Consejos alimenticios para el cuidado de tu cabello

7 alimentos para cuidar tu cabello

Sabemos que la alimentación es muy importante, y que nutrir nuestro cuerpo debidamente es una de las claves para mantener un buen estado de nuestra salud física. Y es que los alimentos nos aportan nutrientes que nos ayudan en el buen mantenimiento de nuestros órganos, las uñas, la piel y a cuidar tu cabello. Nutrientes como los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas, pero también vitaminas y minerales participan en multitud de funciones corporales. Algunas vitaminas cuentan con capacidad antioxidante (como la B2 y la E), otras ayudan a combatir el cansancio y la fatiga (vitamina C, B6 o B12, entre otras).

Exacto, ¡nutrirnos bien también nos ayudará a cuidar de nuestro cabello! Y ¿solamente este mineral tiene influencia sobre nuestra melena? ¿Qué otros nutrientes pueden ayudarnos a cuidarla? ¿Dónde encontrarlos? ¡Lo descubrimos a continuación!

Cuidar tu cabello: los nutrientes necesarios

El verano a tocado a su fin y ese maravilloso período de tiempo que muchos de nosotros hemos pasado al sol en la playa, o la piscina, ha terminado. Pero, además de desconectar, conseguir un buen bronceado o disfrutar con los nuestros, la exposición al sol y productos químicos como el cloro de la piscina pueden dejarnos otro recuerdo del verano, una melena más estropeada si no la cuidas. Por ello, el otoño puede ser un período estupendo para recuperar su esplendor. Y entonces, ¿qué nutrientes te ayudarán a cuidar tu cabello? La respuesta está en 4 nutrientes: el zinc, el cobre, el selenio y la biotina.

Zinc

El zinc es un mineral que participa en muchos procesos de nuestro cuerpo. Su papel en el normal metabolismo de macronutrientes, su contribución a una función cognitiva normal, o al mantenimiento de los huesos, son ejemplos. Pero también nos ayuda con otro aspecto muy importante en este artículo…Y es que el zinc contribuye al buen mantenimiento del cabello, por lo que incluir alimentos ricos en este nutriente puede ser una gran idea.

Cobre

El cobre, además de dar nombre a una tonalidad de cabello, es otro de los minerales con un papel importante para el bienestar de nuestro cabello. En concreto, el cobre contribuye a la pigmentación normal de nuestro pelo, ya que es necesario para la síntesis de melanina, un pigmento natural encargado de proporcionar un color oscuro. Este pigmento sirve como filtro para proteger los tejidos de la luz ultravioleta, por lo que mantener una pigmentación adecuada será importante para su cuidado.

Selenio

El déficit de este mineral se relaciona con el deterioro del cabello, pudiendo provocar la caída del mismo o que se vuelva muy fino. Además, asegurar un correcto aporte de este mineral en nuestra dieta no solo nos ayudará a conservar una bonita melena, sino que también contribuye al buen mantenimiento de las uñas.

La biotina

Esta vitamina del grupo B, además de contribuir al buen mantenimiento del cabello, participa en funciones interesantes como en el correcto funcionamiento del sistema nervioso o a la función psicológica normal. Puedes encontrarla en nuestra infusión Pelo Fuerte, que junto con la biotina cuenta con cola de caballo para el buen mantenimiento del cabello y ortiga, que ayuda a eliminar y prevenir la caspa.

 

Y ahora que conocemos qué nutrientes son importantes, ¿dónde los encontramos?

Alimentos para conseguir cuidar tu cabello

Para cuidar nuestra melena necesitaremos alimentos ricos en nutrientes que ayuden a que nuestro cabello recobre, o mantenga, todo su esplendor.  Veamos algunos ejemplos:

  • Germen de trigo

Nos aporta grandes cantidades de zinc (59,2 g por 100 g de producto), además de contener cobre (0,8 mg) y selenio (79,2 μg). Es un ingrediente muy versátil con el que podemos preparar pan, albóndigas, o ¡incluso un delicioso batido!

  • Pipas de girasol

Pueden darle un toque “crunchy” a nuestras ensaladas y cremas aportándonos cantidades muy interesantes de zinc (5,1 mg), cobre (1,8 mg) y selenio (53 μg) cada 100 g.

  • Piñones

Estas semillas nos aportan 6,5 mg de zinc y 1 mg de cobre cada 100 g. Pueden incorporarse en recetas tanto dulces como saladas.

  • Huevo

Dos huevos tamaño L (50 g cada uno, aproximadamente) contienen cantidades importantes de selenio (31,7 μg) y también biotina (10 μg).

  • Ternera

Contiene proteínas de alto valor biológico, e incluyen 3,8 mg de zinc y 25,9 μg de selenio cada 100 g.

  • Nueces

Las nueces son un alimento interesante para el cuidado de nuestra cabellera por el zinc y el selenio. También tienen otras propiedades interesantes como ayudar a la mejora de la elasticidad de los vasos sanguíneos.

  • Queso parmesano

Este famoso queso italiano además de tener mucha historia contiene el doble de zinc (5,3 mg) y cobre (0,2 mg cada 100 g) que otros quesos como el brie o el azul.Por último, recuerda que el estrés también puede afectar a nuestro cabello, además de a nuestro estado emocional. Incluye estos alimentos que cuidan tu pelo en los menús semanales, y recuerda la importancia de disfrutar de momentos de paz, por ejemplo, junto con una infusión Pelo Fuerte. ¡Anímate a probarla!

Mitos que engordan con Susarón

Mitos que engordan

¿Cuántas veces has oído eso de “comer fruta por la noche engorda”? Es un clásico que podría pasar a ser parte del refranero tradicional, pero no es el único. Vamos a ver algunos mitos nutricionales conocidos, y comprobaremos si son ciertos o solo son una generalización a la que no debemos hacer caso.

El pan, engorda

Esta mítica afirmación viene a decirnos que el pan, en cualquiera de sus formas y en cualquier momento del día, puede causarnos un aumento de peso por comerlo. Lo cierto es que el pan puede ser uno de los alimentos que desestabilicen una pauta alimentaria, y más en un país en el que somos muy paneros. Pero el hecho de que podamos ganar unos quilos extra no se debe a su consumo especialmente. En cualquier caso, se debe al cómputo total de calorías que se ingieren a lo largo del día.

Si consumimos calorías de más, ganaremos peso. Si consumimos calorías de menos, perderemos peso. Entonces, ¿el pan engorda? El pan aporta calorías, claro, pero lo que va a engordar son las calorías que consumimos y no necesitamos. Eso sí, si vamos a consumir pan, es mejor optar por opciones más saludables como el 100% integral, elaborado con harina integral en lugar de la refinada.

