Entradas

Gofre con frutas. receta brunch

Recetas diferentes para preparar un brunch

El brunch está de moda y ha llegado para quedarse. A medio camino entre el desayuno y la comida, se suele hacer entre las 11-13 h y es una comida contundente. El brunch puede tener platos y recetas dulces, salados o bien combinar las dos opciones. Suele ser habitual prepararlo el fin de semana, cuando tenemos más tiempo para dedicar a las comidas y a los amigos.

Acostumbra a ser informal y relajado y se suele hacer con familiares, compañeros, amigos… para compartir un espacio juntos y disfrutar de diferentes preparaciones culinarias. Deja volar la imaginación y haz las combinaciones más innovadoras, prueba con tostadas, bocadillos, gofres, pancakes, batidos…

¡Descubre las fantásticas recetas de brunch que hemos preparado para ti!

1.    Gofres con frutas

Una propuesta dulce, fácil de hacer y que gustará a todos.

Ingredientes para 4 raciones: 1 huevo, 1 limón, 1 cucharada de postre de levadura en polvo, 60 g de harina de avena, 125 g de yogur natural, 1 melocotón, un puñado de cerezas, 2 albaricoques, Endulzante natural de Susarón.

Preparación:

  1. En un bol ponemos el huevo y lo batimos muy bien con unas varillas.
  2. Añadimos un poco de ralladura de limón y la levadura y lo batimos bien.

3.. Incorporamos la harina de avena y el yogur y mezclamos enérgicamente.

  1. Ponemos unas cucharadas de la masa en una gofrera, previamente calentada, y cocinamos durante 3-5 minutos.
  2. Pelamos las frutas, deshuesamos las cerezas y las cortamos a trocitos pequeños.
  3. Servimos los gofres con la fruta por encima y un poco de Endulzante natural por encima.

Consejo: Si no dispones de gofrera puedes hacer la masa exactamente igual y cocinarla en una sartén pintada con aceite de oliva, a modo de pancakes.

2.    Sándwich de huevo, rúcula, tomate seco y paté de aceitunas negras

Una deliciosa propuesta salada para chuparse los dedos.

Ingredientes para 4 raciones: 8 rebanadas de pan de molde de semillas, 4 huevos, unas hojas de rúcula, 6 tomates secos, 8 aceitunas negras deshuesadas, aceite de oliva, pimienta blanca, sal.

Preparación:

  1. Con ayuda de un robot de cocina, trituramos 2 tomates secos junto con las aceitunas negras y un pelín de aceite hasta que quede una pasta cremosa. Reservamos.
  2. En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y cuando esté caliente añadimos los huevos y mezclamos hasta que cuajen. Incorporamos un poquito de sal y pimienta blanca al gusto.
  3. Tostamos las rebanadas de pan de molde de semillas.
  4. Untamos las rebanadas por uno de los dos lados con una fina capa de paté de aceitunas negras.
  5. Colocamos un poco de huevo encima, unas hojas de rúcula, unos trocitos de tomates secos y finalmente cerramos el sándwich.

Consejo: Acompaña este sándwich con una Infusión Vientre Sano de Susarón.

3.    Batido Superdeli

Ingredientes para 4 raciones: 2 plátanos, 8 fresas, 800 ml de bebida de soja, 1 cucharada sopera de Endulzante natural de Susarón.

Preparación:

  1. Pelamos el plátano, lo cortamos en 4 trozos.
  2. Limpiamos las fresas, les quitamos la parte verde y las cortamos en trozos.
  3. Con ayuda de una batidora trituramos el plátano, las fresas, la bebida de soja y el Endulzante natural de Susarón.
  4. Servimos bien fresquito.

Consejo: Puedes utilizar cerezas en lugar de fresas, tendrás un batido delicioso y riquísimo. También puedes usar otras opciones de bebidas vegetales.

¡Disfruta del fin de semana con estas fantásticas y riquísimas recetas de brunch!

arándonos

Propiedades, beneficios y curiosidades de los arándanos

Imagina un alimento rico en vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes que pueda aportar beneficios para la salud… y ¿adivinas qué? ¡Es delicioso!

 

Rojos o azul oscuro, los arándanos son pequeñas bayas irresistibles. De sabor ácido y dulce a la vez, combinan a la perfección con desayunos, postres, e incluso entrantes la mar de sofisticados. Pero más allá de su uso como alimento, también se utiliza en complementos alimenticios e infusiones. Sigue leyendo y descubre las propiedades y beneficios de esta deliciosa fruta del bosque, así como los usos que le ha dado la medicina tradicional a lo largo de la historia.

¿Qué tienen de especial el contenido nutricional de los arándanos?

 

Son pequeños tesoros nutricionales, ya que en una pequeña ración concentra gran densidad nutricional. Estas son sus características nutricionales:

●        Bajo contenido calórico

Los arándanos aportan poca energía por ración, aproximadamente 30 kcal por 100. Pueden ser una gran opción para aquellas personas que busquen un picoteo saludable, pero a la vez limitado en energía.

●        Gran aporte de antioxidantes

Los arándanos contienen sustancias con reconocido efecto antioxidante. Se trata de taninos, flavonoides, antocianos… entre otras. Estas últimas son las que les confieren a los arándanos su característico color azul oscuro y púrpura. ¿Quién no se ha manchado los dedos al comer arándanos? Ahora ya sabes que la responsable, además de teñir ligeramente, tiene beneficios para ti.

●        Fibra

Como todas las frutas, los arándanos tienen una buena cantidad de fibra dietética, una sustancia necesaria para regular el tránsito intestinal. Pero lo que hace especialmente interesante es el tipo de fibra: contiene pectina, una fibra soluble muy especial. ¡Más adelante te contamos el por qué!

 

Propiedades de los arándanos

 

A lo largo de la historia, los arándanos se han usado como remedio para distintas afecciones. Su uso tradicional más conocido es que el que le daban las tribus indígenas del norte de América. Aunque los arándanos se cultivan también en España, son nativos de América del Norte, y crecen de forma silvestre desde el sur de Florida hasta el norte de Quebec.

¿En qué situaciones se han usado tradicionalmente los arándanos? Dependiendo de la parte usada, se le han atribuido o se estudian actualmente distintas propiedades:

 

Cuidado de la mucosa del aparato digestivo

Las hojas del arándano son las que pueden ayudar a mantener sanas y funcionales las membranas mucosas del estómago y del intestino delgado. Por eso, a veces se combinan con otras plantas para cuidar el intestino, como en nuestra infusión Tránsito Intestinal.

 

Arándanos para la diarrea

En este caso, se usa el fruto seco, o su extracto. La cantidad de pectina (la fibra soluble que citábamos anteriormente), combinado con los taninos, de naturaleza astringente, parecen ser los responsables de este uso. Este es un excelente ejemplo de cómo una misma planta puede tener usos tradicionales distintos según la parte que se utilice.

