Alimentación y menstruación

Dolores menstruales y alimentación

¿Tienes molestias a casusa de la menstruación? A cada mujer le afecta diferente el periodo. Dolores abdominales, cambios en el estado de ánimo y acné son algunos de los más frecuentes. Poco se conoce sobre los motivos de estos síntomas y porqué varían tanto entre mujeres e incluso entre diferentes ciclos de la misma mujer.

Uno de los factores más estudiados en las molestias asociadas a la menstruación es el síndrome de ovarios poliquísticos que afecta entre el 5 y el 10% de mujeres en edad fértil. A continuación, os explicamos más sobre este síndrome y la importancia de la alimentación y otros hábitos saludables para la mejora de los síntomas.

¿Qué es?

El síndrome de ovarios poliquísticos (SOP) ocurre cuando se producen más hormonas masculinas, pudiendo alterar el ciclo menstrual. Descubre información más detallada sobre ciclo menstrual, aquí.

Síntomas

Ninguno de los síntomas del SOP es de gravedad, pero puede llegar a ser molestos, y tener un mejor conocimiento de éstos hará que podamos pensar en cómo combatirlos. Los síntomas más comunes son:

  • Menstruaciones irregulares
  • Dolor en la zona abdominal inferior
  • Aumento de peso
  • Acné
  • Vello excesivo en diferentes zonas del cuerpo fuera de lo habitual.
  • Alopecia

La alimentación, la actividad física, el control del estrés y el descanso son factores muy importantes a tener en cuenta para las personas con SOP.

La importancia de llevar una correcta alimentación

Los niveles altos de azucar en sangre pueden estar relacionados con éste síndrome. Por ese motivo cuidar la alimentación es clave para rebajar los dolores y poder controlar los síntomas para que te sientas mejor.

Realiza una dieta equilibrada

La dieta que se debe seguir para disminuir estos síntomas es muy parecida a una dieta saludable. Lo más importante es realizar una alimentación equilibrada, variada y suficiente, que otorgue un balance correcto en el porcentaje de macronutrientes (proteínas, hidratos de carbono y grasas).

Hidratos de carbono

Hay que controlar la ingesta de carbohidratos. Potenciar el consumo de alimentos integrales y legumbres. Estos alimentos aportan fibra a la dieta y ayudan a controlar los niveles de azúcar y colesterol en sangre. Se recomienda controlar bien los niveles de azúcar y evitar los alimentos con un índice glucémico alto. Descubre ¿Qué es el índice glucémico?

Proteína

Realizar un consumo adecuado de proteína, también es importante. El exceso de ésta puede ser contraproducente. La calidad de la proteína también te ayudará a marcar la diferencia. Se recomienda potenciar pescados, carnes magras y proteína vegetal (legumbres y cereales integrales) y reducir el consumo de carnes grasas.

Grasas

Las grasas saludables son esenciales en nuestra dieta porque juegan un papel muy importante en procesos de inflamación.  Además, mejoran la resistencia a la insulina y los niveles de colesterol en sangre. El colesterol bueno (HDL) es precursor de las hormonas sexuales implicadas en el SOP.

Las grasas saludables se encuentran principalmente en los siguientes alimentos:

  • Pescados azules
  • Frutos secos
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • Semillas
  • Aguacate

Otros factores que afectan al SOP

Además de la alimentación, el ejercicio físico, el descanso y la gestión del estrés son factores determinantes en la presentación de los síntomas del SOP.

Ejercicio físico

La actividad física puede ser una gran aliada. Realizar ejercicio de manera regular ayuda a mejorar la ovulación y a regular los niveles de azúcar y la calidad de la grasa. Se recomiendan ejercicios de fuerza combinados con ejercicios cardiovasculares o con entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT).

Descanso

Durante la noche es cuando se equilibran los procesos hormonales. Por eso es importante tener una buena higiene del sueño, en la cual influyen la calidad del sueño y las horas que dormimos. Evitar cenas copiosas antes de ir a dormir y no consumir en exceso alimentos estimulantes como el café o el té también ayuda a descansar mejor.

Toma la infusión menstruación de Susarón y pon en práctica los consejos anteriores para encontrarte mejor en tu próxima regla. Ahora ya tienes unas ideas sobre cómo mejorar los síntomas y con ello tu salud. Si te ha interesado el producto, visita nuestra nueva tienda online hasta el 31 de Mayo, para beneficiarte de una promoción 3×2.  ¡No esperes más para ponerte al día y aumentar tu bienestar!

 

 

 

Errores al perder peso

Adelgazar: errores al perder peso

 

Adelgazar: 5 errores al perder peso

Hoy en día tenemos una cantidad de páginas y sitios en la web, que nos dan mil y un consejos que debemos seguir para poder perder peso. Esto hace que sea realmente confuso filtrar el tipo de información, ya que no todo lo que nos encontramos está demostrado o es seguro para la salud. Esto genera una gran confusión sobre qué hacer o qué no hacer en una dieta para la pérdida de peso.

A continuación, hablaremos de los cinco errores más típicos que se suelen cometer cuando intentamos bajar de peso.

1.     Saltarse las comidas para adelgazar

Es muy común pensar que cuantas más comidas nos saltemos o más hambre pasemos, la pérdida de peso será mayor y más rápido. Pues bien, esto es totalmente falso. Lo que vamos a generar cuando nos saltamos una de las comidas, es llegar a la siguiente comida con más hambre y más ansiedad por la comida. Lo que genera que probablemente comamos más que si no nos hubiéramos saltado una de las comidas.

Además, hay que tener muy en cuenta que el cuerpo se va a oponer a esa restricción alimenticia rediciendo el metabolismo. Nuestro cuerpo entrara en modo “ahorro de energía”. Por eso nos posemos sentir más cansados, deprimidos o desanimados.

Es preferible hacer 5 comidas al día y evitar el picoteo, para así mantenernos saciados y no llegar con tanta hambre a la siguiente comida ¡Puede ayudarte nuestro artículo sobre los alimentos más saciantes!

2.     No comer carbohidratos

En los últimos años se han ido poniendo muy de moda las dietas bajas en hidratos de carbono como método para perder peso. En sustitución, lo que se emplea como primer combustible son las proteínas y las grasas. Es decir, son dietas que la ingesta de frutas, verduras y legumbres son mínimas.