Así pues, si ajustamos las calorías totales a las necesidades reales, ¡incluso el pan puede tener cabida en nuestros menús!

Saltarse comidas te hace perder peso

Ahora, con la nueva moda del ayuno intermitente, esta afirmación está cogiendo más fuerza. Lo cierto es que, de nuevo, como se ha mencionado en el caso del pan, lo que va a hacer que ganemos peso, o no, es la cantidad de calorías extra que comemos. Si comemos por encima de nuestras necesidades, ganamos peso.

¿Podemos garantizar que comiendo menos veces al día consumimos todos los nutrientes que necesita el organismo? ¿Y perder peso? Comer con menos frecuencia no tiene por qué ayudarnos a bajar peso, e incluso puede ayudarnos a ganarlo. El motivo es que al pasar más horas entre comida y comida la sensación de ansiedad aumente. Por eso, es posible que con esa sensación hagamos ingestas con un alto aporte de calorías. Además, si estas son de pobre calidad nutricional, no solamente harán que ganemos peso, sino que no aportaremos todos los nutrientes necesarios a nuestro cuerpo. ¿Quiere esto decir que tengo que comer 5 veces al día? Tampoco.

La que debes tener en cuenta son tus necesidades nutricionales y que las comidas que realizas sean de calidad, ricas en frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos, legumbres…

Si lo que quieres es perder peso, una idea es repasar nuestros menús, recortar calorías eliminando los alimentos altos en calorías y pobres en nutriente. Y por supuesto, debemos incorporar los alimentos mencionados anteriormente.

La fruta, engorda

De la fruta se dicen muchas cosas. Entre otras, este mito, que dice que la fruta engorda tiene, además, varias versiones:

  • La fruta aporta azúcar y por eso engorda.
  • La fruta después de comer engorda.
  • La fruta por la noche engorda.

¿Qué hay de cierto en todos estos mitos?

Pues de nuevo, como con los anteriores, hay una falta de información. Comerse una manzana no hace que aumentemos nuestro peso. Las calorías de la fruta, en general, suelen ser bajas porque son alimentos que contienen mucha agua. Y sí, es cierto que contiene azúcar, pero este azúcar que contienen es un azúcar naturalmente presente o intrínseco. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el azúcar presente en la fruta entera es natural y su consumo no tiene asociados efectos negativos. Además, la propia fruta contiene otros nutrientes como minerales, vitaminas, fibra, o el agua, que le otorgan un gran valor nutricional.

El momento de consumo de la fruta tampoco es importante, ya que esa pieza de fruta nos va a aportar las mismas calorías antes, durante o después de comer, por la mañana, a medio día o por la noche. Por lo tanto, de nuevo, ¿qué es lo que hace que una persona gane peso? ¿Comer fruta? No. Lo que hace que gane peso es un aporte energético superior al que realmente necesita.

 

Como ves, en general, es clave repasar las cantidades que se comen de todos los alimentos. Moderar la cantidad de calorías que ingerimos hace que notemos una disminución del peso, sin tener que eliminar ningún alimento. También es importante conocer de qué manera comes, y si tus ingestas se caracterizan por ser muy impulsivas, grandes cantidades y de manera muy ansiosa. Te proponemos que pongas en práctica estos consejos para acabar con el hambre emocional.

 

Estos son tres de los mitos más habituales, y ya has visto que son muy fáciles de desmontar. ¿Qué otros mitos conoces?

Consejos para hacer una compra saludable - Susarón

Tips para hacer una compra saludable

Ir a hacer la compra puede convertirse en un momento estresante, porque podemos encontrarnos delante de los estantes del supermercado o mercado preguntándonos qué es lo que necesitamos, qué cantidad es la adecuada, qué alimento es más conveniente… Si te sientes identificado, quédate a descubrir esta guía con la que tus compras dejarán de ser así.

La importancia de hacer lista de la compra saludable

Un primer paso para hacer una compra saludable es saber qué vamos a comprar. Hacer una lista de la compra, es un acto que solo ocupa un par de minutos y puede ahorrarte mucho dinero en tus compras y una mejor gestión del tiempo que necesitas para adquirir los productos, ya que no te detendrás a pensar qué te hace falta. Además, y lo más importante, te ayudará a mejorar tu salud, ya que lo que compres lo habrás meditado previamente, y no será fruto del capricho del momento.

La lista de la compra saludable puedes hacerla unos minutos antes de ir a tu establecimiento habitual, haciendo una revisión rápida de qué es lo que tienes en casa, y qué es lo que hace falta. Otra manera de hacer una lista de la compra eficaz es ir anotando lo que se va acabando en un bloc de notas, en una pizarrita de la nevera o en tu móvil. Así siempre la tendrás actualizada para comprar en cualquier momento.

 

Paso previo a la lista de la compra saludable

Antes de realizar la lista de la compra, es muy recomendable pensar y preparar un menú para esa semana o quince días. Este ejercicio te llevará un poco de tiempo al principio, pero con la práctica te resultará muy fácil. Hacerlo te ayudará a seguir una pauta equilibrada, y a reducir el desperdicio alimentario, ya que estarás comprando exactamente lo que vas a necesitar. Así que, toma una hoja y un bolígrafo, y anota los platos que vas a querer comer. Recuerda que puedes hacer uso del método del plato para asegurarte que tus menús son equilibrados. En este caso, recuerda que debes priorizar el consumo de frutas y verduras, escoge alimentos saciantes que te ayuden a llegar sin hambre a las siguientes comidas. También ten en cuenta incluir pescados y legumbres en tus menús, ¡tu alimentación será mucho más saludable! Aquí te proponemos algunas ideas de menús de tupper para toda la semana.

Una vez hecho tu menú, solo queda pensar qué ingredientes necesitas para cada uno de los platos, y comprar según las raciones que vayas a preparar.

Organízate para mantener la cadena del frío

Una alimentación saludable es también una alimentación segura, y por eso hemos de garantizar que los alimentos lleguen en buen estado a casa después de su adquisición. Así que nuestra propuesta es que dividas la lista de la compra en 3 categorías: alimentos frescos, alimentos congelados y alimentos o productos que no necesitan frío.  Cuando estés en el establecimiento, el orden a seguir para hacer la compra debe ir desde la zona de alimentos o productos que no necesitan frío, después alimentos frescos o refrigerados y por último los congelados, antes de ir a pagar. ¡Así te aseguras de que los alimentos lleguen en condiciones!

¿Qué alimentos son los más adecuados?

