garbanzos especiados y quinoa.

– Crema de calabacín con pescado al papillote acompañado de patata al horno con sal y pimienta.

3. Alternativas para tomar snacks entre horas

Otra de las cosas que podemos mejorar después de un periodo de fiestas navideñas, es elegir el tipo de snack que seleccionamos cuando queremos comer algo entre horas. Deja los polvorones y todos los restos de dulces que han sobrado guardados para momentos puntuales. Busca alternativas saludables. Por ejemplo:

– Un yogur con unas uvas y un poco de canela.

– Unas tortas de arroz con un poco de hummus y tomates cherry

– Unos trozos de mandarina bañados con una onza de chocolate negro fundido y un puñado de frutos secos, junto con una infusión, por ejemplo Adelgasana de Susarón, que facilita la pérdida de peso y ayuda a evitar la retención de líquidos con un sabor a limón delicioso.

4. Rehidrata tu cuerpo

Recuperar la hidratación es igual de necesario que reequilibrar la alimentación. El agua ocupa un 60% aproximadamente de nuestro organismo, y se encuentra entre las células y en su interior. Sus funciones son muy importantes. Como su participación en el enfriamiento corporal, eliminación de residuos, transporte de nutrientes… Durante los días de fiestas, solemos ingerir menos cantidad y se suele sustituir por refrescos, y bebidas alcohólicas.

Beber agua es un hábito saludable que debe recuperarse después de las navidades. Para lograr beber la cantidad de agua recomendada, que debe acercarse al litro y medio aproximadamente, una idea que te brindamos es que lleves encima siempre una botella de agua y puedas ir bebiendo poco a poco. Ten en cuenta que, por ejemplo, las infusiones también son una buenísima opción para ingerir agua, ¡y además de reconfortante, deliciosa! Puedes ver todas nuestras variedades en nuestra tienda online, ¡tienes muchas para elegir!

5. Recupera la actividad física

Aunque no es una recomendación de alimentación, la actividad física nos ayuda a aumentar nuestro gasto calórico. No es necesario que te prepares para una competición: se trata de hacer que gastes más calorías diariamente, por ejemplo, andar más ya es una actividad física que podemos incluir y que nos proporciona estos beneficios. Así pues, ¿qué te parece si añades un poco más de gasto de zapato a tu día a día? También puedes proponerte hacerlo en la comodidad de tu hogar: descubre las claves para hacer ejercicio sin salir de casa.

Como ves, recuperar los hábitos alimentarios después de fiestas no es muy difícil, y con estos consejos, llevarlo a la práctica te será muy sencillo. ¡Apúntate a la alimentación saludable!

Recetas de cuchara con cardo

Recetas de cuchara con cardo

Llega el momento de sacar a relucir nuestras cucharas para estos platos calentitos con cardo, que nos reconfortarán ante la llegada del frío y del mal tiempo. Estamos en esos días del año que suponen una oportunidad excelente para descubrir y tener a mano recetas de cuchara para preparar platos calientes y deliciosos, que harán que pasemos estos días con menos añoranza por el verano. Te traemos unas recetas con un ingrediente muy especial por su riqueza nutricional: el cardo. ¡Vamos a la cocinaPropiedades del cardo

Mientras te encaminas hacia la cocina, te gustará saber que esta verdura de hojas espinosas posee cualidades nutricionales y saludables muy apreciadas. Los cardos son muy fáciles de digerir además de ser diuréticos, con lo que facilitan la eliminación de líquidos. Además, son bajos en calorías, así que son ideales si estamos cuidando la línea.

Introduce esta maravillosa verdura en tu alimentación e hidrátate con infusiones como la Adelgasana o la Detox de Susarón, a base de plantas naturales como la cola de caballo, que favorecerá en gran medida a las funciones de eliminación de líquidos del organismo.

Los cardos son de la familia de las alcachofas, y sus matas pueden llegar a una altura de 1-2 metros. Sus flores, son como las alcachofas, pero más pequeñas y puntiagudas. La variedad que comemos habitualmente es mucho menos espinosa que la salvaje y tiene unas pencas más anchas y carnosas, libres de espinas.

Son ricos en minerales como el calcio, el potasio o el sodio, y también contienen vitaminas A y C. Y un dato curioso: el cardo contiene cinarina. Un compuesto que estimula la secreción de bilis y que, por lo tanto, es muy beneficiosa para el hígado.

Para prepararlos, hay que pelarlos, quitarle los hilos y la base del tronco. Una vez bien lavados, se pueden preparar de muchas maneras. Hoy te presentamos 3 recetas de cuchara con cardo.