Este tipo de dietas pueden generar problemas a corto y largo plazo. Algunos de los problemas pueden ser malestar general, mal aliento, dolor de cabeza, deficiencias nutricionales por la falta de fruta y verdura, o incluso problemas renales.

Por ello, es preferible no eliminar completamente los hidratos de carbono sino tener una ingesta equilibrada. Priorizar aquellos hidratos complejos e integrales y tener un consumo acorde con la carga de ejercicio que se realice.

3.     Ejercicio para adelgazar: ¿sólo cardio?

Tenemos la idea errónea de que para perder peso solo debemos hacer ejercicio cardiovascular como correr o montar en bici. Alejándonos lo máximo posible de las pesas y el ejercicio de musculación. Pues bien, no podríamos estar más equivocados.

El ejercicio de musculación es de vital importancia en los tratamientos de pérdida de peso. Ya que, cuanta más cantidad de músculo activo tengamos mayor demanda de energía necesitaremos y mayor será la pérdida de peso. Además de otros beneficios como una mejora postural, prevención de lesiones, prevención de osteoporosis en mujeres, prevenir los efectos generados por la edad, mejora del rendimiento, así como la mejora en enfermedades coronarias y diabetes.

La mejor estrategia es combinar ambas disciplinas. Hacer un deporte que podamos acoplar a nuestra rutina y que podamos disfrutar.

4.     Hacer dietas muy restrictivas o que no se puedan mantener en el tiempo

Uno de los grandes problemas que plantean estas dietas es la cantidad de alimentos que se dejan de comer sin ningún motivo aparente. Esto genera que sean dietas sosas, con pocos alimentos y muy monótonas. Una razón más para que nuestros niveles de ansiedad vuelvan a subir.

Por ello, antes de unirnos a alguna dieta en la que solo esté permitido comer pollo, lechuga y piña, es preferible que se recurra a un dietista-nutricionista. Un especialista que nos aconseje de manera personalizada, una dieta que se ajuste a nuestras necesidades y que sobre todo podamos seguir sin problemas.

5.     Comer muy distinto del resto de la familia

Al igual que pasaba en el punto anterior, las modificaciones de la dieta deben de ser efectivas, pero no tienen que suponer un cambio muy estricto en la dieta. Muchas veces, no es cambiar la dieta radicalmente al resto de la familia, sino sencillamente adaptar las cantidades y hacer paulatinamente pequeñas modificaciones. De esta manera la interiorización es mucho mayor, bajando considerablemente en nivel de rechazo.

Susarón ha diseñado algunas de sus infusiones para que la pérdida de peso sea más fácil. ¡Echa un vistazo a sus dos riquísimas infusiones Adelgasana y Quemagrasa! Serán un complemento a la alimentación saludable y al ejercicio físico.

Esperamos que después de este artículo hayamos dejado claros algunos de los errores que se suelen cometer, y que nos alejan de la pérdida de peso.  Más que hacer grandes sacrificios, lo más importante es poder mantener esos cambios en el tiempo, lo que nos ayudará a convertir la rutina, en una forma de vida.

 

 

 

 

 

 

 

Menú para cuidar tu salud digestiva e intestinal

Una vez pasado fiestas toca cuidarnos y recuperar el ritmo de vida anterior. Es probable que hayamos hecho excesos de comida y poca actividad física.  Es normal que este cambio de hábitos a muchos les repercuta a nivel intestinal. Alteraciones digestivas como hinchazón, estreñimiento o flatulencia son muy comunes después de grandes comidas.

La dieta constituye uno de los aspectos básicos en la prevención de enfermedades digestivas. Seguir una alimentación saludable enfocada a fortalecer la salud intestinal será clave para encontrarte mejor. Si sufres de estreñimiento ocasional o de molestias digestivas, sigue leyendo, porque este artículo te será de gran ayuda.

Aumentar el consumo de productos fermentados y vegetales cocinados es la receta perfecta para mejorar tu tránsito intestinal. En este artículo especificamos menús saludables enfocados a una mejora digestiva. De esta manera se podrán incorporar todos los alimentos con beneficios digestivos, combinados de la manera más práctica. De todo ello ya te hablamos en el artículo sobre alimentos para cuidar la digestión. ¡Ahora toca ponerlo en práctica!

Menú rico en fibra

La fibra es un componente importante de la dieta y debe consumirse en cantidades adecuadas. De acuerdo con los expertos, la cantidad de fibra que consumimos en España es menor de lo recomendable para nuestro organismo. Hay una relación directa entre el consumo de una dieta rica en fibra y los beneficios en la salud digestiva. Aumentar el consumo de fibra de la dieta nos beneficiará mejorando el tránsito intestinal. Además, reducirá los problemas asociados a la falta de regularidad como la sensación de hinchazón, dolor abdominal, pesadez, etc.

Desayuno

Es un buen momento para hacer un aporte de fibra importante como cereales integrales o de grano entero o pan integral. También añadiremos proteínas como el huevo, jamón, queso bajo en grasa o yogur, que además es una buena fuente de probióticos. Y completaremos la comida con líquidos abundantes, leche, agua, infusiones o un zumo natural sin colar.

Comida

Como primer plato es recomendable cremas, hervidos, guisados o potajes de legumbres sin carnes grasas. Las legumbres son ricas en fibra y, si están trituradas, son de más fácil digestión. De esta manera nos evitamos las flatulencias que pueden venir asociadas cuando no solemos comer legumbres y empezamos a incluirlas en nuestra alimentación.

Cena

Es importante cenar temprano y ligero para facilitaremos el tránsito intestinal que por la noche es más lento.

Este sería un ejemplo de menú de un día:

  • Desayuno: copos de trigo integrales enriquecidos con salvado de trigo, leche, pera.
  • Media mañana: bol de frutas con kéfir.
  • Comida: puré de lentejas rojas con zanahoria, pollo al horno con tomate aliñado y cous-cous, yogur.
  • Merienda: queso con membrillo o cuajada.
  • Cena: judías verdes con patata, zanahoria y kimchi (col fermentada), emperador a la plancha con espárragos, manzana al horno.