Sin tener en cuenta qué tipo de “dieta” estés siguiendo, el factor común en todas ellas es que los alimentos que escojas sean de calidad y, a ser posible frescos y de temporada. Por lo tanto, veamos como distinguir un alimento saludable de otro que es mejor devolver al estante.

  • Alimento fresco: se refiere a todos aquellos alimentos que no han sido procesados o lo han sido mínimamente de manera industrial pero que no ha modificado en nada la calidad final del producto. Por ejemplo, las verduras, frutas, las legumbres, el pescado, los cereales integrales, los huevos, las carnes sin procesar, las leches frescas, los cafés o infusiones, las especias… son ejemplos de alimentos frescos.
  • Alimento procesado: en este grupo encontramos alimentos que han sido procesados industrialmente o manualmente pero sin interferir en sus propiedades saludables. En este caso, podemos encontrarnos alimentos a los que se han añadido algunos ingredientes o se les ha retirado otros para facilitar el consumo o bien para mejorar el tiempo de duración de ese alimento. Aquí encontramos el aceite de oliva virgen, las leches uperizadas, los yogures y lácteos fermentados, el pescado en lata, las legumbres de bote, las verduras o frutas congeladas, el pescado congelado…
  • Alimento ultraprocesado: en este grupo se encuentran productos que se han preparado de manera industrial a partir de ingredientes comestibles y que, por causa de la manera de procesarlo o por sus ingredientes, pueden resultar a la larga, nocivos para la salud. Para identificarlos, en sus etiquetas se suelen leer más de 5 ingredientes entre los que podemos encontrar azúcar, harinas refinadas, sal, aditivos… Algunos ejemplos son la bollería, las pizzas industriales, las carnes procesadas o los refrescos.

En tu cesta de la compra deben abundar los alimentos del primer y segundo grupo, aunque cabe decir que siempre podemos llevarnos algún capricho, ¡pero sin abusar!

Ahora que ya sabes cómo hacer una buena compra siguiendo estos pasos, ¿qué te parece si lo pones en práctica? Verás cómo tu bolsillo, tiempo y salud, lo notan.

 

Refréscate con cremas frías de verano

Refréscate con cremas frías de verano

Con la llegada del verano nuestras rutinas varían y con ellas también cambian los menús. Substituimos las recetas de los meses fríos que dejamos atrás por otras más refrescantes y apetitosas. Algunos platos como los cocidos, las sopas, o los guisados, dejan de ser protagonistas para dar paso a otras preparaciones más fáciles y frescas. Buscamos alternativas que no nos obliguen a estar al lado de los fogones pasando calor y que nos refresquen. Seguro que en invierno eres fan de las cremas y sopas que nos atemperan el cuerpo. Pero, tanto si eres fan, como si no, en este artículo te mostramos unas ideas de sus versiones en frío. Te sugerimos algunas cremas frías o sopas de verano ¡Vamos a verlas!

Sopa fría de sandía

Más allá del gazpacho que conocemos por ser un imprescindible en la época estival, la sopa de sandía es una alternativa deliciosa que puede darle a tus menús un aire más refrescante. Además, al ser una fruta cuya composición es mayoritariamente agua, es un plato poco calórico y muy hidratante. ¡Ideal!

Para hacer dos raciones necesitas unas 4-6 hojas de albahaca, 6 tomates jugosos y 100 g de sandía.

Pela y tritura la sandía. En un recipiente aparte puedes cortar los tomates y quitarles la parte dura. Tritúralos, y luego añádelos a la sandía y mézclalo. Puedes añadir una pizca de sal al gusto, y un poco de pimienta. Luego cuélalo todo y cuando vayas a servir tu crema fría echalé un chorrito de aceite por encima y coloca las hojas de albahaca para decorar.

Si quieres redondear el día, te recomendamos, para cuidar tu flora intestinal, que cierres el menú con una deliciosa infusión de Vientre Sano de Susarón, ideal para promover una flora intestinal saludable. ¡Un perfecto final de menú!

Crema fría de pepino, melón, menta y yogur

Mmmm… solo de pensar en la combinación ya se nos hace la boca agua. Esta crema es refrescante por el toque de menta, pero además la conjunción de sabores la hace particularmente veraniega. Es muy fácil de hacer.

Para 2 raciones vas a necesitar 1 pepino grande, 150 g de melón, 125 g de yogur de cabra o de vaca, ½ limón, ½ manojo de menta fresca, sal, pimienta y aceite de oliva virgen extra.

Y la preparación es tan sencilla como pelar el pepino y cortarlo a rodajas gruesas. Lo puedes salar y dejar en un escurridor para que suelte el amargor que a veces caracteriza al pepino. Déjalos durante unos 30 minutos y vuelve a lavarlo para retirar el exceso de sal. Mientras tanto, puedes pelar y triturar el melón. Mezcla el líquido con el yogur, un chorrito de limón, la sal, la pimienta, la menta y una cucharada de aceite de oliva. Añade el pepino desalado y tritúralo con el resto de la mezcla. Esta sopa de verano debe comersemuy fría, por lo que es aconsejable dejarla en la nevera un mínimo de 4 horas. ¡Es deliciosa!

Crema fría de calabaza y naranja

Si pensamos en combinar alimentos, la calabaza y la naranja son una apuesta segura. La receta de esta crema fría es de origen marroquí, y aunque las variedades son muchas, hoy te vamos a dar la de un plato que vas a querer repetir día sí y ¡día también!

Para hacer esta crema de verduras necesitas medio kilogramo de calabaza, 2 naranjas, 1 aguacate, ½ limón y media cebolleta, un poco de pimienta negra molida y una cucharada de aceite de oliva virgen extra.

Para elaborar esta crema, primero hemos de cocer la calabaza (sin la piel) en una cazuela con agua. Cuando esté blanda, retiramos el agua y la trituramos para que quede una crema fina. A continuación, saca la carne del aguacate y tritúrala con un tenedor. Añade el jugo de medio limón y la pimienta que quieras, y mézclalo todo bien. Ahora, picaremos la cebolleta bien fina y la doraremos en la sartén con un poco de aceite. En esta misma sartén, añadimos la calabaza triturada y el aguacate, y lo iremos removiendo a fuego lento. Después lo trituraremos todo en un recipiente aparte. Añade el zumo de las naranjas hasta que quede una crema fina. Reserva en la nevera hasta que vayas a consumirla. ¡Verás que delicia!

Salmorejo de manzana

Una versión del clásico salmorejo de origen andaluz, esta vez con la manzana como protagonista para dar un giro a la receta. Y es que la fruta, en verano, es una gran aliada para refrescar toda clase de platos. En este caso, a este salmorejo le hemos quitado el pan, y le hemos añadido la manzana. Para hacerlo necesitas ½ de tomate de pera, 3 manzanas, 1 diente de ajo, 1 huevo, 2 lonchas de jamón serrano, 4 cucharadas de aceite de oliva y un poco de sal.