 

Hipoglucemiantes

Se le han atribuido históricamente propiedades para prevenir o tratar la diabetes. Probablemente, esto se deba a su moderado contenido en azúcar, y su bajo índice glucémico. Además, contienen una abundante cantidad de fibra soluble, la cual ralentiza la velocidad a la que se libera el azúcar en el torrente sanguíneo.  Aunque por supuesto es una fruta muy adecuada para las personas que controlan sus niveles de azúcar, no podemos atribuirle el efecto de prevenir o tratar la de forma fehaciente.

 

Arándanos para mejorar la visión y salud ocular

Su contenido en flavanoides antocianinas se ha relacionado con un efecto positivo en el mantenimiento de la salud ocular. Es algo que la comunidad científica estudia actualmente, ya que estos pigmentos están en varios alimentos de consumo habitual: la piel de las uvas, frambuesas, cerezas, col lombarda o ciruelas. Un motivo más para seguir una alimentación equilibrada, llena de vegetales y colores distintos.

 

¡Cuántos beneficios en un fruto tan pequeño! Inclúyelos en desayunos, meriendas y en cualquier picoteo… u¡mmm que ricos!

mujer yoga

Trucos para acabar con la grasa abdominal

¿Sabes como acabar con la grasa abdominal?, Cuando la dieta, o el deporte, surgen como tema de conversación, las grasas se imponen como las principales a combatir. Pero… ¿Es la grasa el enemigo público de la vida sana? ¡Rotundamente no! Para empezar, nuestro cuerpo necesita tener un cierto porcentaje de grasa para poder funcionar correctamente. Y, por otro lado, y respecto a la alimentación, conviene que las incluyas en tu dieta. ¡Pero no de cualquier manera, y en cualquier cantidad!

Vamos a ver cómo aplicando pequeños cambios en tu rutina diaria pueden favorecer una correcta distribución de tu grasa corporal, y ayudarte a perder el exceso. ¡Sigue leyendo!

¿Cómo se acumula la grasa?

Cuando consumimos más energía de la que gastamos, nuestro cuerpo la almacena en nuestro tejido adiposo (tejido graso) para disponer de ella cuando la necesite. Cada persona tiene tendencia a acumularla en una zona en concreto: caderas, abdomen, muslos… Además, también se puede almacenar en las vísceras (grasa visceral). El problema ocurre cuando el porcentaje de grasa que acumulamos está por encima de lo recomendado. Es ahí cuando debemos buscar la manera de perder ese exceso, lo que comúnmente se llama “quemar grasa”. El quid de la cuestión está en asegurar que la grasa en nuestra dieta sea metabolizada correctamente y no sea almacenada en forma de los famosos ‘michelines’.

 

3 claves para acabar con la grasa abdominal

Recuerda que tú no escoges de dónde perder la grasa. Habrá falta paciencia y constancia para ver resultados, pero lo conseguirás. ¡Puedes empezar por estas pequeñas estrategias que te proponemos!

1.     Perder grasa del abdomen comiendo bien

No hay secretos. Para perder masa grasa corporal hay que generar un contexto favorable en nuestro cuerpo – a través de la dieta y los hábitos – que nos ayude a evitar la acumulación de grasa en zonas localizadas. Un exceso de energía en tu dieta combinado con un estilo de vida sedentario… ¡Mala combinación!

Aunque sí que existen algunas estrategias nutricionales para favorecer el metabolismo de las grasas, no pasan por restringir su consumo, sino por incluir grasas saludables a tu dieta y nuevos y mejores hábitos para tu jornada. Con constancia, ¡lo lograrás!

En general, la dieta se basará en una pequeña restricción calórica en tu alimentación. Eso no debe significar comer solo ensaladas y gazpacho, simplemente consistirá en reducir las raciones, escoger bien los alimentos, y llevar una alimentación saludable, que mantenga tus platos repletos de verduras y hortalizas frescas, crudas y cocidas. Por supuesto, evitar o limitar ultra procesados malsanos, azúcares, alcohol…

En casos más delicados que un sobrepeso, como es la obesidad o el síndrome metabólico, y cuando la necesidad de cambio viene por un problema de salud y no solo estética, deberás seguir los controles de un profesional de la salud, como tu médico o tu dietista-nutricionista.

2.     Incluir ejercicio en tu día a día

Reserva todos los días unos 20-30 minutos para realizar ejercicio, con un poco más de intensidad que la de una caminata o un rato de elíptica. Algunas sugerencias:

  • HIIT

Está demostrado que el ejercicio de alta intensidad o HIIT es muy efectivo para disminuir la grasa corporal. Son ejercicios que trabajan varios músculos a la vez, pero en un intervalo menor de tiempo. Estos ejercicios suelen consistir en aguantar durante algunos segundos (20 o 30) haciendo todas las repeticiones posibles de un mismo ejercicio.

  • Ejercicios de fuerza con pesas

Hay multitud de tutoriales con ejercicios diversos utilizando pesas y colocando el cuerpo en posiciones determinadas para trabajar el abdomen o, el pectoral, además de los brazos.

  • Sentadillas y ejercicios con gomas

Hay que hacerlas bien, lentamente y cuidando las rodillas. Y son un buen ejercicio no sólo por tratarse de una zona susceptible de ‘engordar’, sino porque los músculos de las piernas son los más grandes de todo nuestro cuerpo, y por ende los que consumen muchísima energía.

  • Pilates. Yoga.

Aguantar varios segundos en una misma posición o estiramiento es lo que caracteriza este tipo de actividades. Son deportes perfectamente adaptables a las capacidades de cada persona. Hay que notar la tensión y el calor fruto del esfuerzo, pero sin sufrir.

3.     Ponérselo fácil, pero ser constante

La constancia es la clave. No perderemos lo que hemos ganado en meses, en unas pocas semanas. Eso sí, hay que ponérselo muy fácil, y aprovechar todas las opciones que tengamos a nuestro alcance.

¿Sabías que algunas plantas naturales pueden ayudar a la pérdida de peso y grasa? Eso sí, siempre que pongas en práctica una alimentación adecuada y practiques también ejercicio físico. Son estas:

  • Guaraná: este fruto de origen tropical contribuye al metabolismo de las grasas y apoya la pérdida de peso. Puedes leer más sobre él en este artículo sobre las demás propiedades del guaraná.
  • Té verde: el té verde ayuda a la pérdida de peso y a quemar grasa, entre otras propiedades que ya te contamos en el artículo sobre los beneficios del té verde.

Estos dos ingredientes, junto a la cola de caballo, los puedes encontrar en nuestra infusión Quema Grasa. ¿Cómo tomarla? Al contener ingredientes con cafeína, estimulante, es mejor tomarla en momentos en que no vayan a perturbar tu descanso. Puedes consultar más sobre ella en el apartado “Preguntas frecuentes” que encontrarás debajo de la infusión: posología, ingredientes, precauciones…

 

Esperamos que, con estos consejos, si necesitas perder grasa, ya sepas qué cambios hacer en tu día a día. ¿Cuál de ellos vas a poner en práctica primero?

causas del síndrome piernas cansadas

Causas del síndrome de las piernas cansadas

¿Te has descubierto moviendo las piernas de forma repetitiva e involuntaria? ¿Intentando ahuyentar un calambre que detectas que va a aparecer? Puede encontrarte ante el síndrome de las piernas cansadas o inquietas (SPI), que se caracteriza por un deseo irresistible de mover las piernas continuamente. Las personas que lo sufren sienten sus piernas incómodas de forma permanente, lo que las lleva a moverlas para aliviar su dolor. Te damos claves para que conozcas este síndrome y como aliviarlo.