Consejos prácticos para un menú rico en fibra

  • Aumentar gradualmente la fibra, ha­cerlo de manera gradual para evitar malestar abdominal y flatulencias.
  • Acompañar la ingesta de fibra con agua. Una manera de mantenerse hidratado es con las infusiones. En Susarón te recomendamos Laxana, que refuerza el equilibrio de un tránsito intestinal lento y facilita la eliminación.
  • Potenciar los vegetales. Incluir diariamente en la dieta hortalizas, frutas y verduras, legumbres y cereales ricos en fibra.
  • No colar los zumos de frutas. La pulpa es donde está la fibra. Por lo tanto, no hay que colar ni los zumos ni purés y cremas de verduras y legumbres.
  • Consumir la fruta sin pelar. Es preferible lavar la fruta y consumirla con piel.
  • Reducir el consumo de carnes. Platos procesados y embutidos, por su cantidad de sal y conservantes, a un máximo de tres veces por semana.
  • Evitar los alimentos refinados. Empanadillas, chocolate, compotas, tartas, dulces y pasteles; suprimir estos últimos si hay sobrepeso.
  • Comer y beber despacio. Hablar mucho o comer rápido provoca que entre mucho aire a nuestro cuerpo. Esto desencadenará a un dolor abdominal, hinchazón, eructos y flatulencias.
  • Aumentar el consumo de alimentos fermentados. Los alimentos digestivos mejoran el bienestar digestivo y el hábito intestinal. Son alimentos que aportan microorganismos beneficiosos para el intestino. El yogur, el queso, el pan, el chucrut, el kéfir, el kimchi o el vinagre son alimentos fermentados
  • Realizar actividad física moderada diariamente. caminar, montar en bicicleta, nadar, etc. Los ejercicios tipo Pilates son muy beneficiosos y más recomendables que deportes de alta intensidad que pueden poner nuestro cuerpo al límite.

Cuidar la alimentación es la base para la mejora de las molestias intestinales. Estos consejos prácticos son ideales para tenerlos en cuenta en situaciones ocasionales de malestar digestivo. Pueden interesarte las infusiones Vientre Sano, con efecto prebiótico, que promueve una flora intestinal saludable, y la infusión Elimina gases, a base de alcaravea e hinojo. ¿Ya las has probado?

Infusiones contra los gases

Estamos en periodo navideño y junto con las celebraciones y las comidas copiosas suelen venir las malas digestiones. Cuando comemos mucho fuera de casa, o en grandes cantidades, es más probable que tengamos digestiones pesadas que nos causan flatulencias.

Si bien los gases no son nocivos, sí que nos causan incomodidad y dolor. Aunque pueda parecer un tema incómodo

debemos tener presente que es una reacción normal del cuerpo que nos afecta a todos en mayor o menor grado. En este articulo te ayudamos a entender por qué se producen los gases y, lo más importante, cómo podemos reducirlos.

¿Qué causan los gases?

La presencia de gas en el sistema digestivo es una parte normal del proceso de digestión. Si los gases son persistentes o dolorosos durante mucho tiempo hay que consultar al médico.

Los gases aparecen principalmente por tres causas:

  • Aerofagia: cuando tragamos demasiado aire mientras comemos, por eso siempre es recomendable masticar y comer despacio. También los chiles, beber en pajita o algunos caramelos nos pueden producir gases porque tragamos bastante aire cuando los saboreamos.
  • Bacterias intestinales: algunos alimentos ricos en fibra, carbohidratos, grasas, junto con las bebidas gaseosas, pueden provocar la acumulación de gases en el estómago y el intestino. El tipo de alimentación y la diferencia en la flora intestinal hace que algunas personas produzcan más gases que otras, y que algunos alimentos produzcan flatulencia en algunas personas y en otras no.
  • Intolerancias alimentarias: cuando nuestro cuerpo no puede digerir o absorber bien un tipo de alimento o nutriente. Como es el caso de la leche y derivados en los intolerantes a la lactosa, debido a que su cuerpo no es capaz de procesar la lactosa.

Plantas que pueden ayudar a reducir los gases

Hay plantas que estimulan la expulsión de gases. Las más destacadas son las siguientes:

  • Hinojo: es una planta muy aromática que disminuye las flatulencias y los espasmos de vientre. Equilibra las funciones del sistema digestivo y se recomienda cuando hay malas digestiones. Por su suave sabor y efectividad está indicada para bebés y niños con molestias intestinales. Si quieres saber más, consulta nuestro artículo sobre el hinojo.
  • Anís: se le atribuyen propiedades digestivas y sirve para bajar la hinchazón abdominal. Favorece la secreción de jugos gástricos, por lo que podría reducir la acidez. Descubre más sobre el anís.
  • Alcaravea: esta planta de la familia del comino tiene propiedades antiespasmódicas. Ayuda a relajar los músculos para evitar dolores y calambres. La alcaravea mejora la asimilación de otras hierbas digestivas y esto la hace una planta perfecta para mezclar en las tisanas. Aprende más de la alcaravea aquí.
  • Manzanilla: esta planta es la más famosa para combatir las malas digestiones. Ya es común que después de grandes comidas te ofrezcan una manzanilla para aliviar la indigestión. La manzanilla también está indicada para reducir las flatulencias. Es ideal tomarla por la noche, porque ayuda a conciliar el sueño. Si quieres conocer más propiedades, lee nuestro articulo sobre la manzanilla.
  • Macis: es la cascara de la nuez moscada y contiene vitaminas. Además, contribuye al movimiento gastrointestinal y a aliviar dolores relacionados. Se recomienda para prevenir la indigestión y los vómitos.

También puedes optar por tomar la infusión Elimina Gases, que contiene alcaravea, hinojos, macis, arándanos y menta. Como has podido leer es una combinación de plantas que ayudan a facilitar la libración de gases, contribuyen al movimiento de los intestinos. Puedes tomarla después de las comidas, seguro que notas la diferencia.

Consejos dietéticos contra los gases

Algunos alimentos cuestan más de digerir y generan más gases. Hay muchas personas que tienen más sensibilidad a padecerlos, por lo que deben ser especialmente cuidadosas con sus hábitos y su alimentación.  Estos son algunos de los consejos a seguir para reducir las flatulencias provocadas por tus comidas.