Comienza pelando y picando el ajo. Pela las manzanas y trocéalas, recuerda eliminar el corazón. Lava los tomates y quítales también el corazón. Trocéalos y colócalos en un recipiente apto para triturar, junto con el resto de los ingredientes. Añade sal al gusto y tritúralo todo. A continuación, pásalo por un pasapurés para que quede una crema bien fina. Resérvalo en la nevera y a la hora de servir, añade unos trozos de huevo cocido, unos trozos de jamón troceado y un chorrito de aceite. ¡Qué rico!

Ya has visto que recetas de cremas o sopas de verduras hay muchas, pero si quieres tener más ideas, en nuestro blog encontrarás recetas de cremas de verduras que te servirán para ampliar aún más tus menús saludables.

Alimentarse es esencial contenido Susarón

Alimentarse es esencial

Sobre alimentación hay cada día más información, tanta, que a veces cuesta saber en la que podemos confiar. Y, además, casi a diario surgen nuevas afirmaciones que, como todas las modas, se convierten en nuevos mantras a seguir por grandes grupos de población. Normalmente estas tendencias desaparecen cuando aparece otra afirmación que aplicar. Pero al final, para alimentarse bien es esencial estar bien informado. Vamos a ver qué es lo importante para tener una alimentación sana.

Porque alimentarse es fundamental.

Alimentarse es un acto que hacemos de manera totalmente voluntaria, ya que somos nosotros los que escogemos qué alimento queremos comer, y cómo lo vamos a comer, dónde, etc. Una vez el alimento llega a la boca, empieza la nutrición, y esto ya no lo podemos controlar.

Así pues, la función de alimentarse es la de nutrirnos. Pero, nos es imposible saber qué nutriente necesitamos en cada momento, por eso nuestra alimentación debe estar pensada de tal manera que pueda aportar todo lo que necesita nuestro cuerpo a lo largo del día o semana, y así nos aseguramos de que no le falta nada.

Como la alimentación es un proceso de elección, de nosotros depende que sea una buena alimentación o una mala alimentación, y esto va a depender de cuanto conozcamos los alimentos que nos rodean.

Las guías para alimentarse adecuadamente

Como no existe un solo alimento que contenga todos los nutrientes esenciales, debemos saber escoger los alimentos esenciales y necesarios. Por ejemplo, se crean guías, como la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria que ha creado la Pirámide de la Alimentación Saludable. En ella podremos descubrir los grupos de alimentos y la frecuencia en la que deben consumirse. Veamos cuáles son.

Frutas:

Aportan agua, vitaminas y minerales, además de fibra. Es recomendable consumirlas enteras, ya que al consumirlas como zumo perdemos las propiedades de la fibra. Las raciones recomendadas son tres o más piezas de fruta al día, y siempre priorizando las de temporada.

Verduras y hortalizas:

Su importancia viene dada por ser una fuente de vitaminas, minerales, y fibra. La recomendación es consumirlas a diario, y preferiblemente una de las raciones diarias debe ser cruda. Cada ración se corresponde a unos 200g de verdura y/o hortaliza.

Lácteos:

En este grupo encontramos la leche, los yogures, los quesos, las leches fermentadas, etc. Son un grupo de alimentos que aporta una buena cantidad de proteínas, vitaminas y calcio. Se deben consumir de 2 a 3 raciones al día, teniendo en cuenta que una ración equivale a un vaso de leche (250ml), o dos yogures, o 40g de queso seco.

Carnes:

Este grupo de alimentos aporta principalmente proteínas, vitamina B12, minerales como el hierro, el potasio o el fósforo, entre otros. También aportan grasas saturadas, por lo que es importante elegir carnes o cortes que sean magros, con menos grasa. Se recomienda consumir un máximo de 3 raciones semanales de carne, siempre priorizando la de ave o animales de pastura criados en libertad. La ración equivale a 100-125g de peso neto.

Pescados:

Son una fuente de proteína, vitamina D, y yodo, y además aportan ácidos grasos omega-3. Estos ácidos grasos reducen el colesterol LDL, popularmente conocido como “malo”. Se recomienda consumir de 3 a 4 raciones de pescado a la semana, entre blancos y azules, siempre bien cocinados. Una ración equivale a 100-125g de pescado.

Huevos:

Aportan proteínas de alta calidad, además de vitaminas y minerales. Se recomienda el consumo a lo largo de la semana de entre 3 y 5 huevos por persona.

Legumbres:

Aportan hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibra, además de ser una buena fuente de proteínas. La recomendación de consumo para las legumbres es de 2 a 4 raciones a la semana, siendo una ración unos 150-200g de legumbre cocida.

Cereales:

Son una fuente importante de energía. Los cereales más conocidos son el trigo, el maíz, el arroz, la avena o el centeno, y con ellos se elaboran, por ejemplo, la pasta o el pan. Es preferible consumirlos integrales dado que son más ricos en fibra, vitaminas y minerales. Las raciones de estos alimentos van a depender de la actividad física que realice la persona, pero oscila entre 4 y 6 raciones al día.

Frutos secos, aceites y grasas:

Los frutos secos aportan grasas insaturadas y fibra además de proteína vegetal. Los aceites, del que se debe destacar el aceite de oliva virgen extra, es una fuente excelente de vitamina E. Pero ambos son alimentos muy calóricos, por lo que debe moderarse el consumo. De frutos secos se pueden consumir entre 3 a 7 raciones a la semana de unos 25g por ración. El aceite de oliva virgen extra podemos usarlo tanto para cocinar como para aliñar. Ambos son alimentos fundamentales para garantizar el correcto funcionamiento del organismo.

Agua:

Ya sabemos que estamos compuestos en un alto porcentaje (50-60%) de agua. Las reacciones químicas que se producen en nuestro cuerpo se producen en el agua, por eso es tan importante su consumo. La recomendación hídrica es uno a dos litros de agua al día, que va a depender de la edad de la persona y de las actividades realizadas. Una manera de garantizar un buen aporte hídrico es a través de infusiones, como por ejemplo Antiox de Susarón, que ayuda a mantener la piel saludable protegiéndola del estrés oxidativo, ¡además de hidratarte!

Ahora solo hace falta que prepares un buen menú con los alimentos que han de formar parte de esta alimentación: ¡será una alimentación de 10!