 

El síndrome de las piernas cansadas o inquietas, ¿qué es?

La afección de las piernas inquietas, también conocida como la enfermedad de Willis-Ekbom, aparece a cualquier edad y generalmente empeora con el paso de tiempo. Puede llegar a interrumpir el sueño, lo que interfiere en las actividades diarias.

En cuanto a los síntomas, se describen hormigueos, tirones, ardores y molestias en las extremidades inferiores. Es cómo que “algo que se arrastra o trepa por sus piernas”. Es una enfermedad silenciosa y difícil de controlar, ya que, en la mayoría de los casos, se desconocen sus causas. Su tratamiento debe ser individualizado y personal.

Esta enfermedad ha sido sujeto de numerosos estudios científicos: algunos sugieren que la suplementación con magnesio podría aliviar los síntomas por su efectividad en calambres; otros han estudiado su posible vinculación con la deficiencia de hierro cerebralNo obstante, no existe todavía suficiente evidencia científica para dar por válidas estas hipótesis. Es cierto que el magnesio puede ayudar con los calambres, o prevenirlos en un momento dado, pero el síndrome de las piernas cansadas es un trastorno complejo que abarca un amplio abanico de síntomas, y por ende, de propuestas terapéuticas.

 

El tratamiento farmacológico para las piernas cansadas alivia síntomas, pero no cura

No hay un tratamiento único ni específico, las recomendaciones irán en función de la gravedad de los síntomas y la evolución de la enfermedad en cada persona. El tratamiento farmacológico se reserva para los casos más graves, en los que los movimientos son tan incontrolables que pueden comprometer seriamente el descanso y la calidad del sueño. Las personas que sufren la versión más agresiva de este síndrome pueden llegar a tener espasmos que les impidan conducir, o tener las piernas en movimiento durante toda la noche. En estos casos, la medicación puede ser útil para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Los fármacos más usados para el SPI son aquellos que ayudan a reequilibrar diversas sustancias en el cerebro, como los anticonvulsivos o los imitadores de la dopamina, e incluso los ansiolíticos y analgésicos. Es imprescindible probar cómo responde el cuerpo al tratamiento farmacológico antes de darlo por efectivo.

Por otro lado, el apoyo psicológico, y el cuidado activo de la salud mental, es fundamental en el abordaje de esta enfermedad por su impacto directo en el descanso y en la calidad de vida de quien lo sufre.

 

¿Es posible prevenir el síndrome de piernas cansadas?

Si bien se insiste en la falta de información sobre las causas, sí que existe consenso acerca de la prevención.

La comunidad científica coincide en la premisa de que un estilo de vida saludable, activo, y con una alimentación adecuada, es el mayor ejercicio de prevención para evitar las piernas cansadas.

Se realizó un estudio prospectivo en el que se observó a más de 50.000 personas durante un período de 4-6 años. En dicho análisis se vio claramente como las personas más activas, no fumadoras, y con un consumo ocasional de alcohol tenían un riesgo mucho menor de sufrir el SPI.

En definitiva, efectuar pequeñas modificaciones en nuestro estilo de vida diario desempeñarán un papel importante en la prevención del síndrome de piernas inquietas. ¡Escucha a tu organismo para saber qué te sienta mejor!

 

Pautas para tratar el síndrome de piernas cansadas

Los factores que deben modificarse para mejorar esta enfermedad son los genéricos de cualquier estilo de vida saludable: evitar el consumo de sustancias tóxicas como el tabaco y el alcohol, hacer actividad física de forma regular o llevar una alimentación equilibrada ¡A continuación te damos algunos consejos para aplicar a tu día a día y ganar en salud!

Aumenta tu actividad física diaria

La actividad física comprende todas las actividades diarias que conforman tu jornada. El ejercicio físico, en cambio, es la actividad física planeada para conseguir un mejor funcionamiento del organismo. Tus necesidades variarán en función de tu situación personal y laboral.

Si trabajas en movimiento, quizás una práctica de yoga o ejercicios de fuerza con pesas serán suficientes para mantenerte en forma y preparar tu cuerpo para el descanso. Si, por el contrario, pasas gran parte del día en reposo, deberás reservar tiempo todos los días para hacer ejercicio físico moderado durante unos 30-45 minutos. Puedes realizar series de ejercicios de cierta intensidad, una sesión de cardio en bicicleta o bailar. ¡Arriba las endorfinas!

Mantén un óptimo estado de hidratación

No esperes a tener sed para beber agua. La sensación de sed aparece cuando el organismo empieza a deshidratarse, por lo que, es imprescindible mantener una ingesta hídrica constante durante el día. Una manera fácil de conseguirlo es llevar siempre encima una botella de agua grande, o tomar líquido en forma de infusiones como hábito diario.

Hay gran variedad de infusiones con propiedades muy beneficiosas ¡Echa un vistazo a esta infusión ‘piernas ligeras’ para mejorar la circulación, o esta otra variedad pensada para la retención de líquidos!

Sigue una dieta equilibrada, variada y suficiente

Una alimentación saludable es fundamental para el buen desarrollo del organismo. Una dieta se considera sana cuando es equilibrada, no hay excesos, es suficiente para tus necesidades energéticas y nutricionales, y contiene variedad de nutrientes en su composición. Haz que predominen los alimentos de origen vegetal (verduras y hortalizas cocidas y crudas, legumbres, cereales y frutas) así como las grasas saludables presentes en las semillas, frutos secos, pescado y aceite de oliva virgen. Toma la Dieta Mediterránea como referente, ¡y recupera este artículo en el que te explicábamos por qué es tan importante cuidar la nutrición!

 

Ya ves que no es difícil tener un estilo de vida saludable. Si tienes el síndrome de piernas cansadas, debes mantener unos hábitos saludables para mejorar tu estado de salud ¡Ánimo!

Consejos para no calcular calorías - Susarón

Consejos para no calcular calorías

Cuando se habla de perder peso, lo primero que nos viene a la mente es “pasar hambre” y para ello muchas veces pesamos los alimentos, con el objetivo de llevar un control de las calorías. De la misma manera, la mayoría de las personas que acuden a un nutricionista esperan que se les den pautas con los pesos de los alimentos que deben comer. Se espera que nos indiquen la cantidad de las calorías que debemos de comer a lo largo del día. Sin embargo, se puede perder peso, sin calcular calorías. ¡Vamos a verlo!