  1. Cocinar bien las legumbres. Si las hierves abundantemente y dejas que reposen una hora en el agua de cocción no producirán tanto gas en tu intestino. Un yogur de postre también puede ayudar a evitarlas.
  2. Las bebidas carbonatadas, como los refrescos o la cerveza, también contribuyen al exceso de gas. ¡Otra razón más para beber agua!
  3. Los granos integrales, las legumbres, fruta y verdura, tienen un alto contenido en fibra y puede ser que, si no estamos acostumbrados, nos produzcan gases. El consumo de fibra es fundamental para nuestro cuerpo y no debemos dejar de consumir estos alimentos, sino todo lo contrario. Simplemente, si tenemos un día que nos sentimos más pesados no tenemos que abusar de estos alimentos.
  4. Los alimentos crudos son más difíciles de digerir y pueden provocar más flatulencia que los alimentos cocinados.
  5. Las verduras de la familia crucíferas como el repollo, el brócoli y la coliflor producen más flatulencias porque contienen un tipo de azúcar que es más fácil de digerir. Pero ojo, esto no puede ser un motivo para apartar estas verduras de la dieta.

No dejes que las abundantes comidas navideñas te pasen factura. Aplica estos consejos y descubre en este artículo como recuperar tu ritmo intestinal estas navidades.

 

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¿Qué sabes de las vitaminas? - Susarón

¿Qué sabes sobre las vitaminas?

Solemos escuchar y leer información acerca de las vitaminas, Pero ¿sabemos exactamente qué son estos micronutrientes, ¿cuáles son sus funciones y en qué fuentes alimentarias podemos encontrarlos? Si dudamos, lo mejor es seguir leyendo este artículo, y descubrir más sobre los beneficios de las vitaminas.

¿Qué son las vitaminas?

Las vitaminas son un grupo de sustancias que necesitamos ingerir en pequeñas cantidades. Su ausencia origina una enfermedad deficitaria. Las vitaminas se dividen en dos grupos principales: liposolubles e hidrosolubles.

  • Las vitaminas liposolubles son: A, D, E y K. Se almacenan en el hígado, no se absorben ni se excretan fácilmente y un exceso de ellas puede llegar a resultar tóxico.
  • Las vitaminas hidrosolubles son: C y las del grupo B. No se almacenan en cantidades grandes, se requieren de forma regular en la dieta y generalmente no resulta tóxico un exceso “razonable” de ellas.

¿Cuáles son las funciones de las vitaminas?

Vitamina A

Favorece el recambio celular en piel y mucosas, está implicada en el buen funcionamiento de la visión y además es antioxidante (beta caroteno). Las fuentes vegetales son: verduras verdes, amarillas o naranjas, y las animales: mantequilla, leche entera, yema de huevo, hígado y aceite de hígado de pescado.

Vitamina D

Está relacionada principalmente con el desarrollo, el crecimiento y el mantenimiento de los huesos y de los músculos en perfectas condiciones. Además, ayuda a mantener unos niveles de calcio en sangre adecuados. Entre las fuentes alimentarias se encuentra el aceite de hígado de pescado. Es importante destacar que la gran mayoría de esta vitamina es sintetizada por el cuerpo.

Vitamina E

La función más importante de esta sustancia es la de actuar como agente protector de las células frente al daño provocado por la oxidación, por lo tanto es un antioxidante natural. Las fuentes son los aceites vegetales, especialmente el aceite de germen de trigo, las nueces, los guisantes y los vegetales verdes.

Vitamina K

La vitamina K juega un papel clave en la coagulación sanguínea. Entre las fuentes alimentarias se incluyen los vegetales verdes, la yema de huevo, el hígado y los cereales. Además, la mayor parte es sintetizada por la flora bacteriana que puebla nuestro sistema digestivo.

Vitamina C

Contribuye a la formación de colágeno para el correcto funcionamiento de huesos, cartílagos, encías, vasos sanguíneos, piel y dientes. También, ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga, mejora la reabsorción de hierro y protege a las células frente a la oxidación. Alimentos que contienen esta vitamina son: coliflor, coles de Bruselas, espinacas, pimientos rojos, kiwis, fresas, naranjas y demás cítricos.

Vitaminas del grupo B

Todas las vitaminas que se encuentran en este grupo están implicadas en multitud de funciones. Contribuyen al normal funcionamiento del metabolismo. Son:

  • B1: cereales integrales, hígado, cerdo, levadura, productos lácteos y legumbres son algunas de las fuentes en las que se puede encontrar esta vitamina. Está relacionada con el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
  • B2: las fuentes de esta vitamina son la leche, los huevos y el hígado. Mantiene la piel y la visión en buenas condiciones y está implicada en el funcionamiento del sistema nervioso.
  • Niacina: se encuentra en los cereales integrales, la carne y el pescado. Sus funciones están implicadas en el mantenimiento de la piel y las mucosas, principalmente.
  • B6: aparece en cereales integrales (trigo o maíz), carne, pescado y aves. Dentro de sus funciones cabe destacar que gracias a esta vitamina se crean otros compuestos claves también en el metabolismo de las células.
  • Ácido pantoténico: se encuentra en la mayoría de los alimentos, especialmente los huevos, el hígado y las levaduras. La función principal es la síntesis de hormonas, por ejemplo estrógenos o andrógenos.
  • Biotina: sus fuentes son yema de huevo, levaduras y nueces. Una cantidad significativa es producida por las bacterias en el intestino. Ayuda al normal funcionamiento del sistema nervioso, a la metabolización de los nutrientes y mantiene el cabello y la piel en condiciones normales.
  • B12: solo se encuentra en fuentes animales como hígado, carne o productos lácteos, por lo tanto, las personas vegetarianas o veganas están en riesgo de déficit. De entre sus numerosas funciones destaca el correcto funcionamiento del sistema nervioso y del sistema inmunitario y la formación de glóbulos rojos.
  • Folato (ácido fólico): está en vegetales verdes, hígado, legumbres, plátanos, fresas y cereales integrales. Favorece el crecimiento de los tejidos maternos durante el embarazo, la formación de células sanguíneas y el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

Y para mantener una vitalidad del cuerpo y la mente, cuentas con Vitamínico de Susarón, con un delicioso sabor a hibisco. Combínalo con una dieta saludable, como te contamos en la sección de alimentación del blog, y actividad física, por ejemplo con estos ejercicios, ¡y que nada te pare!

Alimentos que cuidan tu salud digestiva

Alimentos que cuidan tu digestión

En una sociedad como la actual, en la que los ritmos de vida han cambiado notoriamente, tendemos a descuidar nuestra alimentación, comiendo rápido y casi sin pensar en ello, como si de un mero trámite se tratara. Esto, por supuesto, se traduce en molestos problemas estomacales e intestinales y se ve reflejado en el nivel de salud en general. Una buena salud digestiva es vital para el organismo ya que no solo afecta al sistema digestivo como tal, sino que puede llegar a afectar a otros sistemas del organismo como el inmunitario.