 

 

Cocina de tupper: menús para toda la semana - Susarón

Cocina de tupper: menús para toda la semana

Si comes de tupper a diario, puede que a veces te falten ideas o no tengas claro si haces menús saludables. La buena planificación semanal es imprescindible para conseguir comer saludablemente. Te explicamos cómo organizar tus menús diarios de tupper y te orientamos a cómo repartir los alimentos de manera adecuada a lo largo de la semana.

¿Cómo debo organizar mi menú de tupper semanal?

El primer punto a tener en cuanta es cómo debes organizar tu menú diario y cómo repartir las distintas raciones semanales. Te proponemos esta guía orientativa para ayudarte a conseguir una buena planificación semanal.

Además, recuerda que la planificación te ayuda a organizar una buena compra y te ayuda a ahorrar tiempo. Puedes leer más de este tema es este artículo.

Tus menús diarios saludables deben incluir siempre tres grupos de alimentos:

  1. Vegetales: en forma de una ración de unos 150 gramos mínimo (alternando opciones de vegetales crudos y cocinados).
  2. Farináceos: en forma de legumbre, arroz, cuscús, cereales, patata o pasta. Nos aportan carbohidratos que nos permitirán tener energía sostenida. Escoge las versiones integrales para el arroz, pasta, cuscús, y pan.
  3. Proteínas: en forma de huevo, carne, pescado o legumbres (sí, estas últimas contienen tanto proteínas, como carbohidratos), frutos secos (complementarán la proteína de otros alimentos).

Por último, escoge la fruta fresca y de temporada como postre. Consejo: Intenta que la porción de vegetales de tus tuppers sea la más generosa, y no una pequeña guarnición. Los vegetales nos aportan una gran cantidad de fibra, agua, vitaminas y minerales.

¿Cómo debo repartir estos alimentos a lo largo de la semana?

Te proponemos este sencillo y práctico planning semanal para repartir de forma adecuada los distintos grupos de alimentos en tus menús semanales saludables:

  1. Lunes: Vegetales + Legumbre + Huevo.
  2. Martes: Vegetales + Arroz/Cuscús/Cereales + Carne blanca.
  3. Miércoles: Vegetales + Patata + Pescado azul.
  4. Jueves: Vegetales + Legumbre + frutos secos.
  5. Viernes: Vegetales + Pasta + Carne blanca.

Según lo que comas al mediodía, puedes usar otros alimentos para tus cenas. De igual modo, en esta planificación no está incluido el fin de semana. Puedes variar el planning semanal que te proponemos, por supuesto. Únicamente ten en cuenta que hay que ir incluyendo los distintos grupos de alimentos en las comidas de lunes a viernes. Como te decimos en nuestro artículo Comer fuera de casa también puede ser saludable.

A partir de esta repartición puedes crear infinitas combinaciones de alimentos, pero si te cuesta encontrar ideas de recetas para tupper, a continuación, te orientamos con ejemplos.

Ideas fáciles y deliciosas para el tupper diario

A continuación, te proponemos ideas de deliciosos platos:

  • Lunes: Ensalada de garbanzos, huevo duro y picadillo de pimiento rojo, verde y cebolla. Aliñado con aceite de oliva, sal y un toque de pimienta negra.
  • Martes: Cuscús con dados de pollo y salteado de calabacín y champiñones. Con un toque de curri en polvo. Prepara la ensalada, guarda en la nevera y sirve bien fresquita.
  • Miércoles: Ensalada fría de patata, salmón ahumado y dados de tomate y aguacate. Aliñado con aceite de oliva, sal y mostaza a la antigua.
  • Jueves: Ensalada de lentejas, pesto de albahaca y piñones con tiras de cebolla salteada, tomate seco y rúcula.
  • Viernes: Espaguetis de pasta con dados de pavo, zanahoria rallada y dados de calabacín en crudo.

Recuerda coger una pieza de fruta como postre para redondear la comida. Y por supuesto, ¡no olvides tu termo con una infusión de Susarón para tomar a lo largo del día!

¿Y las cantidades?

El método del plato te puede orientar para saber qué cantidad de alimento debes tomar de cada grupo. A continuación, te orientamos en este aspecto. El método del plato nos indica que la mitad de nuestro plato debe ser a base de verduras, una cuarta parte debe ser en forma de proteínas y finalmente la otra cuarta parte en forma de farináceos.

Traducido a gramos, aunque va a depender de cada persona, como raciones habituales podemos orientaros:

  • Vegetales: 150-200g (dependiendo de si se trata de una ensalada, un salteado, o un puré, el volumen será distinto).
  • Farináceos: 60-80g de pasta, legumbre, cuscús, pan o arroz (en crudo) por persona, 150-200g de patatas.
  • Proteínas: 1-2 huevos, 100-125g de carne (el tamaño de la palma de la mano), 125-150g de pescado, 60-80g de legumbres, 25-30g de frutos secos (un puñado).

Termina tus comidas diarias con fruta fresca y con una infusión bien fresquita, como por ejemplo de Menta-Poleo de Susarón.

Consigue comer saludablemente a lo largo de toda la semana con nuestras ideas y disfruta de menús refrescantes y sabrosos para tu día a día.

 

 

10 tips para acabar con el hambre emocional

10 tips para acabar con el hambre emocional

Somos el único animal que come sin hambre. Es lo que se conoce como ‘ingesta de comida no fisiológica’ y una de las causas que están detrás del incremento del sobrepeso y la obesidad. Hablamos, por lo tanto, de la alimentación por emociones, ¿qué es el hambre emocional y cómo podemos evitar comer sin necesidad?

El hambre fisiológica vs hambre emocional

Lo normal sería tener un solo tipo de hambre, que sería el hambre fisiológica, en la que el cuerpo nos pide comer por necesidad nutricional porque no tiene suficiente “gasolina”.

Sin embargo, podemos reconocer otros tipos de hambre que no tienen que ver con esta necesidad real de energía. Se trata de hambres “emocionales”, llamadas así por su estrecha relación con nuestras emociones, sensaciones o pensamientos que nos empujan a crear una necesidad psicológica.

Actualmente la comida no se entiende solo como fuente de energía. La comida es una fuente de placer, y está muy ligada a la cultura, a los actos sociales… Su componente emocional es elevado y esto es lo que hace que se disparen estas necesidades que buscan reconfortarnos en ciertos momentos. ¿Por qué buscamos reconfortarnos con la comida? En primer lugar, porque no estamos preparados para gestionar correctamente nuestras emociones y el cuerpo busca una manera de contentarnos a través de algo que nos da placer. Por otro lado, la comida es accesible y es un placer económicamente asequible para la gran mayoría de las personas. Además, estamos rodeados de comida y es difícil no caer en la tentación. Los olores, los colores, las formas… están en todos los escaparates, dispuestos a darnos ese momento de placer que necesitamos.