Puré de cardos y queso con jamón

Esta receta es ideal para entrar en calor en un santiamén. Es una receta que se puede preparar con antelación y dejar reservada en la nevera, para calentar justo antes de comer, ¡así siempre tienes crema a tu disposición!

Ingredientes para 4 personas:

  • 500g de cardos
  • Una cebolleta
  • 2 vasos de bebida de almendras sin azúcar
  • 2 porciones de quesitos
  • Jamón del país
  • Aceite
  • Pimienta blanca
  • Agua
  • Sal
  • Un chorrito de vino blanco

Preparación paso a paso:

Pon a cocer los cardos en agua con un poco de sal hasta que se vuelvan tiernos, pero no tires el caldo de la cocción, lo usaremos luego.

En una sartén, sofríe un poco la cebolla con aceite y hacia el final, añade sal y pimienta. Cuando esté doradita, añade un chorrito de vino y deja que reduzca todo.

Coloca los cardos ligeramente escurridos, en un vaso para batir. Añade la bebida de almendras, y la cebolla sofrita junto los quesitos. Bate todo, y agrega caldo de cocción para conseguir la textura que desees.

Luego sírvelo en cuencos y coloca unos trocitos de jamón por encima, ¡y listo! ¡A entrar en calor!

Cardos con salsa de almendras

Estos ingredientes son ideales para un plato de temporada de frío, por las propiedades que aportan al plato, la combinación de sabores y ¡por lo calentito que está!

Ingredientes para 4 personas:

  • 500g de cardo limpio o en conserva
  • Un puñado de almendras
  • 2-3 cucharadas soperas de piñones
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de maicena
  • 1 vaso de leche entera o de bebida de almendras sin azúcar
  • Sal y pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación paso a paso:

Limpiamos el cardo bien, y le quitamos los filamentos que dispone a lo largo del tallo, en las zonas más exteriores de las pencas, eliminando de este modo las partes más fibrosas, pelándolos. Troceamos en pequeños cuadraditos de 5 a 8 centímetros y los mantenemos en agua con perejil o un chorrito de limón para que no se ennegrezcan. Luego dejamos que hierba durante una hora en una olla.

Para hacer la salsa, molemos las almendras y los piñones, a poder ser en una picadora. Por otro lado, ponemos un chorrito de aceite en una cazuela y doramos los dientes de ajo. Puedes retirarlos o bien mantenerlos, como prefieras. Una vez dorados los ajos, añade la harina de maíz, para hacer esta bechamel más suave. La rehogaremos un minuto y luego añadiremos los frutos secos que hemos picado, mezclando todo muy bien. Agregamos la leche y removemos hasta que quede una salsa cremosa y la puedas salpimentar al gusto. Añade el cardo que teníamos en agua, bien escurrido y deja que se haga con la salsa unos 3 o 4 minutos a fuego suave. ¡Y listo! Ya puedes servirlo y ¡no tardes mucho en comerlo, que se enfría!

Caldo de cardo con patatas y huevo

Aquí viene una receta que podemos considerar un plato completo por contener la verdura, que son los cardos, el alimento que aporta hidratos de carbono, que son las patatas, y el alimento proteico, que es el huevo. Así que, vamos a preparar este plato combinado de pódium.

Ingredientes para 4 personas:

  • 2 tallos de cardo
  • 4 patatas rojas
  • 1 cebolla
  • 3 huevos
  • 1 hoja de laurel
  • 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de postre de sal
  • 1 litro de caldo de pollo o verduras
  • 1 cucharada de postre de pimentón dulce
  • 40g de almendra cruda (sin piel)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada sopera de perejil fresco
  • 2 cucharadas soperas de caldo de patata

Preparación paso a paso:

Limpiamos el cardo y lo cocemos hasta que esté tierno. Una vez cocidos, pochamos la cebolla en aceite de oliva en una cacerola, y pasados unos minutos añadiremos las patatas ya peladas y cortadas en daditos. Añade un poco de sal y pimentón y remueve rápido. Añadimos el caldo, con la hoja de laurel y dejaremos ahí hasta que las patatas estén cocidas.

Mientras, ponemos los huevos a cocer en agua, y una vez cocidos, les quitaremos la cáscara y reservamos.

Cuando las patatas estén hechas, le añadimos los cardos y los dejamos con el calor residual.

Prepararemos una picada y para esto, machacaremos las almendras, les ponemos el ajo pelado y el perejil. Lo mezclamos con un par de cucharadas de caldo y luego lo agregaremos a la cacerola. Por último, añadimos el huevo en láminas o picado, ¡y a la mesa!

Estas recetas son ideales para combatir el frío en esta época del año, así que esperamos que te gusten tanto como la sensación de entrar en calor. ¡Buen provecho!