Qué son las calorías

Una caloría es la cantidad de calor que se necesita para aumentar un grado la temperatura de un gramo de agua. Pero cuando hablamos de alimentos podemos decir que las calorías son la unidad de medida de la energía que nos aportan estos alimentos.

La importancia del cálculo de calorías a la hora de perder peso pasa por la creencia de que realizar una pauta de alimentación con menos calorías de las que quemamos habitualmente, hace que nuestro peso disminuya. Pero lo cierto es que perder peso no solo depende de recortar calorías. De hecho, se puede perder peso sin tener que estar calculando las calorías de cada cosa que comemos. Hay que tener en cuenta algunos factores.

Quemar más o menos calorías

Además de la cantidad de calorías que comemos, hay otros factores que alteran la absorción de estas calorías y que es importante tener en cuenta.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que la cantidad de calorías que contienen los alimentos depende de la medida del alimento y de la variedad. Incluso hay diferencias entre las fuentes que se consultan donde aparecen las calorías de estos, ya que el método de medición no es exacto.

Por lo tanto, para empezar, el cálculo de calorías que se suele hacer no siempre es exacto.

Pero además, hemos de tener en cuenta otras circunstancias:

– ¿Cómo lo cocinas?

La técnica con la que cocinamos los alimentos puede alterar sus calorías totales. Un ejemplo perfecto son los fritos y los rebozados, ya que se suma la energía del aceite y del empanado.

Por otro lado, también se pueden recortar ligeramente las calorías de algunos alimentos. Esto sucede por ejemplo, con las patatas. Una vez cocidas, si se dejan enfriar, sus almidones resistentes aumentan y esto se traduce en una ligera disminución de su aporte de calorías.

– ¿Qué tal tu flora intestinal?

La microbiota que tenemos en el intestino, influye en la manera de absorber la energía. La microbiota es el conjunto de microorganismos y bacterias que conviven con nosotros en nuestras paredes intestinales.

La composición de esta microbiota es única y exclusiva de cada persona. Por lo tanto, esta depende de nuestra manera de comer, el tipo de alimentos que comemos, el descanso, el estrés que sufrimos… Pero ¿qué tiene que ver la microbiota con comer sin contar calorías? Pues que no tenemos en cuenta que esta microbiota es la responsable de como absorbemos la energía.

Una microbiota equilibrada favorece la absorción de los nutrientes de los alimentos, a diferencia de otra persona con una microbiota no equilibrada. Por lo tanto, nos interesa tener una microbiota equilibrada, saludable… ¿Cómo se consigue? Comiendo alimentos saludables, evitando el estrés y los medicamentos – como los antibióticos-, entre otras cosas. Para ayudar a tu microbiota puedes tener en cuenta el efecto prebiótico de Vientre Sano de Susarón, cuyas fibras solubles contribuirán a conseguir una microbiota saludable.

Consejos para no contar calorías

Entonces, ¿puedo comer sin contar calorías? ¿Y puedo mejorar mi composición corporal si lo hago? Sí, se pueden ambas cosas. Evidentemente, si buscamos una composición corporal muy específica, como sucede por ejemplo en deportistas, no nos bastarán estos consejos. Pero para el día a día, ¡puedes dejar de contar calorías! Apunta estos consejos:

/  Escúchate

Hay veces que comemos por comer, porque es la hora, porque necesitamos descansar… es una excusa. Realmente, en muchas ocasiones no tenemos la sensación de hambre. Comer sin necesidad es introducir una cantidad de calorías que nuestro cuerpo no necesita, y que, al final, se va a convertir en reserva energética: grasa.

Lo mejor es “comer por intuición”, es decir, dejándote guiar por tus verdaderas sensaciones. Para lograrlo, debes estar muy atento a lo que sucede en tu cuerpo: si llega la hora de comer: ¿tienes hambre de verdad o vas a comer por acompañar a un compañero? ¿Tienes hambre real o si esperas 10 minutos se te pasa? ¿Tienes hambre real o es tu mejor excusa para poder despegarte del ordenador un rato? Si no tienes hambre real, ¿para qué comer de más? Debemos comer con conciencia y de una forma sana.

/  Reduce el consumo de hidratos y aumenta el consumo de proteínas

Las proteínas, generan más gasto en su digestión que el resto de los nutrientes. Por el contrario, el hidrato de carbono, presente en pan, pasta, arroces, cereales… es un nutriente del que abusamos en nuestro día a día, casi sin darnos cuenta. Además, no generan casi gasto en nuestra digestión. Por tanto, sin necesidad de contar: reduce alimentos del grupo de los que aportan hidratos de carbono, y aumenta un poco los que aportan proteína como las carnes, pescados, huevos, legumbres…

/  Come comida real

Sí, la comida real es más saludable, ya lo sabemos. Pero además, su composición nutricional es una complejidad de diferentes sustancias que suelen enlentecer la digestión de sus propios nutrientes, y esto favorece a mejores digestiones y mejor utilización de la energía que aporta ese alimento. ¡Apuesta por alimentos reales! Porque lo esencial es alimentarse con alimentos que nos aporten.

/  Reduce las raciones de lo que comes

Si hemos hablado de comer solo cuando tenemos hambre real, esto hace referencia a que las raciones que comas, sean de una medida adecuada, acorde con el gasto que puedas estar haciendo. En la mayoría de las ocasiones en las que alguien gana peso, la frase que suele repetirse es “si yo como igual, no entiendo por qué ahora me engordo”.

Bueno, pues es que no siempre estamos igual: no siempre hacemos la misma cantidad de actividad física, no siempre tenemos el mismo gasto energético porque nuestro metabolismo cambia, nuestro sistema hormonal no siempre es constante… Pero, sin embargo, mantenemos constantemente el volumen de lo que ponemos en el plato. ¡Hemos de adaptarnos! Hacemos menos ejercicio físico… pues lógicamente debemos comer menos cantidad que antes. Si no lo hacemos es cuando se produce un superávit de calorías, que al final, se acumulan.

/ Ayúdate con las infusiones para no contar más calorías

Mantenerse hidratado nos evita que podamos confundir la sensación de hambre con la de sed. Y una manera de hidratarte mientras disfrutas de un momento para ti, es con infusiones. Además, puedes encontrar un gran aliado en Adelgasana, de Susarón, que facilita la pérdida de peso y ayuda en la retención de líquidos. ¡Y sin una caloría que contar!

Además de estos consejos específicos, por su puesto, debes seguir una alimentación equilibrada en la que abunden frutas y verduras, evitar el alcohol, dulces o procesados. ¡Y haz actividad física! Esto, es lo que permite que te liberes de contar calorías, ¡y conseguir tu objetivo de manera cómoda!

 

5 recetas con verduras de invierno

5 recetas con verduras de invierno

¡Ya llega el frío! Es momento de sacar toda la ropa de abrigo, los jerséis, bufandas, chaquetas… Y también cambiar el menú para estos meses y adaptarlo para lograr que sea reconfortante a la vez que saludable y responsable con el medio ambiente. Para lograrlo, queremos proponerte algunas ideas de recetas con verduras de temporada de invierno para que puedas incluir en tu nuevo menú, ¡un doble punto para la salud del planeta y la tuya! ¡Vamos a verlas!