Pero ¿es posible acabar con el hambre emocional?

No es imposible pero tampoco es fácil. Pero si sigues estos 10 consejos que te proponemos, te será mucho más fácil controlar estas ingestas:

1.      Analízate ¿realmente tienes hambre?

Es importante aprender a reconocer la señal de hambre fisiológica. Este tipo de hambre es gradual, es decir, va apareciendo poco a poco, y para calmarlo, aceptaremos cualquier tipo de alimento. Sin embargo, el hambre emocional suele demandar alimentos que en otras ocasiones nos han reportado placer.

2. Espera unos minutos

Para aprender a diferenciar qué hambre tenemos es recomendable esperar unos minutos. Si el hambre se incrementa con el tiempo es probable que estemos ante el hambre fisiológico. Pero, si esta hambre se calma es hambre emocional. Si estás en este punto, sigue leyendo, ¡vamos a acabar con él!

3. No confundas hambre con sed

A veces confundimos el hambre con la sed. Un buen consejo es que, en el momento en que hemos detectado que tenemos esta hambre repentina, bebamos agua o alguna infusión porque la rehidratación puede ser clave.

4. Tu alimentación es equilibrada

Si te reconoces como comedor emocional, una de las primeras cosas que puedes hacer es revisar tu alimentación. ¿Es equilibrada? Una alimentación saludable y equilibrada nos garantiza todos los nutrientes necesarios, incluso los que ayudan a nuestro bienestar mental.

5. Mindful eating

El mindful eating, o comer con atención, se refiere a comer con todos nuestros sentidos puestos en lo que estamos haciendo, con calma y sin juzgarnos. Sólo debemos atender a ese acto: observar el plato, masticar tranquilos, apreciando los sabores, las texturas… ¡céntrate en tu comida!

6. Detecta tus necesidades

Para detectar tus necesidades, es necesario escucharte. Escucha cuando sientas emociones, permítete sentirlas, reflexiona por qué aparece esa emoción, y qué necesidad hay detrás de esa emoción. Si descubres tus necesidades, puedes darte lo que necesitas y no acabar recurriendo a la comida para reconfortarte. Descubre las claves para ser feliz, para estar en consonancia con tus necesidades.

7. No comas solo por hambre emocional

Para lograr este punto, hay que tener muy claro la diferencia entre el hambre real y el hambre emocional. Una vez detectada la señal de hambre real, no comas por comer, no comas porque es la hora, no comas porque esté de oferta… Come solo si tienes hambre.

8. Practica la relajación o meditación

Darles espacio a las emociones, sin juzgarlas, es una buena válvula de escape. Este punto, igual que el comer atentos, es un punto que permite reconectarnos con nosotros mismos, conocernos, y conocer las señales de nuestro cuerpo para guiarnos hacia una ingesta controlada.

9. Cambia tu rutina, cambia tu hambre emocional

Si has detectado cuando tienes hambre emocional ¡cambia de rutina! Cambia el camino para volver a casa, o modifica tu rutina al llegar: date una ducha, o déjate preparada una merienda más saludable a la vista, ¡facilítale al cerebro un cambio de hábitos!

10. Date placeres

El hambre emocional responde, entre otras cosas, a la necesidad de desconectar, de obtener un placer. No esperes a que sea la comida la que te de este capricho: date placeres. Puedes darte un baño, salir a pasear, sentarte a ver un jardín, conversar con amigas…

¿Una propuesta? Estos momentos son ideales para hidratarnos a la vez que nos relajamos. ¿Qué te parece tomarte una infusión Japón de Susarón mientras estás dándote un baño? O mientras lees un capítulo de ese libro que tienes en la mesita de noche… Japón de Susarón es un complemento alimenticio a base de plantas naturales, con propiedades antioxidantes y sedantes que contribuyen al buen equilibrio del sistema nervioso. Un sistema nervioso en equilibrio nos permite tomar decisiones más calmadas, ¡qué fácil y deliciosa manera de acabar con el hambre emocional!

Escuchar al cuerpo es una manera sabia de entender nuestras necesidades para poder decidir qué es lo que más nos conviene. ¡Escucha a tus emociones!

 

 

 

Prepara sabrosos dulces de Semana Santa sin azúcar - Susarón

Prepara sabrosos dulces de Semana Santa sin azúcar

La Semana Santa está llena de sabrosos dulces tradicionales que se suelen preparar en casa durante estos días festivos. Pero la gran mayoría de estas recetas llevan mucha cantidad de azúcar en su preparación. A veces, se nos olvida la cantidad de azúcar que consumimos, y tenemos que ser conscientes de tratar de endulzar tu paladar con versiones saludables. Y si finalmente queremos degustar varios de estos dulces lo mejor es buscar opciones saludables.

Queremos darte dos ideas de recetas, para que estas fiestas disfrutes del placer de comer dulces, pero a la vez te sigas cuidando. Sigue leyendo para aprender a preparar unas torrijas con guarnición de frutas y un dulce típico de Valencia, el Arnadí. ¡Busca tu delantal y algún ayudante (si tienes peques en casa) y a disfrutar!

Torrijas con guarnición de frutas

Una versión sin azúcar de las clásicas torrijas con una guarnición de fresas y mango. Unos dulces muy típicos.

Ingredientes para 6-8 raciones: 12 rebanadas de pan seco (pan del día anterior), 4 cucharadas soperas de Endulzante Natural Susarón, 600 ml de leche semidesnatada, 2 ramas de canela, 1 cucharada de canela en polvo, 1 trozo de piel de naranja, 1 trozo de piel de limón, 2 huevos, aceite de girasol, 8 fresas, y 1 mango.

Preparación:

  1. En un cazo calentaremos la leche incorporando un trozo de piel de limón (sin la parte blanca para que no amargue), un trozo de piel de naranja y las ramas de canela. Esperamos hasta que arranque el hervor y lo retiramos del fuego. Dejamos infusionar durante 60 minutos.
  2. Seguidamente retiramos la piel del limón, de la naranja y las ramas de canela. Atemperaremos la leche aromatizada.
  3. Mojamos cada rebanada de pan con la leche infusionada. Seguidamente pasamos las rebanadas por huevo batido.
  4. Freímos las rebanadas en aceite de girasol bien caliente, y dejamos escurrir sobre papel de cocina (para quitar el exceso de aceite).
  5. Cuando las torrijas estén frías, ponemos un poco de Endulzante Natural Susarón y canela en polvo por encima de cada rebanada de pan.
  6. Servimos las torrijas con unos dados de fresas y mango a modo de acompañamiento.