La importancia de una buena salud digestiva

A continuación se muestran algunos ejemplos de alimentos que ayudarán, junto con un estilo de vida saludable y la práctica de ejercicio físico, a que nuestro sistema digestivo se encuentre en un mejor estado.

Alimentos fermentados

Las leches fermentadas como el yogur o el kéfir poseen bacterias beneficiosas que sobreviven a su paso por el estómago y llegan intactas al intestino, lugar donde se asientan y ejercen numerosos beneficios. Por ejemplo, mejorando la digestibilidad y la absorción de los nutrientes y desplazando la colonización de bacterias malignas en la zona. Otros alimentos como el chucrut (col blanca fermentada), el kimchi (verduras fermentadas) o los encurtidos también poseen este tipo de bacterias beneficiosas.

Frutas

Algunas frutas son conocidas por sus propiedades digestivas. La manzana pelada es ideal cuando sufrimos diarrea mientras que consumida con piel es perfecta para combatir el estreñimiento y aumentar la saciedad.  Otro ejemplo lo encontramos en la piña, la cual contiene una sustancia que podría ayudar a digerir determinadas proteínas en el estómago, facilitando la digestión de los alimentos que las contengan. Los cítricos como la naranja, la mandarina o el kiwi ayudan a la absorción de hierro por la vitamina C que contienen.

Además, todas las frutas son ricas en antioxidantes, vitaminas y minerales. Estos compuestos juegan un papel clave durante la digestión de los alimentos.

Legumbres y cereales integrales

Tanto las legumbres como los cereales integrales cuentan con importantes niveles de fibra. Esta fibra, facilita el tránsito intestinal evitando el indeseable estreñimiento y mejorando entonces la salud digestiva. Además, las bacterias beneficiosas que viven en nuestro intestino utilizan esta fibra para crecer y multiplicarse.

Especias y condimentos

Utilizar especias y condimentos para aderezar y saborizar nuestros platos no solo los hará más apetecibles, sino que disminuirá el contenido en sal de éstos.

El jengibre es conocido por sus propiedades digestivas: estimula la producción de ciertas sustancias en el estómago (enzimas) implicadas en la digestión de los nutrientes de los alimentos.

Especias como comino, canela, cúrcuma, hinojo, eneldo, tomillo, romero o cardamomo favorecen las digestiones de algunas comidas, actuando como diuréticos, antiespasmódicos y evitando las flatulencias.

Bebidas/infusiones

Las bebidas calientes o infusiones son buenísimas para mejorar la digestión tras las comidas. Su consumo habitual hará que nos sintamos menos “pesados” tras la ingesta, ya que aumenta el vaciado gástrico. Algunas como la manzanilla o la menta poleo son archiconocidas por sus propiedades digestivas.

5 consejos para mejorar la digestión

Masticar despacio

Es importante dedicarle tiempo al acto de comer. Hacerlo sin prisas, masticando lentamente, favorecerá que se produzca una mejor digestión. Algunos trucos como apoyar los cubiertos en el plato entre bocado y bocado, ser consciente de que estamos nutriendo a nuestro cuerpo, pensar en el sabor y en las texturas de los alimentos que tenemos en la boca o mantener una conversación durante la comida (sin tener la boca llena, claro), harán que comamos menos deprisa y nuestro sistema digestivo lo agradezca.

Evitar bebidas con gas

Acompañar las comidas con bebidas carbonatadas hace que nuestro estómago se llene de gas. Este gas es el causante de muchas molestias durante la digestión de los alimentos. Por ello, se recomienda no consumir este tipo de bebidas durante las comidas.

Si no hemos podido evitar estas bebidas, una infusión de Elimina gases, con alcaravea e hinojo, ayudará con las molestias que producen los gases.

Controlar la cantidad, la calidad y el cocinado de los platos

La creación de platos equilibrados utilizando ingredientes cocinados con técnicas suaves (cocción, plancha, etc.) es clave para garantizar una mejor digestión. Además, las comidas copiosas no hacen más que dificultar el proceso digestivo, así que hay que vigilar la cantidad que se come.

Si no hay habitualidad de consumir productos integrales, no se recomienda que se haga de sopetón. Una introducción paulatina en la dieta de estos alimentos es lo idóneo para evitar malas experiencias digestivas.

Ni muy frío ni muy caliente

La temperatura de las comidas también influye. Alimentos muy calientes o muy fríos pueden dañar o irritar las mucosas gástricas.

Tomar infusiones

Beber una infusión tras las comidas nos relajará, mejorará el vaciado gástrico y propiciará una mejor digestión. Las más recomendables son las preparadas a base de: manzanilla, anís, menta poleo, regaliz, cola de caballo, hinojo o rooibos, entre otros. Una infusión de vientre sano, con jengibre, podría ser una opción perfecta para acompañar la sobremesa.

Cuidar nuestra alimentación es importante, pero siempre debemos hacerlo de una manera sana y sin obsesionarnos. No debemos olvidar lo maravilloso y placentero que resulta comer

Alimentos para cuidar el colesterol

5 alimentos para cuidar el colesterol

Hoy en día encontramos multitud de información en medios de comunicación, redes sociales, etcétera, acerca de la relación entre alimentación y colesterol. Sin embargo, no todo es verdad ni todo es mentira. En este artículo quedan desmontados varios mitos y verdades sobre la alimentación y el colesterol. En este artículo nos centraremos en el colesterol y los alimentos que ayudan a cuidarte.

Alimentos para cuidar el colesterol

Una alimentación saludable, equilibrada y adecuada puede hacer que nuestro colesterol se mantenga a raya. Algunos ejemplos de alimentos que actuarán como herramienta para cuidar el colesterol se describen a continuación.

1.     Avena

La avena es un cereal cuyo grano completo es rico en fibra dietética soluble, sobre todo beta-glucanos, proteínas, lípidos, vitaminas y minerales. Además, al no contener gluten, es tolerado por las personas que sufren celiaquía.

Está constatado que el consumo regular de 3g de beta-glucanos de avena tiene efectos beneficiosos sobre los niveles de colesterol sanguíneos, especialmente en personas que padecen hipercolesterolemia. Este efecto reductor se debe principalmente a la capacidad que tiene el beta-glucano de formar geles viscosos en el tracto gastrointestinal.  Esto da como resultado una disminución de la absorción del colesterol ingerido en la dieta y un aumento de la eliminación de ácidos biliares por las heces.