Alcachofas con jamón y huevo

La alcachofa es una de las verduras estrella de la temporada de invierno. Para esta receta vamos a usar corazones de alcachofa, ¡pero no los pondremos en una ensalada! Preparamos un plato calentito y fácil que te va a encantar. Anota:

Ingredientes para 1 persona:

  • alcachofas
  • ¼ de cebolla
  • ½ diente de ajo
  • 40 ml de vino blanco
  • 1 huevo
  • 20 g de jamón serrano
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharadita de harina
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Zumo de limón

 

Primero, retira las hojas exteriores de las alcachofas, las que estén más duras, y quédate con el corazón. Limpia también el tallo, y corta las alcachofas en cuatro trozos. Sumérgelas en agua con zumo de limón hasta que cocinemos.

Después, cuece el huevo y deja que se enfríe. Una vez frío, retira la yema y el resto trocéalo al gusto (en dados, o tiras).

Ahora, en una sartén honda, añade 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y cuando esté caliente, cocina las alcachofas hasta que empiecen a dorarse. Retira las alcachofas y échale sal al gusto.

En la misma sartén, rehoga la cebolla y el ajo, y cuando esté listo añade el jamón y cocina. Añade la harina y cocínala durante 1 o 2 minutos y luego incorpora las alcachofas, y el vino y cocina durante 3 o 4 minutos más.

Añade el agua y la yema del huevo cocido, y cocina durante 20 minutos a fuego medio, dando vueltas. Una vez integrado, cuando vayas a servir, añade encima los trocitos de huevo que ha quedado, ¡y que aproveche!

 

Y, después de este platos, nada mejor que una infusión que te ayude con tus defensas en estos momentos del frío.

Crema de acelgas con pesto

Esta receta te va a sorprender, ¡se convertirá en una de tus favoritas esta temporada!

Apunta los ingredientes para 1 persona:

  • 125 g de acelgas
  • ½ patata
  • ¼ de cebolla
  • 20 g de pipas de girasol
  • 2-3 ramas de albahaca
  • ½ diente de ajo
  • Queso parmesano rallado
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

La preparación es muy sencilla: hierve agua con sal en una olla y, una vez hayas pelado la patata y la cebolla, añádelas troceadas al agua. También añade las hojas de acelga y cuécelo durante 20 minutos. Por otro lado, en el vaso de batidora, añade el ajo, un poco de queso parmesano espolvoreado, las hojas de albahaca y las pipas.

Tritura todo y añade un poco de aceite de oliva y sal Vuelve a triturar para obtener la salsa pesto.

Luego, tritura bien las verduras en otro recipiente y añade la salsa pesto. Mézclalo todo junto hasta que quede todo bien unido, y… ¡Ya está listo! ¡Qué aproveche!

Judías verdes con tomate y jamón

Las judías verdes, han sido las protagonistas de un plato que se ama y odia por igual: las judías verdes con patata. Pero es que esta verdura típica de invierno tiene más utilidades deliciosas. Anota los ingredientes para esta, que te va a encantar:

Ingredientes para 1 persona:

  • 100 g de judías verdes
  • 1 tomate maduro
  • ½ cebolleta
  • 40 g de jamón serrano
  • ½ diente de ajo
  • Tomillo
  • Pimienta negra y sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Una vez tengas las judías limpias y sin hebras, córtalas en trozos pequeños, a tu gusto.

Cuécelas en una cazuela con agua salada durante 3 minutos y luego échales un chorro de agua fría por encima para enfriarlas y escúrrelas bien.

A continuación, pela el tomate. Para ello, escáldalo primero: debes sumergirlos unos 10 segundo en una olla con agua hirviendo y luego pásalos a un cuenco con agua helada. Después de pelarlos, trocéalos en dados. Corta también la cebolleta, en juliana, igual que el jamón (pueden ser también dados si lo prefieres).

Prepara el ajo: pélalo y trocéalo. Ahora este ajo, ponlo en una sartén con un poco de aceite y dóralo. Rehoga la cebolleta en esa misma sartén y añade las judías verdes, salteándolas.

Agrega el tomate y el jamón, salpimienta y cocina durante unos 2-3 minutos. Una vez lo coloques en tu plato, espolvorea el tomillo y ¡a disfrutar!

Tortillas estilo mexicanas de zanahoria

Con esta receta vas a obtener unas tortillas mejicanas de zanahoria que podrás utilizar tanto para comidas, cenas como también para snacks más saludables para media mañana o merienda. ¡Superversátil!

Ingredientes para 2 personas:

  • 200 g de zanahorias
  • 75 g de queso cheddar rallado
  • 2 huevos
  • 3 cucharadas de harina de almendras o avena
  • Sal

Precalienta el horno a 200º C.

Pela, lava y ralla las zanahorias, y colócalas en un cazo con agua (que las cubra) y cuécelas durante 2 o tres minutos al fuego. Luego escúrrelas y sécalas sobre un paño de cocina o con papel absorbente para que suelten el máximo de agua posible.

Ponlas en un cuenco con el queso, los huevos batidos, la harina que hayas escogido, la sal y la pimienta al gusto, y mézclalo todo hasta que tengas una masa compacta.

En una bandeja de horno, coloca papel vegetal y sobre esta, coloca bolas de masa, de la misma proporción aproximadamente. Deja espacio entre ellas, porque ahora debes aplanarlas, para que queden con forma de tortitas finas.

Hornéalas durante 15 minutos, y luego, al sacarlas, deja que enfríen un poco antes de sacarlas de la bandeja. Ya las tienes listas: rellénalas con lo que prefieras, ¡y a comer!

Baba ganoush o Mutabal de berenjenas

Esta receta no podía faltar, y pese a que no es una receta caliente, es un recurso fácil, rápido y saludable para picoteos o como entrante. ¡Ahí van los ingredientes y receta!

Ingredientes para 2 personas:

 

  • 1/2 kg de berenjenas
  • 1,5 cucharadas de tahini
  • Zumo de limón (una cucharada de postre)
  • 1 diente de ajo
  • Una pizca de comino molido
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimentón dulce
  • 25ml de aceite de oliva virgen extra

Precalentar el horno a 200º C.

Lavar las berenjenas y cortarlas a lo largo. Sálalas por el lado de la carne y déjalas en un colador durante unos 20 minutos. Luego quítale la sal con un papel absorbente.

Haz cortes a la carne de las berenjenas y hornéalas durante media hora, a media altura del horno.

Después deja enfriar unos minutos y retira con una cuchara la pulpa. Colócalo en la batidora junto con el ajo pelado, el tahini, el comino, aceite, zumo de limón y sal. Tritura hasta obtener una masa fina tipo puré. Puedes servirlo con un chorro de acete de oliva y una pizca de pimentón dulce. ¡Prepárate para dipear!