Nota: Podemos utilizar cualquier variedad de frutas que nos guste para acompañar nuestras torrijas. La fruta nos ayudará a aligerar el plato y combina muy bien con las torrijas.

Arnadí (pastel tradicional de calabaza asada al horno y almendras)

Este dulce es típico de Valencia. Se elabora con una base de calabaza asada al horno y se decora con unas almendras o piñones. Tradicionalmente lleva azúcar en su preparación, pero ¡descubre nuestra dulce y saludable alternativa!

Ingredientes para 6-8 raciones: 1 calabaza mediana, 4 cucharadas soperas de Endulzante Natural Susarón, 60 g de almendra molida (harina de almendras), 1 yema de huevo, 1 limón, ½ cucharada de canela en polvo, 50 g de almendras tostadas y peladas.

Elaboración:

  1. Cortamos la calabaza por la mitad.
  2. Asamos la calabaza al horno a 200 ºC durante 70-90 minutos.
  3. Dejamos enfriar la calabaza, y le quitamos la piel y las pepitas.
  4. Trituramos la carne de calabaza con ayuda de un tenedor y la mezclamos bien con la almendra molida, la yema de huevo, un poco de ralladura de piel de limón y la canela en polvo.
  5. Cocemos a fuego lento durante 10 minutos. Retiramos el cazo.
  6. Fuera del fuego, añadimos el Endulzante Natural de Susarón y mezclamos bien.
  7. Colocamos toda la masa en una bandeja de cristal o barro (tradicionalmente se le da forma de pirámide). Distribuimos las almendras tostadas por encima.
  8. Cocemos en el horno a 150 ºC durante 15-20 minutos.
  9. Dejamos enfriar y servimos.

Nota: también podemos utilizar unos piñones o nueces para la decoración final.

 

Esta Semana Santa disfruta cocinando deliciosas recetas sin azúcar y échale un vistazo a este artículo para vivir una semana santa diferente, repleta de actividades y divertidas ideas.

 

 

Comer fuera de casa también puede ser saludable

Comer fuera de casa también puede ser saludable

Si ya estás en el camino de comenzar a comer saludable, es probable que te hayas encontrado con las primeras dudas que asaltan cuando uno quiere comer bien. ¿Y si como en un restaurante, que elijo para seguir mi alimentación saludable? O bien ¿qué me llevo a la oficina para comer? Pues bien, vamos a ver como comer fuera de casa también puede ser saludable.

¿Qué significa comer de manera saludable?

Antes de ponernos manos a la obra, vamos a unificar nuestros conceptos: ¿qué significa comer de manera saludable? Tanto si lo haces para perder un poco de peso -en cuyo caso te aconsejamos este artículo sobre cómo adelgazar con salud– como si lo haces para ganar salud, conocer esta definición es importante. La alimentación saludable es aquella que contiene todos los grupos de alimentos en su medida justa. Además, las cantidades deben estar adaptadas a las necesidades de cada persona según edad, sexo o etapa de la vida en la que se encuentre. Y por supuesto, sin olvidarnos de que debe ser agradable para nuestro paladar.

Para poder comer de manera saludable, hay que distribuir de manera adecuada los alimentos que debemos comer a lo largo del día, teniendo en cuenta que:

  • Debemos comer un mínimo 3 piezas de fruta.
  • Hay que incluir dos platos de verdura (cruda y cocida) a lo largo del día.
  • Hemos de asegurar el aporte de proteínas de origen animal (carne, pescado o huevos), o vegetal (legumbres o derivados como el tofu, la soja texturizada…).
  • Podemos incluir lácteos o bebidas vegetales enriquecidas con calcio (entre 2 a 4 raciones).
  • Debe contener un aporte de alimentos ricos en hidratos de carbono, a poder ser en su forma integral: arroces, pasta, patatas, pan…

Existe un método ideal que nos ayuda a simplificar mucho lo que hay que poner en nuestra fiambrera, o para pedir el menú del medio día. Se trata del método del plato.

El método del plato

El método del plato es una herramienta visual con las recomendaciones nutricionales con las que podrás prepararte menús equilibrados para comer y cenar.

Este método se basa en un plato de unos 26 cm de diámetro que dividiremos mentalmente en dos mitades. En una mitad pondremos siempre verduras y hortalizas. Es necesario que las utilicemos tanto crudas como cocidas, por lo que deben alternarse. ¡Hay cientos de recetas para incorporar a tú menú!

La otra mitad del plato la dividiremos a su vez en dos cuartos. En un cuarto del plato pondremos alimentos que nos aporten proteínas, y como hemos dicho hay de dos tipos: animal o vegetal. En el otro cuarto del plato pondremos alimentos que aporten hidratos de carbono, dando preferencia a los integrales por delante de los refinados.

Para beber, acompañaremos nuestros menús con agua. Y de postre podemos alternar entre fruta fresca, yogur o yogur de bebida vegetal. ¡Vamos a ver algunas ideas de platos!

Ideas de fiambreras saludables para la oficina

Respetando este método es sencillo preparar fiambreras deliciosas y saludables. Aquí van algunas ideas:

  • Quinoa con verduras salteadas en wok y unos trozos de pollo al curry.
  • Sopa de fideos con garbanzos y ensalada.
  • Paella de arroz con dados de pavo y verduras asadas.
  • Torrada de pan integral con escalivada y solomillo de ternera a la plancha.
  • Tomates aliñados y lentejas con arroz.

Fácil, ¿verdad? Aquí lo importante es variar los alimentos a utilizar y los tipos de recetas, y la verdad es que hay infinitas posibilidades.

Para el postre es recomendable algo de fruta fresca o un lácteo sin azúcares añadidos. Y para redondear el menú en la oficina, ¿qué tal si te llevas un termo con tu infusión preferida? Te recomendamos Vigorizante de Susarón, con ginseng, mate y guaraná, que mejora la motivación y te ayuda a sentirte con más energía. ¡Como si volvieras a empezar un nuevo día!

Y si voy a un restaurante, ¿qué voy a comer?

Con la herramienta del plato es más sencillo hacerse la idea de lo que debe componer un menú saludable. Aunque el problema puede venir más bien por las cantidades, más que por lo que decidamos comer. También juega un papel importante el tipo de cocción, o las salsas, dado que no podemos controlarlo. Pero si es algo ocasional, no es un problema. Vamos a ver qué podríamos escoger.

En los menús suele haber siempre unos primeros platos entre los que podemos encontrar verduras o ensaladas. Esto correspondería a la mitad del plato del método que hemos comentado con anterioridad. A veces estas verduras vienen con otros ingredientes, por ejemplo, ensalada de pasta. En este caso, dado que la cantidad de verdura será menor de la que deberíamos comer, tendremos en cuenta que el segundo plato contenga como acompañamiento algo de verdura.