  • Ingesta recomendada: 50 – 60g al día, en forma de copos de avena integral.

2.     Frutas

Las frutas presentan un gran contenido en hidratos de carbono, mayoritariamente en forma de azúcares. Son ricas en vitaminas y minerales, aportan fibra y la mayoría tienen un importante contenido de agua. Además poseen antioxidantes (polifenoles, carotenoides, vitaminas C y E), los cuales son capaces de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas oxidándose ellos.

Debido precisamente a los antioxidantes, las frutas se han ganado un hueco en esta lista. Estas moléculas interfieren reduciendo el daño oxidativo de las células. La acción protectora se basa en el aumento de la resistencia del colesterol “malo” (LDL) a la oxidación. De tal manera que su toxicidad sobre la pared arterial se ve reducida así como la formación de la placa de ateroma.

  • Ingesta recomendada: más de 3 piezas al día. Mejor sí, cuando se pueda, se consumen lavadas y con piel.

3.     Legumbres

Las legumbres son fuente de proteínas vegetales. Ricas en el aminoácido lisina pero pobres en el aminoácido metionina, se complementan de maravilla con los cereales que son ricos en metionina y pobres en lisina como el arroz. Contienen minerales como calcio, hierro y potasio, vitaminas del grupo B y además, tienen un alto contenido en fibra.

La acción hipocolesterolemiante de la fibra es un hecho. Un consumo de alimentos con elevado contenido en fibra soluble favorece una disminución de los niveles de colesterol en sangre, especialmente del colesterol “malo”. La fibra soluble forma unos geles viscosos que actúan atrapando el colesterol de tal manera que, al no ser absorbido, se excreta.

  • Ingesta recomendada: 3 – 4 raciones a la semana (1 ración = 70g en crudo). Mejor cocinadas con verduras, hay que evitar las carnes grasas o embutidos.

4.     Aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva virgen extra es el que se obtiene del fruto del olivo exclusivamente por procesos mecánicos o físicos. Presenta un elevado valor energético, es rico en ácido oleico (ácido graso monoinsaturado), vitamina E y esteroles vegetales.

La vitamina E o el tocoferol es un potente antioxidante que protege a las células frente al daño oxidativo. Al igual que ocurría en el caso de los antioxidantes de las frutas, esta vitamina E va a proteger de la oxidación al colesterol “malo” (LDL).

Por otro lado, los esteroles vegetales son archiconocidos por sus propiedades hipocolesterolemiantes, es decir, su efecto para bajar el colesterol en la sangre. Estos esteroles son moléculas que se parecen mucho estructuralmente al colesterol animal. Estas moléculas, a nivel intestinal, van a competir por los sitios de unión con el colesterol, así que van a impedir que gran parte del colesterol ingerido en la dieta no se absorba y por lo tanto se excrete.

  • Ingesta recomendada de aceite de oliva: 3 – 6 raciones al día (1 ración = 10ml, 1 cucharada sopera).

5.     Pescado azul

Los pecados azules son ricos en proteínas de alto valor biológico, son fuente de vitaminas A, D y del grupo B, y además aportan ácidos grasos poliinsaturados omega 3 (EPA y DHA) en grandes cantidades. Los pescados azules más grasos (salmón, caballa o sardinas) son los que mayor cantidad en estos ácidos grasos omega 3 contienen.

Los ácidos grasos omega 3 son esenciales, nuestro cuerpo no los produce, razón por la cual debemos ingerirlos a través de la dieta. Los omega 3 actúan disminuyendo la respuesta inflamatoria que produce el cuerpo cuando el colesterol entra en la pared de las arterias y además, evitan la proliferación celular en esa zona, todo ello hace que se impida la formación de la placa de ateroma.

  • Ingesta recomendada: 2-3 raciones a la semana (1 ración = 150g). Mejor si son pescados pequeños como caballa o boquerones, los más grandes contienen mayor cantidad de mercurio.

En resumen, estos 5 alimentos pueden ayudar a mantener unos niveles de colesterol en sangre adecuados, siempre y cuando se ingieran bajo un entorno saludable, esto es: una dieta variada y equilibrada y la práctica de ejercicio físico de manera habitual.

Si quieres una ayuda extra para cuidarte, piensa en nuestra infusión Colesterol. Con alcachofa, té verde y ortiga, contribuye a la salud vascular

Endulzante natural con bajo Índice Glucémico: una alternativa al azúcar

Endulzante natural con bajo Índice Glucémico: una alternativa al azúcar

El sabor dulce es uno de los sabores favoritos de todo el mundo. El dulzor reconforta, satisface y lo asociamos a alimentos y comidas placenteras. No es de extrañar, puesto que es el primer sabor que probamos, justo después de nacer, a través de la leche materna.  Hay alimentos que son dulces por naturaleza, y son muy saludables: por ejemplo, las frutas y algunos vegetales, como la zanahoria, la calabaza o el boniato. Hay otros alimentos muy dulces que debemos moderar para no desequilibrar nuestra alimentación: el azúcar de mesa, la miel, los zumos o los refrescos azucarados.

Sin embargo, a todos nos gusta añadir un poco de dulce en nuestra vida: en infusiones, en algunos postres o recetas…Entonces, ¿qué podemos hacer para endulzar de la manera más saludable posible? Aprovechando el lanzamiento de nuestro Endulzante natural, te contamos por qué su Índice Glucémico moderado, sus ingredientes y su elaboración lo convierten en una alternativa natural al azúcar.

¿Qué es el Índice Glucémico?

El Índice Glucémico (IG) es un concepto que clasifica los alimentos según la rapidez con la que elevan la glucosa (comúnmente llamada ”azúcar”) en la sangre, es decir, la glucemia. Así, un alimento con un IG alto subirá rápidamente la glucemia, y uno con IG medio o bajo, la hará más lentamente.

En general, se recomienda no abusar de los alimentos con IG alto, como el azúcar, la miel, los zumos o las bebidas azucaradas. Suben rápidamente la glucemia, ocasionando un pico de azúcar en sangre, y una liberación muy rápida de la energía. Si los comemos en exceso, pueden ocasionar problemas de salud. Se considera que la glucosa es la sustancia con el IG más alto.