¿Qué te parecen estas ideas? Este invierno vas a desear que llegue la hora de la comida para disfrutar de estos festines. Te recomendamos que tomes una infusión después de estos saludables platos, y si quieres tener trucos  para prepararlas puedes ver nuestro blog ¡qué aproveche!

Consejos alimenticios para el cuidado de tu cabello

7 alimentos para cuidar tu cabello

Sabemos que la alimentación es muy importante, y que nutrir nuestro cuerpo debidamente es una de las claves para mantener un buen estado de nuestra salud física. Y es que los alimentos nos aportan nutrientes que nos ayudan en el buen mantenimiento de nuestros órganos, las uñas, la piel y a cuidar tu cabello. Nutrientes como los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas, pero también vitaminas y minerales participan en multitud de funciones corporales. Algunas vitaminas cuentan con capacidad antioxidante (como la B2 y la E), otras ayudan a combatir el cansancio y la fatiga (vitamina C, B6 o B12, entre otras).

Exacto, ¡nutrirnos bien también nos ayudará a cuidar de nuestro cabello! Y ¿solamente este mineral tiene influencia sobre nuestra melena? ¿Qué otros nutrientes pueden ayudarnos a cuidarla? ¿Dónde encontrarlos? ¡Lo descubrimos a continuación!

Cuidar tu cabello: los nutrientes necesarios

El verano a tocado a su fin y ese maravilloso período de tiempo que muchos de nosotros hemos pasado al sol en la playa, o la piscina, ha terminado. Pero, además de desconectar, conseguir un buen bronceado o disfrutar con los nuestros, la exposición al sol y productos químicos como el cloro de la piscina pueden dejarnos otro recuerdo del verano, una melena más estropeada si no la cuidas. Por ello, el otoño puede ser un período estupendo para recuperar su esplendor. Y entonces, ¿qué nutrientes te ayudarán a cuidar tu cabello? La respuesta está en 4 nutrientes: el zinc, el cobre, el selenio y la biotina.

Zinc

El zinc es un mineral que participa en muchos procesos de nuestro cuerpo. Su papel en el normal metabolismo de macronutrientes, su contribución a una función cognitiva normal, o al mantenimiento de los huesos, son ejemplos. Pero también nos ayuda con otro aspecto muy importante en este artículo…Y es que el zinc contribuye al buen mantenimiento del cabello, por lo que incluir alimentos ricos en este nutriente puede ser una gran idea.

Cobre

El cobre, además de dar nombre a una tonalidad de cabello, es otro de los minerales con un papel importante para el bienestar de nuestro cabello. En concreto, el cobre contribuye a la pigmentación normal de nuestro pelo, ya que es necesario para la síntesis de melanina, un pigmento natural encargado de proporcionar un color oscuro. Este pigmento sirve como filtro para proteger los tejidos de la luz ultravioleta, por lo que mantener una pigmentación adecuada será importante para su cuidado.

Selenio

El déficit de este mineral se relaciona con el deterioro del cabello, pudiendo provocar la caída del mismo o que se vuelva muy fino. Además, asegurar un correcto aporte de este mineral en nuestra dieta no solo nos ayudará a conservar una bonita melena, sino que también contribuye al buen mantenimiento de las uñas.

La biotina

Esta vitamina del grupo B, además de contribuir al buen mantenimiento del cabello, participa en funciones interesantes como en el correcto funcionamiento del sistema nervioso o a la función psicológica normal. Puedes encontrarla en nuestra infusión Pelo Fuerte, que junto con la biotina cuenta con cola de caballo para el buen mantenimiento del cabello y ortiga, que ayuda a eliminar y prevenir la caspa.

 

Y ahora que conocemos qué nutrientes son importantes, ¿dónde los encontramos?

Alimentos para conseguir cuidar tu cabello

Para cuidar nuestra melena necesitaremos alimentos ricos en nutrientes que ayuden a que nuestro cabello recobre, o mantenga, todo su esplendor.  Veamos algunos ejemplos:

  • Germen de trigo

Nos aporta grandes cantidades de zinc (59,2 g por 100 g de producto), además de contener cobre (0,8 mg) y selenio (79,2 μg). Es un ingrediente muy versátil con el que podemos preparar pan, albóndigas, o ¡incluso un delicioso batido!

  • Pipas de girasol

Pueden darle un toque “crunchy” a nuestras ensaladas y cremas aportándonos cantidades muy interesantes de zinc (5,1 mg), cobre (1,8 mg) y selenio (53 μg) cada 100 g.

  • Piñones

Estas semillas nos aportan 6,5 mg de zinc y 1 mg de cobre cada 100 g. Pueden incorporarse en recetas tanto dulces como saladas.

  • Huevo

Dos huevos tamaño L (50 g cada uno, aproximadamente) contienen cantidades importantes de selenio (31,7 μg) y también biotina (10 μg).

  • Ternera

Contiene proteínas de alto valor biológico, e incluyen 3,8 mg de zinc y 25,9 μg de selenio cada 100 g.

  • Nueces

Las nueces son un alimento interesante para el cuidado de nuestra cabellera por el zinc y el selenio. También tienen otras propiedades interesantes como ayudar a la mejora de la elasticidad de los vasos sanguíneos.

  • Queso parmesano

Este famoso queso italiano además de tener mucha historia contiene el doble de zinc (5,3 mg) y cobre (0,2 mg cada 100 g) que otros quesos como el brie o el azul.Por último, recuerda que el estrés también puede afectar a nuestro cabello, además de a nuestro estado emocional. Incluye estos alimentos que cuidan tu pelo en los menús semanales, y recuerda la importancia de disfrutar de momentos de paz, por ejemplo, junto con una infusión Pelo Fuerte. ¡Anímate a probarla!

Mitos que engordan con Susarón

Mitos que engordan

¿Cuántas veces has oído eso de “comer fruta por la noche engorda”? Es un clásico que podría pasar a ser parte del refranero tradicional, pero no es el único. Vamos a ver algunos mitos nutricionales conocidos, y comprobaremos si son ciertos o solo son una generalización a la que no debemos hacer caso.

El pan, engorda

Esta mítica afirmación viene a decirnos que el pan, en cualquiera de sus formas y en cualquier momento del día, puede causarnos un aumento de peso por comerlo. Lo cierto es que el pan puede ser uno de los alimentos que desestabilicen una pauta alimentaria, y más en un país en el que somos muy paneros. Pero el hecho de que podamos ganar unos quilos extra no se debe a su consumo especialmente. En cualquier caso, se debe al cómputo total de calorías que se ingieren a lo largo del día.

Si consumimos calorías de más, ganaremos peso. Si consumimos calorías de menos, perderemos peso. Entonces, ¿el pan engorda? El pan aporta calorías, claro, pero lo que va a engordar son las calorías que consumimos y no necesitamos. Eso sí, si vamos a consumir pan, es mejor optar por opciones más saludables como el 100% integral, elaborado con harina integral en lugar de la refinada.

Así pues, si ajustamos las calorías totales a las necesidades reales, ¡incluso el pan puede tener cabida en nuestros menús!