Imaginemos que cogemos ensalada de pasta. Al contener pasta ya tenemos nuestro aporte de hidratos de carbono. Completaremos este plato con un segundo de proteína (carne, pescado, huevos o legumbres) con algún acompañamiento de verduras que ayude a equilibrar las cantidades recomendadas.

De postre es aconsejable que pidamos fruta fresca o yogur. Dejaremos los postres más dulces y elaborados para ocasiones especiales.

Por el contrario, si nos hemos decidido por un primer plato de verduras, nos decantaremos por un segundo con acompañamiento. Deberá incluir algún alimento proteico (carne, pescado, huevos o legumbres) y un alimento rico en hidratos de carbono (arroz, pasta, patata o algo de pan). Sencillo, ¿verdad?

Ya has visto que comer saludable fuera de casa es fácil, solo has de recordar el método del plato para prepararte tus fiambreras, o para saber qué escoger en un restaurante. Sigue el método y tus menús siempre serán equilibrados ¡sin renunciar a nada!

 

 

Los superfoods y su valor nutricional sea saludable - Susarón

Los superfoods y su valor nutricional

Los superfoods o super alimentos ya forman parte de nuestro día a día, y escuchamos continuamente hablar de sus beneficios. Cualquiera de nosotros los ha probado, a veces con consciencia y a veces sin saberlo, ya que muchos de ellos están dentro de la dieta mediterránea. Sin embargo, algunos de ellos son alternativas o nuevos ingredientes que podemos utilizar para nuestras recetas.

Si ahora mismo miráis alguna red social, están llenas de fotos en las que aparecen alimentos superfoods… Pero ¿qué son los superfoods? ¿Qué nos aportan? Acabaras amándolos.

¿Qué son y que beneficios tienen los superfoods?

Lo cierto es que este tipo de alimentos aún no tienen una definición recogida dentro de la legislación alimentaria. Por lo tanto, su concepto es algo popular. Bajo esta denominación se hace referencia a alimentos que tienen características nutricionales que los hacen destacar del resto, por ello se les llaman “super alimentos”.

Las propiedades nutricionales de los superfoods son ciertas, aunque cabe decir que no son exclusivas de ese alimento. Es decir, no son los únicos alimentos en los que puedes obtener ese beneficio por el que se ha hecho famoso.

Aunque a los superfoods se les otorgan propiedades curativas o preventivas, hay que recordar que no son un medicamento. Sus beneficios no se deben solo al consumo de ese alimento, sino también al conjunto de la pauta alimentaria que se lleve y, por supuesto al nivel de actividad física que se realice.

Algunos ejemplos de alimentos conocidos como super alimentos son el kale, las bayas de goji, el aguacate, las semillas de chía, el bimi o la quinoa. También podemos encontrar algunas especias como la cúrcuma o el té macha. Vamos a ver algunos con más detalle.

Os presentamos algunos “super alimentos”

Kale

Esta verdura pertenece a la familia de las coles, y es característica por su color verde intenso y sus hojas carnosas y rizadas. Contiene vitaminas como la A, vitaminas del grupo B, vitamina C -un potente antioxidante que protege a las células del ataque de radicales libres- y K. También contiene minerales esenciales como el calcio -implicado en el mantenimiento de una buena salud ósea-, hierro, potasio y magnesio. También es muy rica en fibra y muy baja en kilocalorías, ideal para dietas de control de peso. Como ves, la Kale es una verdura con propiedades extraordinarias que no debemos obviar.

Semillas de chía

Este es otro alimento que sin duda ha cautivado a muchísimas personas por los beneficios que aporta para la salud. Estas semillas son originarias de zonas de Centroamérica. Se pueden tomarse tal cual, de manera natural, o en forma de aceite. Su sabor recuerda mucho al de la nuez. Las propiedades nutricionales por las que destacan las semillas de chía son su contenido en proteínas, vitaminas y minerales. También son una fuente de ácidos grasos omega 3 como sus compañeros de familia los frutos secos y el resto de las semillas. Aportan una buena cantidad de fibra. Además, es muy apreciada para la elaboración de algunas recetas por aportar una textura gelatinosa si se prepara de manera adecuada. Esto les otorga también, a estas semillas, una propiedad saciante muy apreciada entre las personas que buscan alimentos para controlar su peso.

Maca

La maca es de origen andino, y es una planta de la que los incas ya disfrutaban muchos siglos atrás. Es una planta de secano cuya parte comestible es la que se encuentra bajo tierra, como un tubérculo. Esta raíz se puede consumir fresca o deshidratada y se utiliza mucho en infusiones. Ha dado su salto como super alimento por sus propiedades relacionadas con la fertilidad tanto masculina como femenina. Además, aporta una buena dosis de energía.

Cúrcuma

De esta planta hindú, se muelen los rizomas para obtener esta especia de color amarillo y con un sabor característico. La cúrcuma es una de las especias que forman parte del curry, y es muy consumida en los países asiáticos. Sus beneficios se obtienen de su componente principal: la curcumina. Se le otorgan tradicionalmente propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, digestivas, antisépticas… Puedes tomarla añadiéndola a tus platos, o en infusión, por ejemplo, como Articulaciones de Susarón, que contiene cúrcuma y harpago, que ayudan a proteger la movilidad y flexibilidad de las articulaciones. ¡Con un delicioso sabor a naranja!

Té macha

El té macha, el famoso té verde, es originario de Japón. Es conocido por su capacidad de proporcionar un estado de calma a la vez que proporciona otros efectos beneficiosos a tu organismo.

Este tipo de té contiene más vitaminas, aminoácidos y antioxidantes que el té convencional. La forma de tomarlo de manera tradicional es en infusión, como en Japón de Bondades del Mundo de Susarón, que te hará viajar hasta ese país del sol naciente. Además del té macha tiene ese efecto calmante y que ayuda a promover la concentración. Pero no nos olvidemos de que contiene naranjo que contribuye a reducir la tensión y promueve la relajación en casos de nerviosismo y ansiedad. Además, el espliego, otro de sus componentes, ayuda al sistema digestivo en caso de estrés temporal. Así que, si quieres beneficiarte del té macha de una forma deliciosa, Japón Bondades de Susarón te da esta oportunidad. ¡Equilibra tu interior!

 Estos son solo algunos ejemplos de super alimentos que conocemos actualmente, pero como ves, es muy sencillo incluirlos en tu alimentación para aprovecharte de sus beneficios, ¿te animas a enriquecer más tu alimentación saludable?