Un bajo índice glucémico genera niveles moderados en el contenido de glucosa en sangre. Además, mantiene la glucemia constante a lo largo del tiempo. Escoger alimentos con índices glucémicos moderados y bajos harán que nuestra dieta sea más saludable. Las dietas de bajo índice glucémico ayudan, por tanto, a mantener niveles de glucosa estables y saludables. Hay que destacar que la manera como combinamos los alimentos o los cocinamos también altera su IG, pero siempre es mejor partir de alimentos de IG más bajo para asegurar una glucemia más estable.

Endulzante natural a base de frutas

Es una opción para todos aquellos que buscan endulzar sin descuidar el equilibrio de su alimentación. Es un producto 100% natural y sin conservantes. A diferencia de otros endulzantes naturales, en su elaboración no se le añaden conservantes, ni se le somete a ningún tratamiento enzimático ni a modificaciones químicas. Así, se consigue un endulzante 100% natural, a diferencia de otros endulzantes y edulcorantes artificiales.

La principal ventaja nutricional de Endulzante natural es que ofrece dulzor natural con un bajo Índice Glucémico y un 25% menos de calorías que el azúcar, de manera natural.

Sus ingredientes son 100% fruta: extracto de algarroba, manzana y uva. Es posible que no conozcas demasiado los beneficios de la algarroba, que en el Mediterráneo se ha usado como alimento desde antiguo. Se trata del fruto en forma de vaina de un árbol, el algarrobo. La algarroba tiene importantes aplicaciones en el campo de la alimentación. Tiene un sabor dulce, por lo que se utiliza como endulzante natural. Su pulpa tiene un sabor parecido al cacao, que se aprovecha como sustituto del chocolate en algunos productos.

Cómo usar Endulzante Natural

Puedes usarlo de diversas maneras. Su textura es parecida a un sirope o miel, y tiene un sabor neutro, que facilita su incorporación a distintas recetas. Puede usarse tanto en alimentos o bebidas frías, como en recetas que se deban cocinar. Te damos unos ejemplos:

  • Bebidas frías: úsalo para endulzar de forma natural una limonada, un té frío o un smoothie de frutas.
  • Como alternativa al azúcar de mesa: si te gusta añadir un poco de azúcar a un yogur, o espolvorear un poco de azúcar en una macedonia, puedes intercambiarlo por Endulzante natural para un sabor dulce con menos calorías e Índice Glucémico.
  • En bebidas calientes: puedes añadirlo a una infusión o té sin ningún problema.
  • En tus recetas dulces: prueba a cambiar el azúcar por Endulzante Natural en recetas dulces como cremas, púdings, trufas o granolas.
  • En recetas saladas: la combinación de dulce y salado es muy interesante. Algunas salsas agradecerán un toque de Endulzante Natural, por ejemplo, una salsa teriyaki o el tomate frito.

Endulzante natural es una alternativa al azúcar con menos calorías e Índice Glucémico. Puedes consultar todos los detalles aquí. Conviértelo en tu endulzante de mesa de referencia, y saca provecho a su versatilidad y ventajas frente al azúcar. ¡Endulza todo lo que quieras!

 

 

 

 

3 recetas de cremas de verduras originales

3 recetas originales de cremas de verduras

Que prácticas son las cremas de verduras de preparar. ¡Y lo ricas que están! Os presentamos tres recetas con vegetales de temporada para que tengáis siempre en vuestra nevera o congelador.

Existen más verduras que el calabacín y la zanahoria para hacer cremas, descubre recetas sencillas e innovadoras que también son del gusto de todos. ¡Están riquísimas!

Crema de topinambo, patata y cebolla

El topinambo es un tubérculo también llamado alcachofa de Jerusalén. Como uno de sus nombres indica, aunque tenga forma parecida al boniato o al jengibre, su sabor recuerda a la alcachofa. A nivel nutricional podemos destacar la cantidad de inulina que tiene, un tipo de fibra prebiótica.

Ingredientes para 4 personas:

  • 3 raíces de topinambo (500g).
  • 1 patata grande (100g).
  • 1 cebolla grande (70g).
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

Preparación:

Primero de todo debemos lavar el topinambur y la patata. Seguidamente los pelamos y los cortamos a dados y los llevamos a ebullición hasta conseguir una textura blanda, unos 10 minutos. Mientras los tubérculos se están hirviendo, cortamos la cebolla en trozos pequeños y la cocinamos a la sartén con aceite de oliva y un poco de sal hasta que quede dorada. Es importante no dorar demasiado la cebolla porque sino le dará un sabor a quemado a la crema.

Una vez tengamos los tres vegetales cocinados, lo trituramos con una procesadora de alimentos durante 2 o 3 minutos y le vamos añadiendo poco a poco 2 cucharadas de aceite de oliva.

Podéis consumir esta crema recién hecha o esperar y degustarla fría. ¡Elegir como os gusta más!

Crema de calabaza, puerro y manzana

La calabaza butternut o calabaza de invierno la podemos encontrar todo el año en el mercado, aunque es en octubre y noviembre cuando está en su mejor momento, ¡así que aprovechad! La cremosidad y densidad de la calabaza mezclada con el frescor y la ligera acidez de la manzana le dan un toque exótico a esta crema.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 calabaza tipo buttenut grande.
  • 3 puerros.
  • 1 cebolla grande (70g).
  • 1 manzana grande (180g).
  • 5 dientes de ajo.
  • 1,5 litros de caldo vegetal sin sal.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

Preparación:

Precalentamos el horno a 200ºC. Paralelamente lavamos y pelamos las verduras. Cortamos el puerro y los ajos en rodajas, la cebolla en gajos y la calabaza en cubitos. Cortamos también la manzana con piel, previamente lavada. Depositamos todos los vegetales en una bandeja de horno forrada con papel de hornear y con aceite de oliva. Horneamos durante 30 minutos. Trituramos todo con el caldo y sal al gusto hasta que quede bien cremoso.

¡Y, a disfrutar! Para conseguir una textura más o menos espesa podemos jugar con la cantidad de caldo que le ponemos. Esta receta nos puede durar unos 3 días en la nevera, pero mucho más si la congelamos en porciones.

Crema de castaña y setas

Esta crema de castaña es ideal para los días más fríos de otoño. Jugad con su textura y no trituréis las setas para poder saborearlas con más intensidad.

Ingredientes para 4 personas:

  • 600 g de castañas.
  • 50 g de setas deshidratadas.
  • 1 patata pequeña (60 g).
  • 1 puerro grande.
  • 1 litro de caldo de pollo bajo en sal.
  • 100ml de leche evaporada.
  • Aceite de oliva.
  • Sal y pimienta al gusto.