Saltarse comidas te hace perder peso

Ahora, con la nueva moda del ayuno intermitente, esta afirmación está cogiendo más fuerza. Lo cierto es que, de nuevo, como se ha mencionado en el caso del pan, lo que va a hacer que ganemos peso, o no, es la cantidad de calorías extra que comemos. Si comemos por encima de nuestras necesidades, ganamos peso.

¿Podemos garantizar que comiendo menos veces al día consumimos todos los nutrientes que necesita el organismo? ¿Y perder peso? Comer con menos frecuencia no tiene por qué ayudarnos a bajar peso, e incluso puede ayudarnos a ganarlo. El motivo es que al pasar más horas entre comida y comida la sensación de ansiedad aumente. Por eso, es posible que con esa sensación hagamos ingestas con un alto aporte de calorías. Además, si estas son de pobre calidad nutricional, no solamente harán que ganemos peso, sino que no aportaremos todos los nutrientes necesarios a nuestro cuerpo. ¿Quiere esto decir que tengo que comer 5 veces al día? Tampoco.

La que debes tener en cuenta son tus necesidades nutricionales y que las comidas que realizas sean de calidad, ricas en frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, legumbres…

Si lo que quieres es perder peso, una idea es repasar nuestros menús, recortar calorías eliminando los alimentos altos en calorías y pobres en nutriente. Y por supuesto, debemos incorporar los alimentos mencionados anteriormente.

La fruta, engorda

De la fruta se dicen muchas cosas. Entre otras, este mito, que dice que la fruta engorda tiene, además, varias versiones:

  • La fruta aporta azúcar y por eso engorda.
  • La fruta después de comer engorda.
  • La fruta por la noche engorda.

¿Qué hay de cierto en todos estos mitos?

Pues de nuevo, como con los anteriores, hay una falta de información. Comerse una manzana no hace que aumentemos nuestro peso. Las calorías de la fruta, en general, suelen ser bajas porque son alimentos que contienen mucha agua. Y sí, es cierto que contiene azúcar, pero este azúcar que contienen es un azúcar naturalmente presente o intrínseco. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el azúcar presente en la fruta entera es natural y su consumo no tiene asociados efectos negativos. Además, la propia fruta contiene otros nutrientes como minerales, vitaminas, fibra, o el agua, que le otorgan un gran valor nutricional.

El momento de consumo de la fruta tampoco es importante, ya que esa pieza de fruta nos va a aportar las mismas calorías antes, durante o después de comer, por la mañana, a medio día o por la noche. Por lo tanto, de nuevo, ¿qué es lo que hace que una persona gane peso? ¿Comer fruta? No. Lo que hace que gane peso es un aporte energético superior al que realmente necesita.

 

Como ves, en general, es clave repasar las cantidades que se comen de todos los alimentos. Moderar la cantidad de calorías que ingerimos hace que notemos una disminución del peso, sin tener que eliminar ningún alimento. También es importante conocer de qué manera comes, y si tus ingestas se caracterizan por ser muy impulsivas, grandes cantidades y de manera muy ansiosa. Te proponemos que pongas en práctica estos consejos para acabar con el hambre emocional.

 

Estos son tres de los mitos más habituales, y ya has visto que son muy fáciles de desmontar. ¿Qué otros mitos conoces?

Consejos para hacer una compra saludable - Susarón

Tips para hacer una compra saludable

Ir a hacer la compra puede convertirse en un momento estresante, porque podemos encontrarnos delante de los estantes del supermercado o mercado preguntándonos qué es lo que necesitamos, qué cantidad es la adecuada, qué alimento es más conveniente… Si te sientes identificado, quédate a descubrir esta guía con la que tus compras dejarán de ser así.

La importancia de hacer lista de la compra saludable

Un primer paso para hacer una compra saludable es saber qué vamos a comprar. Hacer una lista de la compra, es un acto que solo ocupa un par de minutos y puede ahorrarte mucho dinero en tus compras y una mejor gestión del tiempo que necesitas para adquirir los productos, ya que no te detendrás a pensar qué te hace falta. Además, y lo más importante, te ayudará a mejorar tu salud, ya que lo que compres lo habrás meditado previamente, y no será fruto del capricho del momento.

La lista de la compra saludable puedes hacerla unos minutos antes de ir a tu establecimiento habitual, haciendo una revisión rápida de qué es lo que tienes en casa, y qué es lo que hace falta. Otra manera de hacer una lista de la compra eficaz es ir anotando lo que se va acabando en un bloc de notas, en una pizarrita de la nevera o en tu móvil. Así siempre la tendrás actualizada para comprar en cualquier momento.

 

Paso previo a la lista de la compra saludable

Antes de realizar la lista de la compra, es muy recomendable pensar y preparar un menú para esa semana o quince días. Este ejercicio te llevará un poco de tiempo al principio, pero con la práctica te resultará muy fácil. Hacerlo te ayudará a seguir una pauta equilibrada, y a reducir el desperdicio alimentario, ya que estarás comprando exactamente lo que vas a necesitar. Así que, toma una hoja y un bolígrafo, y anota los platos que vas a querer comer. Recuerda que puedes hacer uso del método del plato para asegurarte que tus menús son equilibrados. En este caso, recuerda que debes priorizar el consumo de frutas y verduras, escoge alimentos saciantes que te ayuden a llegar sin hambre a las siguientes comidas. También ten en cuenta incluir pescados y legumbres en tus menús, ¡tu alimentación será mucho más saludable! Aquí te proponemos algunas ideas de menús de tupper para toda la semana.

Una vez hecho tu menú, solo queda pensar qué ingredientes necesitas para cada uno de los platos, y comprar según las raciones que vayas a preparar.

Organízate para mantener la cadena del frío

Una alimentación saludable es también una alimentación segura, y por eso hemos de garantizar que los alimentos lleguen en buen estado a casa después de su adquisición. Así que nuestra propuesta es que dividas la lista de la compra en 3 categorías: alimentos frescos, alimentos congelados y alimentos o productos que no necesitan frío.  Cuando estés en el establecimiento, el orden a seguir para hacer la compra debe ir desde la zona de alimentos o productos que no necesitan frío, después alimentos frescos o refrigerados y por último los congelados, antes de ir a pagar. ¡Así te aseguras de que los alimentos lleguen en condiciones!

¿Qué alimentos son los más adecuados?

Sin tener en cuenta qué tipo de “dieta” estés siguiendo, el factor común en todas ellas es que los alimentos que escojas sean de calidad y, a ser posible frescos y de temporada. Por lo tanto, veamos como distinguir un alimento saludable de otro que es mejor devolver al estante.