Preparación:

Precalentamos el horno a 200ºC y horneamos las castañas durante 15 minutos. Mientras esperamos, ponemos en remojo las setas en un bol con agua para rehidratarlas y paralelamente picamos el puerro y lo rehogamos a fuego suave en una cazuela grande, removiendo de vez en cuando. Pasados los 15 minutos, sacamos las castañas del horno y le sacamos la cascara. Pelamos y cortamos la patata y añadimos las castañas y la patata cortada, a la cazuela con el puerro. Salpimentamos la mezcla y la rehogamos un par de minutos con un poco del caldo de pollo. Pasados dos minutos, añadimos el resto del caldo llevándolo a ebullición durante unos 20 minutos. Durante este tiempo, escurrimos bien las setas y las salteamos en una sartén con sal y pimienta. Añadimos a una procesadora el puerro, las castañas y la patata, que sestaban en ebullición, junto con la leche evaporada y el agua de las setas deshidratadas y lo trituramos. Servimos los platos y adicionamos las setas salteadas por encima.

Estas cemas son un primer plato ideal para cenas ligeras. Si lo complementáis con un segundo plato de proteína a la plancha o al horno, tenéis una cena muy saludable. Podéis incorporar la infusión Adelgasana si estás en periodo de pérdida de peso. Contiene cola de caballo y sen que ayuda a evitar la retención de líquidos y facilita la pérdida de peso.

 

Dieta flexitariano

¿Conoces las dieta flexitariana?

Las opciones alimentarias en el mercado son infinitas. Además, contamos con una gran libertad a la hora de escoger el tipo de dieta que más se ajuste a nosotros. Según nuestras creencias, según nuestra salud, nuestra cultura… Y es que en cuestión de dietas tenemos una gran variedad a nuestra disposición. Veganos, vegetarianos, crudiveganos… ¿aún no has escuchado hablar de los flexitarianos? Sigue leyendo y descubre este tipo de dieta que ha revolucionado de nuevo el concepto de alimentación saludable.

¿Qué es la dieta flexitariana?

El término flexitariano surge de la fusión de las palabras flexible y vegetariano. La palabra procede del inglés flexitarian y todavía no está aceptado por la Real Academia Española. Aún así, es un término que cada día está más presente en boca de los españoles y españolas.

Como es de imaginar, las personas flexitarianas son aquellas que siguen una dieta vegetariana pero que se permiten, por diversos motivos, cierta flexibilidad. De manera ocasional, una persona flexitariana consume pescado y marisco, huevos y carne. ¿Ya sabes si eres flexitariano? Vayamos por partes para entenderlo bien.

Una persona vegetariana es aquella que consume alimentos de origen vegetal, pero que también puede y/o suele incluir en su dieta alimentos procedentes de animales vivos. Como por ejemplo la miel, los huevos o la leche. Es decir, no toma pescado ni carne.

Sin embargo, un flexitariano sí que consume todos estos alimentos, pero lo hace de forma muy puntual.

Entonces, ¿todos somos flexitarianos?

Ahora, si te estás preguntando si todos somos flexitarianos, la respuesta es no. Un flexitariano sigue una alimentación vegetariana en su día a día. Es decir, basa su alimentación, principalmente en grupos de alimentos como las verduras y hortalizas, frutas, cereales, frutos secos, semillas, legumbres y sus derivados. Y, esto es lo que marca la diferencia, consume carne, pescado y marisco y huevos ocasionalmente y en pequeñas cantidades.

A diferencia de un flexitariano, una persona omnívora consume este grupo de alimentos, que aporta proteínas, de forma habitual en su alimentación. Tan habitual como que varias veces a la semana (si no todos los días) toma algún alimento de estos grupos.

 Beneficios de una dieta flexitariana

Se trata de una dieta que, bien planificada, es equilibrada y saludable. Para ello, se deben cumplir con las recomendaciones de ingesta de nutrientes. Sencillamente, se han de escoger como fuentes proteicas las de origen vegetal (legumbres y derivados, frutos secos, etc.). Únicamente de forma puntual serán las de origen animal. También aporta una cantidad de fibra importante, y vitaminas y minerales que, en una dieta menos planificada (sea del tipo que sea), serían insuficientes. Los beneficios para la salud de una dieta flexitariana van ligados íntimamente a los de una dieta vegetariana. La alimentación vegetariana se ha asociado a numerosos beneficios para la salud. Entre ellos destacan una menor incidencia de obesidad, enfermedad coronaria, hipertensión y diabetes tipo 2.

Estos beneficios se asocian a cifras más reducidas de colesterol LDL (también llamado colesterol malo), de presión arterial y de índice de masa corporal (IMC). Probablemente debido a la dieta y estilo de vida que estas personas realizan, en comparación con la dieta y estilo de vida de los no vegetarianos.

Por otro lado, los flexitarianos suelen tener también respeto por el medio ambiente. Esto los lleva a escoger alimentos procedentes de agricultura ecológica, en su alimentación habitual.

¿Qué debo tener en cuenta si soy flexitariano?

Las personas flexitarianas, al no consumir de forma habitual alimentos de origen animal, pueden tener carencias de ciertos nutrientes. La vitamina B12, el zinc, el hierro, el calcio y los ácidos grasos omega 3, son los nutrientes que principalmente pueden faltar en una dieta flexitariana.

Así pues, es recomendable que una persona flexitariana tome suplementos de vitamina B12. Esta vitamina únicamente se encuentra en alimentos de origen animal. Este es el motivo por el que se recomienda la suplementación. El déficit de zinc y hierro puede ser causado porque estos minerales se absorben de forma más eficiente cuando proceden de alimentos de origen animal. Aunque con una buena planificación, los flexitarianos pueden conseguir aportar suficiente cantidad de estos nutrientes. Lo mismo ocurre con el calcio, aunque hay alimentos vegetales que también contienen suficiente cantidad de este mineral.

Por último, son los ácidos grasos omega 3 los que pueden faltar en una dieta flexitariana. Estos proceden, principalmente, del pescado (sobre todo del azul). Las fuentes vegetales de ácidos grasos omega 3 (alfa-linolénico) incluyen las nueces, semillas de chía y semillas de lino.

Ahora que ya has descubierto los secretos de una dieta flexitariana… ¿qué crees? ¿eres flexitariano?