  • Alimento fresco: se refiere a todos aquellos alimentos que no han sido procesados o lo han sido mínimamente de manera industrial pero que no ha modificado en nada la calidad final del producto. Por ejemplo, las verduras, frutas, las legumbres, el pescado, los cereales integrales, los huevos, las carnes sin procesar, las leches frescas, los cafés o infusiones, las especias… son ejemplos de alimentos frescos.
  • Alimento procesado: en este grupo encontramos alimentos que han sido procesados industrialmente o manualmente pero sin interferir en sus propiedades saludables. En este caso, podemos encontrarnos alimentos a los que se han añadido algunos ingredientes o se les ha retirado otros para facilitar el consumo o bien para mejorar el tiempo de duración de ese alimento. Aquí encontramos el aceite de oliva virgen, las leches uperizadas, los yogures y lácteos fermentados, el pescado en lata, las legumbres de bote, las verduras o frutas congeladas, el pescado congelado…
  • Alimento ultraprocesado: en este grupo se encuentran productos que se han preparado de manera industrial a partir de ingredientes comestibles y que, por causa de la manera de procesarlo o por sus ingredientes, pueden resultar a la larga, nocivos para la salud. Para identificarlos, en sus etiquetas se suelen leer más de 5 ingredientes entre los que podemos encontrar azúcar, harinas refinadas, sal, aditivos… Algunos ejemplos son la bollería, las pizzas industriales, las carnes procesadas o los refrescos.

En tu cesta de la compra deben abundar los alimentos del primer y segundo grupo, aunque cabe decir que siempre podemos llevarnos algún capricho, ¡pero sin abusar!

Ahora que ya sabes cómo hacer una buena compra siguiendo estos pasos, ¿qué te parece si lo pones en práctica? Verás cómo tu bolsillo, tiempo y salud, lo notan.

 

Refréscate con cremas frías de verano

Refréscate con cremas frías de verano

Con la llegada del verano nuestras rutinas varían y con ellas también cambian los menús. Substituimos las recetas de los meses fríos que dejamos atrás por otras más refrescantes y apetitosas. Algunos platos como los cocidos, las sopas, o los guisados, dejan de ser protagonistas para dar paso a otras preparaciones más fáciles y frescas. Buscamos alternativas que no nos obliguen a estar al lado de los fogones pasando calor y que nos refresquen. Seguro que en invierno eres fan de las cremas y sopas que nos atemperan el cuerpo. Pero, tanto si eres fan, como si no, en este artículo te mostramos unas ideas de sus versiones en frío. Te sugerimos algunas cremas frías o sopas de verano ¡Vamos a verlas!

Sopa fría de sandía

Más allá del gazpacho que conocemos por ser un imprescindible en la época estival, la sopa de sandía es una alternativa deliciosa que puede darle a tus menús un aire más refrescante. Además, al ser una fruta cuya composición es mayoritariamente agua, es un plato poco calórico y muy hidratante. ¡Ideal!

Para hacer dos raciones necesitas unas 4-6 hojas de albahaca, 6 tomates jugosos y 100 g de sandía.

Pela y tritura la sandía. En un recipiente aparte puedes cortar los tomates y quitarles la parte dura. Tritúralos, y luego añádelos a la sandía y mézclalo. Puedes añadir una pizca de sal al gusto, y un poco de pimienta. Luego cuélalo todo y cuando vayas a servir tu crema fría echalé un chorrito de aceite por encima y coloca las hojas de albahaca para decorar.

Si quieres redondear el día, te recomendamos, para cuidar tu flora intestinal, que cierres el menú con una deliciosa infusión de Vientre Sano de Susarón, ideal para promover una flora intestinal saludable. ¡Un perfecto final de menú!

Crema fría de pepino, melón, menta y yogur

Mmmm… solo de pensar en la combinación ya se nos hace la boca agua. Esta crema es refrescante por el toque de menta, pero además la conjunción de sabores la hace particularmente veraniega. Es muy fácil de hacer.

Para 2 raciones vas a necesitar 1 pepino grande, 150 g de melón, 125 g de yogur de cabra o de vaca, ½ limón, ½ manojo de menta fresca, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.

Y la preparación es tan sencilla como pelar el pepino y cortarlo a rodajas gruesas. Lo puedes salar y dejar en un escurridor para que suelte el amargor que a veces caracteriza al pepino. Déjalos durante unos 30 minutos y vuelve a lavarlo para retirar el exceso de sal. Mientras tanto, puedes pelar y triturar el melón. Mezcla el líquido con el yogur, un chorrito de limón, la sal, la pimienta, la menta y una cucharada de aceite de oliva. Añade el pepino desalado y tritúralo con el resto de la mezcla. Esta sopa de verano debe comersemuy fría, por lo que es aconsejable dejarla en la nevera un mínimo de 4 horas. ¡Es deliciosa!

Crema fría de calabaza y naranja

Si pensamos en combinar alimentos, la calabaza y la naranja son una apuesta segura. La receta de esta crema fría es de origen marroquí, y aunque las variedades son muchas, hoy te vamos a dar la de un plato que vas a querer repetir día sí y ¡día también!

Para hacer esta crema de verduras necesitas medio kilogramo de calabaza, 2 naranjas, 1 aguacate, ½ limón y media cebolleta, un poco de pimienta negra molida y una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

Para elaborar esta crema, primero hemos de cocer la calabaza (sin la piel) en una cazuela con agua. Cuando esté blanda, retiramos el agua y la trituramos para que quede una crema fina. A continuación, saca la carne del aguacate y tritúrala con un tenedor. Añade el jugo de medio limón y la pimienta que quieras, y mézclalo todo bien. Ahora, picaremos la cebolleta bien fina y la doraremos en la sartén con un poco de aceite. En esta misma sartén, añadimos la calabaza triturada y el aguacate, y lo iremos removiendo a fuego lento. Después lo trituraremos todo en un recipiente aparte. Añade el zumo de las naranjas hasta que quede una crema fina. Reserva en la nevera hasta que vayas a consumirla. ¡Verás que delicia!

Salmorejo de manzana

Una versión del clásico salmorejo de origen andaluz, esta vez con la manzana como protagonista para dar un giro a la receta. Y es que la fruta, en verano, es una gran aliada para refrescar toda clase de platos. En este caso, a este salmorejo le hemos quitado el pan, y le hemos añadido la manzana. Para hacerlo necesitas ½ de tomate de pera, 3 manzanas, 1 diente de ajo, 1 huevo, 2 lonchas de jamón serrano, 4 cucharadas de aceite de oliva y un poco de sal.

Comienza pelando y picando el ajo. Pela las manzanas y trocéalas, recuerda eliminar el corazón. Lava los tomates y quítales también el corazón. Trocéalos y colócalos en un recipiente apto para triturar, junto con el resto de los ingredientes. Añade sal al gusto y tritúralo todo. A continuación, pásalo por un pasapurés para que quede una crema bien fina. Resérvalo en la nevera y a la hora de servir, añade unos trozos de huevo cocido, unos trozos de jamón troceado y un chorrito de aceite. ¡Qué rico!

Ya has visto que recetas de cremas o sopas de verduras hay muchas, pero si quieres tener más ideas, en nuestro blog encontrarás recetas de cremas de verduras que te servirán para ampliar aún más tus menús saludables.